lunes, 3 de febrero de 2014

Devociones: "Jehová los destruirá....y tú los echarás,...."

    "Jehová los destruirá.....y tú los echarás, y los destruirás enseguida" ( Deuteronomio 9:3).

      En todos los tratos de Dios con la humanidad hay una interesante fusión de lo divino y lo humano.Tomemos la Biblia como ejemplo. En ella se destacan el autor Divino y los autores humanos que escribieron movidos por el Espiritu Santo.
      En lo tacante a la salvación, ésta pertenece al Señor de principio a fin. No hay nada que un hombre pueda hacer para ganerla o merecerla; perodebe recibirla por la fe. Dios elige individuos para la salvación, no obstante, éstos tienen que entrar por la puerta angosta. Por esta razón Pablo escribe a Tito acerca de: "la fe de los escogidos de Dios" ( Tito 1:1).
     Desde el punto de vista divino somos "guardados por el poder de Dios". Sin embargo, también existe la parte humana: "mediante la fe" ( 1 Pedro 1:5). "Guardados por el poder de Dios mediante la fe",
    Solamente Dios puede hacerme santo. Sin embargo, no me hará santo sin mi cooperación. Debo añadir a mi fe virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor 
( 2 Pedro 1:5-7). y vestirme de toda la armadura de Dios ( Efesios 6:13-18). Debo despojarme del viejo hombre, vestirme del nuevo hombre ( Efesios 4:22-24) y caminar en el espiritu (Gálatas 5:16).
       Encontramos la mezcla de lo divino y lo humano en toda el área del ministerio cristiano. Pablo planta, Apolos riega, mas Dios da el crecimiento ( 1 Corintios 3:6).
     En lo que respecta al liderazgo en la Iglesia local, aprendemos que sólo Dios puede hacer de un hombre un anciano. Pablo recordó a los ancianos de Éfeso que era el Espiritu Santo quien les habia hecho sobreveedores ( Hechos 20:28). Sin embargo, la voluntad del hombre está implicada: Debe anhelar el obispado ( 1 Tito 3:1).
     Por último, en el texto de este dia vemos que es Dios quien destruye a nuestros enemigos, pero somo nosotros quienes debemos echarlos y destruirlos ( Deoteronomio 9:3).
       Para poder llegar a ser cristianos equilibrados, debemos rteconocer esta fusión de lo divino y lo humano. Debemos orar como si todo dependiese de Dios pero trabajar como si todo dependiera de nosotros. Algunos soldados solían decir en tiempo de guerra: "Alabado sea Dios, y pasa las municiones", o como alguien sugirió: debemos orar por una buena cosecha y mantener el azadón en la mano. Decimos de forma más castiza: "a Dios rogando y con el mazo dando".

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