domingo, 30 de septiembre de 2018

Devociones: "En su consejo no entre mi alma".

                              "En su consejo no entre mi alma".
                                          (Génesis 49:6)

       Estas palabras forman parte de la bendición que Jacob pronunció a sus hijos. Cuando recordó la crueldad con la que Simeón y Leví trataron a los hombres de Siquem, dijo: "En su consejo no entre mi alma".
    Me gustaría tomar estas palabras y darles una aplicación más amplia. hay secretos vinculados al pecado que es mejor no conocer.
     La tentación pone una cara bonita y sugiere que nunca podremos ser felices a menos que nos iniciemos en sus misterios. Nos brinda sensaciones estremecedoras, gratificación física, fuertes emociones y el encanto de lo desconocido.
    Muchos, especialmente los que han vivido protegidos y no han sido expuestos a estas cosas, sienten una atracción por ellas. Sientes que se han perdido los placeres verdaderos y se consideran en desventaja. Creen que a menos que pueben del mundo nunca podrán estar satisfechos.
     El problema es que el pecado nunca viene solo. Hay riesgos incluidos y consecuencias permanentes. Cuando experimentamos cualquier pecado por primera vez, desatamos un diluvio de dolor y remordimiento.
    Ceder a la tentación debilita nuestra residencia al pecado. Una vez que hayamos cometido un pecado, siempre será más fácil hacerlo la próxima vez. Pronto nos hacemos expertos en el pecado y hasta nos esclavizamos a él, atados con las cadenas del hábito.
    En el momento que nos rendimos ante la tentación, nuestros ojos se abren a un sentimiento de culpa que no habíamos conocido antes. Al regocijo de descifrar el código secreto del pecado le sigue un terrible sentido de desnudez moral. Es verdad que el pecado puede confesarse y ser perdonado, pero a través de toda la vida está presente el desconcierto de encontrarse a aquellos con quienes nos unimos en la transgresión. La punzante memoria cuando inevitablemente volvemos a visitar los lugares de nuestra locura. Se presentan ocasiones indeseadas en las que el sórdido episodio reaprece en los momentos más sagrados, entonces nuestros cuerpos palpitan y nuestros labios apenas dejan escapar un gemido.
    Aunque es maravilloso experimentar el perdón de Dios por estos pecados, es mucho mejor no entrar en sus secretos. Lo que se presentan ante nosotros como un secreto atractivo se convierte en una pesadilla. El placer pronto se transforma en horror y un momento de pasión resulta en toda una vida de pesares.
     En la hora d ela prueba nuestra respuesta debe ser: "En su consejo no entre mi alma".  
 

viernes, 28 de septiembre de 2018

Devociones: "Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impios".

"Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impios".
                                           (Romanos 5:6)

     Cristo no vino a llamar a los justos ni murió por los buenos. No fue a la Cruz por las personas decentes, respetables y refinadas. Él murió por los impios.
     Desde el punto de vista de Dios, toda la humanidad es impia. Todos nacimos en pecado y fuimos formados en iniquidad. Como la oveja perdida, nos hemos descarriado y hemos tomado nuestro propio camino . Ante los ojos inmaculados de Dios, somos depravados, impuros y rebeldes. Nuestros mejores esfuerzos para hacer lo que es justo no son sino trapos de inmundicias.
    El problema está en que la mayoría de la gente no quiere admitir que es impia. Al compararse con los criminales de la sociedad se imaginan que son aptas para el cielo. Son como la señora rica de la alta sociedad que se enorgullecía de su trato social y sus caridades públicas. En una ocasión, cuando un vecino creyente testificaba a una señora así, ella le decía que no tenía necesidad de ser salva porque sus buenas obras eran suficientes. Le recordó que era miembro de la Iglesia y que venía de un antiguo linaje de "cristianos". El cristiano tomó un pedazao de papel , escribió sobre él con letras mayúsculas la palabra IMPIA, se lo devolvió y le dijo: "¿Le molestaría que lo prendiera a su blusa? " Cuando vio la palabra IMPIA, se erizó y le dijo: "Desde luego que me molesta ". "Nadíe va a decirme que soy impia". Entonces el cristiano le explicó que al negarse a admitir su condición pecaminosa y perdida, se privaba a sí misma de cualquier beneficio de la obra salvadora de Cristo. Si no confesaba que era impia, entonces Cristo no había muerto por ella. Si no estaba perdida, entonces ¿cómo podía ser salva? Si estaba sana, no necesitaba del Gran Médico.
     Hubo una vez una fiesta muy especial en un enorme auditorio cívico, la cual era para niños ciegos y lisiados. Los jovencitos llegaron en sillas de ruedas, muletas y conducidos de la mano. Mientras la fiesta transcurría, un policia encontró a un niñito llorando en la entrada del edificio.

      "¿Por qué lloras? " le preguntó compasivamente.
       "Porque no me dejan entrar".
       "¿Por qué no te dejan entrar? "
      El pequeñín  respondió: "porque la fiesta no tiene que ver conmigo".

  Es lo mismo que sucede con la fiesta del Evangelio. Si no tiene nada que ver conmigo, no puedes entrar. Para poder tener acceso tienes que demostrar  que eres pecador. Tienes que reconocer que eres impio. Jesucristo vino a morir por los impios. Como decía Robert Munger: "La Iglesia es la únca comunidad del mundo donde el único requisito para ser miembro es la indignidad del candidato".   

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Devociones: "No buscaba a Dios (2) ".

                     "Señor Dios mío, a ti clamé, y me sanaste".
                                             (Salmo 30:2)
                      "En la calamidad clamaste, y yo te libré". 
                                            (Salmo 81:7)

     "Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré" (Salmo 91:15). "Esta  palabra de Dios me inquietaba constantemente ......Entonces me dije: "No sabes todo, quizá Dios existe realmente". Y siguiendo el ejemplo que da el matemático Pascal, que en aquel entonces yo ignoraba, hice mi propia apuesta. Si Dios no existe, no tienes nada que perder. Pero si existe, todavía puedes ganarlo todo.....En pocas palabras dije a Dios: "¡Seamos claros! No creo en ti, pero no soy omnisciente. Si existes realmente, cosa que dudo mucho, no soy yo el que debo encontrarte. ¡Revélate tú a mí!".
     Incluso a una fe tan incompleta, el Dios todopoderoso responde. No se produjo nada tangible; mi estado de abatimiento persistió aún largos meses. Pero desde ese momento pasé del mundo del pecado al reino de la gracia. Durante quince largos meses, la convición de mi estado de pecado ante mi Creador Santo y Justo no dejó de aumentar hasta que, maravillado, al fin descubrí que su ira, la cual yo merecía, había caído en la cruz del Gólgota sobre su amado Hijo, nuestro Salvador y Señor Jesucristo.
     Fue así como el único verdadero Dios, Creador del cielo y de la tierra, Sostén infalible de su creación, Soberano legislador y Redentor de su pueblo , se dio a conocer a mí. En medio de mi admiración, descubrí que ese Dios era totalmente digno de toda mi confianza; y su Palabra escrita, la Biblia, era verdadera, totalmente fiable".
  
 

viernes, 21 de septiembre de 2018

Devociones: "Jesucristo está vivo".

"Buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron".
                                       (Marcos 16:6)

     Todos sabemos que un crucifijo es un objeto que representa a Cristo clavado en una cruz. En muchos paises los vemos casi en todas partes: en las casas, los hospitales, los lugares públicos.....Todos recuerdan que hace 2.000 años Jesucristo fue crucificado y murió.
     Pero el mensaje del Evangelio, aunque pasa por la cruz, no se detiene ahí. El apóstol Pablo resume así su predicación: "Cristo murió por 
nuestros pecados, conforme a las Escrituras.....fue sepultado, y .....resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras" (1 Corintios 15:4).
    Los discípulos del señor, que se convirtieron en sus testigos, no solo anunciaron a un Cristo muerto, sino que también dieron testimonio de us resurrección: "Matastéis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado d elos muertos". (Hechos 3:15).
     Hoy Dios dirige a todos este mensaje: Cristo murió en la cruz para borrar los pecados de todos los que creen en él. Luego Dios lo resucitó, demostrando así que él está totalmente satisfecho con la obra perfecta cumplida por Cristo en la cruz.
     La tumba vacía nos da seguridad de que los que pertenecen a Cristo, aunque hayan muerto, volverán a la vida al igual que él. Un día el Señor vendrá a buscarlos: resucitará a los creyentes muertos y transformará el cuerpo de los vivos que son suyos, para que todos esteń en el cielo con él, en la casa del Padre.
     "El Señor mismo con voz de mando......descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos......seremos arrebatados juntamente con ellos....a así estaremos siempre con el Señor"
 (1 Tesalonicenses 4:16-17).   

jueves, 20 de septiembre de 2018

Devociones: "Orad por los que os ultrajan y os persiguen".

                 "Orad por los que os ultrajan y os persiguen".
                                        (Mateo 5:44)

     En ocasiones el mejor comentario a un versículo es una ilustración. El capitán Mitsuo Fuchida fue el piloto japonés que dirigió el ataque  a Peard Harbor el 7 de Diciembre de 1941. Al finalizar la incursión envió un mensaje que decía: "Tora, Tora", indicando con esto el éxito completo de su misión. Pero la Segunda Guerra Mundial no había aún terminado. A medida que el conflicto bramaba, la marea de la batalla cambió hasta que finalmente los Estados Unidos salieron victoriosos.
     Durante la guerra, los japoneses ejecutaron a una pareja de ancianos misioneros en las Filipinas. Cuando su hija en los Estados Unidos supo la noticia, decidió visitar a los prisioneros de guerra japoneses y compartir con ellos las buenas nuevas del evangelio.
     Cuando le preguntaban por qué era tan amable con ellos, contestaba: "A causa de la oración que hicieron mis padres antes de ser asesinados". Eso era todo lo que decía.
    Después de la guerra Mitsiu Fuchida estaba tan amargado que decidió acusar a los Estados Unidos ante un tribunal internacional por atrocidades de guerra. En un intento por reunir la evidencia, entrevistó a los prisioneros de guerra japones. Cuando rindió el informe acerca de aquellos que estaban detenidos en los Estados Unidos, se desilusionó al oír no de las atrocidades, sino de las bondades mostradas por una dama cristiana cuyos padres habían sido asesinados en la Filipinas. Los prisioneros contaron cómo les había dado in libro llamado Nuevo Testamento y mencionaron que los padres de ella habian orado de manera desconocida antes de ser ejecutados. Esto no era precisamente lo que Fuchida quería oír pero tomó nota mentalmente de ello.
     Después de escuchar la historia numerosas veces fue y compró un Nuevo Testamento. Leyó el evangelio de Mateo y se sintió intrigado. Después leyó todo el Evangelio de Marcos y su interés creció. Cuando llegó a (Lucas 23:34), la luz inundó su alma. "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen". Instantáneamente entendió lo que habían orado los ancianos misioneros antes de ser asesinados.
     "Ya no pensó en la mujer americana o en los prisioneros de guerra japoneses, sino en sí mismo, un fiero enemigo de Cristo a quien Dios quería perdonar en respuesta a la oración del Salvador crucificado. En ese mismo momento buscó y encontró perdón y vida eterna por la fe en Cristo".
       El proyecto para el tribunal internacional fue desechado. Mitsuo Fuchida pasó el resto de su vida proclamando las inescrutables riquezas de Cristo en muchos paises.      
 

martes, 18 de septiembre de 2018

Devociones: "Nuestra relación con Dios".

"El Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su anriz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente".
                                       (Génesis 2:7)
            "Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo".
                                  (2 Corintios 5:18)

     ¿Quién es el hombre? No es solo un conjunto de átomos cuya complejidad sobrepasa el entendimiento, sino que está dotado de un espíirtu, el "soplo de Dios", porque  fue creado a la imagen de Dios. Piensa, desea, comunica. crea....Y todo esto tiene sentido porque es un reflejo de la naturaleza de Dios y no solo el resultado de procesos fisiológicos.
      Nuestra relación con Dios, rota debido a la desobediencia del hombre, no puede ser restablecida mediante razonamientos que provienen de la mente humana . Dios quiere revelarse al hombre, ¡él es quien toma la iniciativa! Hoy lo hace mediante su Palabra, la Biblia, las Santas Escrituras.
       Así Dios nos anuncia que encontró un camino de reconciliación con el hombre. Para ello dio a su Hijo Jesucristo, quien murió en la cruz para expiar el pecado que nos separaba de Dios. Luego lo resucitó: Jesús está vivo, está a la diestra de Dios. Por la fe en Jesucristo todo ser humano puede restablecer la relación con su Creador. Entonces el creyente deseará honrar y servir a su Dios, porque fue creado "en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en allas" (Efesios 2:10).
     Este es el sentido de la vida del cristiano. Es una vida que vale la pena vivir plenamente. "Para mi vivir es Cristo" (Filipenses 1:21), decía el apóstol Pablo: Cristianos, cada uno podemos experimentarlo.  

domingo, 16 de septiembre de 2018

Devociones: "Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis......".

"Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia".
                                              (Levítico 25:10)

     Cada cincuenta años en el calendario de Israel se conocia como el año del jubileo. Se suponía que la tierra debía estar en barbecho. Las propiedades se devolvian a sus dueños originales y los esclavos eran puestos en libertad. Era un tiempo gozoso de libertad, gracia, redención y descanso.
     Cuando alguien compraba una propiedad, debía tener en cuenta la proximidad del año del jubileo. Por ejemplo, la tierra sería más valiosa si al tiempo de la compra faltaban cuarenta y cinco años para el año de jubileo. Pero se estaba solamente a un año de distancia, dificilmente era digna de comprarse. El comprador sólo pidría teenr una cosecha.
     Hay un sentido en el que la venida del Señor será el año del jubileo para los creyentes de hoy. Entrarán en el descanso eterno en la casa del Padre. Serán libres de los grilletes de la mortalidad y recibirán cuerpos glorificados. Todas las cosas materiales que les han sido confiadas como administradores serán devueltas a su dueño original.
     Debemos tener esto en cuenta al valorar nuestras posesiones materiales. Podemos tener millones en propiedades, inversiones y depósitos bancarios. Pero si el Señor viniera hoy, ya no tendrían ningún valor para nosotros. Cuanto más cerca estamos de Su venida, menos valor real tienen. Esto significa que debemos invertirlas hoy para el adelanto de la causa de Cristo y el alivio de la necesidad humana.
     Así como el año del jubileo era anunciado con el toque de una trompeta, así el regreso del Señor será anunciado con el sonido de la "última trompeta". "Todo esto nos enseña una excelente elcción. Si nuestros corazones valoran la esperanza inalterable del retorno del Señor, debemos aligerarnos de todas las cosas terrenales. es moralmente imposible que podamos estar en la actitud de esperar al Hijo del cielo y no estemos despegados de este mundo presente.....Aquel que vive en la expectación diaria de la aparición de Cristo debe desligarse de lo que será juzgado y disuelto cuando venga....Quiera Dios que nuestros corazones sean impresionados y nuestra conducta influenciada en todas las cosas por esta verdad tan preciosa y santificante" (C. H. Mackintosh).