"Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora". (Eclesiastés 3:1)
El tiempo tal como nosotros lo conocemos es algo algún inexplicable a pesar de los intentos por hacerlo por parte de la mitología y la ciencia; este sigue siendo un misterio intangible del cual solo podemos percibir el--aquí y el ahora--es decir el único y eterno momento presente.
Recuerdo cuando estudiaba la mitología griega y romana, antes de Cristo, como al tiempo se le adjudicaban poderes atribuidos al Dios Cronos, el cual se representaba como un gigante que devoraba a sus propios hijos inmediatamente después de que nacían; es una idea cruel pero si lo vemos sin perjuicios, es una representación muy lógica: ningún tiempo a sobrevivido lo suficiente, para poder contradecir esta creencia. Posteriormente se inventaron los relojes de arena y los relojes de sol, hasta finalmente llegar a los de cuerda y eléctronicos; yo personalmente tengo uno de cuerda en mi cuarto y uno eléctrico y ninguno de los dos se detiene a menos que se le acabe la pila o lo desconecte, lo que a veces me ha puesto a pensar en el tiempo como un gigante caminando en el espacio infinito, sin nunca volver atrás o detenerse. Avanzando un poco mas en nuestra historia, vernos que la nueva era trasmutó el tiempo en la cuarta dimensión, mientras la ciencia lo considera un espacio curvo, donde los acontecimientos no solo no se detienen, sino que se repiten, haciendo que podamos volver algún día al pasado y hasta cambiar el curso de la historia, como lo sugiere la ciencia ficción. Entonces para las generaciones futuras ya será normal hablar de universos paralelos, donde en diferentes dimensiones, la misma tierra puede tener historias diferentes en los mismos espacios de tiempo. Increíble, verdad? Hablar del tiempo es simplemente apasionante, a mi me encanta y creo que Dios ha tenido siempre ideas maravillosas para todos y cada uno de sus hijos que nos involucran y que tienen que ver con el tiempo, como por ejemplo: el el rapto, los tiempos del fin, la resurrección, la regeneración, la salvación y el mismo hecho de que Dios es eterno, el mismo ayer, hoy y siempre....es decir que Dios no vive, ni esta sujeto a las leyes del tiempo, sean cuales sean, estas; Él es Eterno, Él es el principio y el fin, el Alfa y el Omega de todas las cosas, omnisciente y omnipresente.
"He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le transpasaron; Y todos los linajes de la tierra harán lamentaciones por él. Sí amén. Yo soy el Alfa y el Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y el que era y que ha de venir, el Todopoderoso"
(Apocalipsis 1:7-8)
sábado, 31 de octubre de 2015
viernes, 30 de octubre de 2015
Devociones: "No me siento capaz".
Muchas son las veces que por nuestra mente pasan pensamientos sobre lo que podemos y no podemos hacer, y no hablo de lo que es permitido, sino de lo que esta a nuestro alcance realizar y no nos sentimos lo suficientemente buenos o capacitados para hacer. Constantemente nuestra mente es victima de pensamientos negativos cuando estamos planeando o decidiendo comenzar una nueva labor, ministerio o actividad, frases como: "No me siento capaz" invaden nuestras ganas y terminan por acabar con la disposición que había en nuestro corazón.
Hay momentos en los que nos encontramos en una batalla entre nuestro deseo y nuestra capacidad, o al menos lo que "creemos que es nuestra capacidad" y es que es muy común que junto con las ganas de servir a Dios vengan también los sentimientos de duda o temor, dudamos sobre nuestro llamado y tenemos que nuestra capacidad no sea suficiente, y esos son grandes impedimentos para poder hacer lo que nos hemos propuesto.
A veces olvidamos que Dios no espera encontrar personas perfectas, sino corazones dispuestos y decididos a atender su llamado, y es que Dios ve lo que a veces ni siquiera nosotros mismos podemos ver, Él simplemente examina el corazón, sin importar si eres el mas fuerte, el mas inteligente, o el de mejor posición social, cuando David fue ungido como rey, nadie creía en sus capacidades, ni siquiera lo presentaron juntos con sus hermanos ante Samuel, Isaí le presentó a siete de sus hijos, pero Samuel le dijo: El Señor no haq escogido a ninguno de ellos (1 Samuel 16:10), nadíe imaginó que un muchacho pastor de ovejas llegaría a ser nombrado rey, y aunque la Biblia no menciona la reacción de David, seguramente el también quedó sorprendido con la elección, tal vez ni el mismo creía que fuera real lo que le estaba pasando, pero Dios había visto su corazón y sabía que podía cumplir con el llamado.
Puede que las personas a tu alrededor no crean en tus capacidades o no están de acuerdo con tu llamado, puede ser que tu mismo te sientes inseguro de todo lo que puedes hacer, y es que a veces nosotros mismos no creemos en la capacidad que Dios ha colocado en nuestra vida, pero Él nunca se equivoca al elegir, algo ha visto en ti que le ha placido hacerte parte de sus planes y eso es suficiente para terminar con la idea de sentirte incapaz.
Tal vez las dudas o el temor te han hecho pensar que no eres la mejor opción o la mejor persona que Dios puede elegir, tienes miedo de fallar, sientes que te queda grande el ministerio y has puesto atención a las críticas que has recibido, pero si Dios ha decidido que seas tu el poseedor de ese gran talento, no lo desperdicies con temores e inseguridades, confía en que si Dios te ha escogido es porque verdaderamente eres capaz de cumplir con su llamado.
Cuando David se enfrentó a Goliat no sabía ni siquiera usar una armadura, era tan pesada que no podía caminar con ella puesta y tuvo que quitársela, no estaba entrenado para la guerra, ¡Cómo vas a pelear tú solo contra este filisteo!---replicó Saúl---,No eres más que un muchacho, mientras que él ha sido un guerrero toda la vida, pero David confiaba en que Dios le daría las armas para saberse enfrentar al gigante y salir vencedor, todos dudaban de sus capacidades, pero la unción de Dios estaba sobre él.
Toma en cuenta que si Dios ha decidido elegirte y colocarte en el lugar que estás, es porque Si eres capaz y tienes todo para cumplir con lo que Él esperas que hagas, no desvíes tu atención a los malos comentarios, a las dudas o al miedo, demuestra de qué estás hecho, hazle saber al mundo que Dios nunca se equivoca, pues si fuiste elegido no es por tu apariencia, por cuento sabes, ni por cuanto tienes, sino por lo que Dios ha visto en tu corazón, no pienses que lo puedes, mucho menos que no tienes la capacidad, se valiente y esfuérzate, Dios ha puesto todo en tus manos para conquistar naciones.
Dios dijo: ¡Miren a mi elegido, al que he llamado a mi servicio! Él cuenta con mi apoyo; yo mismo lo elegí, y él me llena de alegría. He puesto en él mi espíritu, y hará justicia entre las naciones.
(Isaías 42:1)
Hay momentos en los que nos encontramos en una batalla entre nuestro deseo y nuestra capacidad, o al menos lo que "creemos que es nuestra capacidad" y es que es muy común que junto con las ganas de servir a Dios vengan también los sentimientos de duda o temor, dudamos sobre nuestro llamado y tenemos que nuestra capacidad no sea suficiente, y esos son grandes impedimentos para poder hacer lo que nos hemos propuesto.
A veces olvidamos que Dios no espera encontrar personas perfectas, sino corazones dispuestos y decididos a atender su llamado, y es que Dios ve lo que a veces ni siquiera nosotros mismos podemos ver, Él simplemente examina el corazón, sin importar si eres el mas fuerte, el mas inteligente, o el de mejor posición social, cuando David fue ungido como rey, nadie creía en sus capacidades, ni siquiera lo presentaron juntos con sus hermanos ante Samuel, Isaí le presentó a siete de sus hijos, pero Samuel le dijo: El Señor no haq escogido a ninguno de ellos (1 Samuel 16:10), nadíe imaginó que un muchacho pastor de ovejas llegaría a ser nombrado rey, y aunque la Biblia no menciona la reacción de David, seguramente el también quedó sorprendido con la elección, tal vez ni el mismo creía que fuera real lo que le estaba pasando, pero Dios había visto su corazón y sabía que podía cumplir con el llamado.
Puede que las personas a tu alrededor no crean en tus capacidades o no están de acuerdo con tu llamado, puede ser que tu mismo te sientes inseguro de todo lo que puedes hacer, y es que a veces nosotros mismos no creemos en la capacidad que Dios ha colocado en nuestra vida, pero Él nunca se equivoca al elegir, algo ha visto en ti que le ha placido hacerte parte de sus planes y eso es suficiente para terminar con la idea de sentirte incapaz.
Tal vez las dudas o el temor te han hecho pensar que no eres la mejor opción o la mejor persona que Dios puede elegir, tienes miedo de fallar, sientes que te queda grande el ministerio y has puesto atención a las críticas que has recibido, pero si Dios ha decidido que seas tu el poseedor de ese gran talento, no lo desperdicies con temores e inseguridades, confía en que si Dios te ha escogido es porque verdaderamente eres capaz de cumplir con su llamado.
Cuando David se enfrentó a Goliat no sabía ni siquiera usar una armadura, era tan pesada que no podía caminar con ella puesta y tuvo que quitársela, no estaba entrenado para la guerra, ¡Cómo vas a pelear tú solo contra este filisteo!---replicó Saúl---,No eres más que un muchacho, mientras que él ha sido un guerrero toda la vida, pero David confiaba en que Dios le daría las armas para saberse enfrentar al gigante y salir vencedor, todos dudaban de sus capacidades, pero la unción de Dios estaba sobre él.
Toma en cuenta que si Dios ha decidido elegirte y colocarte en el lugar que estás, es porque Si eres capaz y tienes todo para cumplir con lo que Él esperas que hagas, no desvíes tu atención a los malos comentarios, a las dudas o al miedo, demuestra de qué estás hecho, hazle saber al mundo que Dios nunca se equivoca, pues si fuiste elegido no es por tu apariencia, por cuento sabes, ni por cuanto tienes, sino por lo que Dios ha visto en tu corazón, no pienses que lo puedes, mucho menos que no tienes la capacidad, se valiente y esfuérzate, Dios ha puesto todo en tus manos para conquistar naciones.
Dios dijo: ¡Miren a mi elegido, al que he llamado a mi servicio! Él cuenta con mi apoyo; yo mismo lo elegí, y él me llena de alegría. He puesto en él mi espíritu, y hará justicia entre las naciones.
(Isaías 42:1)
jueves, 29 de octubre de 2015
Devociones: "Dios se ha mudado".
"Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo".
(2 Corintios 6:16)
No me tome por alguien inmolesto, pero puedo decir con seguridad absoluta que sé mucho sobre mudanzas. Podría, de hecho, montar mi propia empresa. La llamaría: "Mudanzas exprés: Lo hacemos todo por usted". Me ha tocado mudarme 11 veces hasta ahora y posiblemente para cuando usted termine de leer este artículo ya me habré mudado una vez más (aunque, sinceramente, espero que no). Estoy familiarizado con los embalajes de cartón, las cintas adhesivas y los rotuladores permanentes. Estoy pensando seriamente en escribir un libro de autoayuda para gente que se muda repetidamente. Lo titularía: ¿Cómo mudarse con frecuencia sin perder la razón en el intento?.
Mudarse tiene sus complicaciones. Dejar lo conocido, empezar todo de nuevo, pintar a tu gusto, comprender el nuevo espacio de interiores para la decoración y el acomodo de los muebles. Es simplemente algo que no quieres hacer a menos que estés ganando algo a cambio. Obtener más espacio, por ejemplo. Una mejor ubicación cerca de la familia, o una casa que te acerque al trabajo y te ahorre gastos de desplazamiento. Todas son razones válidas para mudarse y no suenan nada descabelladas.
En la sinuosa senda de las mudanzas he hecho amigos. Algunos de ellos llevan ventajas sobre mí, superando fácilmente mi record de mudanzas. Han sido una especie de mentores inmobiliarios para mí. Aunque los motivos para mudarnos son diversos y difieren unos de los otros, no he encontrado a nadie que se mude para una casa peor que la suya por el solo hecho de darle una oportunidad a la casa. No buscamos una casa desvencijada para invertir esfuerzo, dedicación y los ahorros de toda la vida. La lógica más simple nos grita que hagamos todo lo contrario.
Sin embargo, tengo otro amigo, un amigo muy cercano que solo se ha mudado una vez. Su decisión todavía me desconcierta cuando pienso en ella. Él dejó la opulencia de su habitáculo para vivir en un carril de poca monta. No buscaba mejorar su estatus, conseguir una mejor vista, o impresionar a sus amigos con su nueva casa. Solamente deseaba hermosear, dignificar y salvar lo que estaba en ruinas. Tal actitud tuvo Jesús, cuando llegó a mi corazón.
Venció los azares de la kenosis, Dios se vació de sí mismo para venir al mundo. Sirvió, murió, resucitó, ascendió a los cielos y envió al Consolador a completar el programa de reformas de su nueva residencia: el hombre redimido. Dios se mudó a casas de carne y hueso, moradas tambaleantes y descoloridas. Nuestra atrora maltrecha habitación , ha sido convertida en edificio de Dios: "vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios" (1 Corintios 3:9). Las ruinas han sido transformadas en palacio porque Dios se mudó, y donde él habita todo se torna en sublime hermosura. "Con Dios todo es grande; sin Dios todo es pequeño" (François René de Chateubriand).
(2 Corintios 6:16)
No me tome por alguien inmolesto, pero puedo decir con seguridad absoluta que sé mucho sobre mudanzas. Podría, de hecho, montar mi propia empresa. La llamaría: "Mudanzas exprés: Lo hacemos todo por usted". Me ha tocado mudarme 11 veces hasta ahora y posiblemente para cuando usted termine de leer este artículo ya me habré mudado una vez más (aunque, sinceramente, espero que no). Estoy familiarizado con los embalajes de cartón, las cintas adhesivas y los rotuladores permanentes. Estoy pensando seriamente en escribir un libro de autoayuda para gente que se muda repetidamente. Lo titularía: ¿Cómo mudarse con frecuencia sin perder la razón en el intento?.
Mudarse tiene sus complicaciones. Dejar lo conocido, empezar todo de nuevo, pintar a tu gusto, comprender el nuevo espacio de interiores para la decoración y el acomodo de los muebles. Es simplemente algo que no quieres hacer a menos que estés ganando algo a cambio. Obtener más espacio, por ejemplo. Una mejor ubicación cerca de la familia, o una casa que te acerque al trabajo y te ahorre gastos de desplazamiento. Todas son razones válidas para mudarse y no suenan nada descabelladas.
En la sinuosa senda de las mudanzas he hecho amigos. Algunos de ellos llevan ventajas sobre mí, superando fácilmente mi record de mudanzas. Han sido una especie de mentores inmobiliarios para mí. Aunque los motivos para mudarnos son diversos y difieren unos de los otros, no he encontrado a nadie que se mude para una casa peor que la suya por el solo hecho de darle una oportunidad a la casa. No buscamos una casa desvencijada para invertir esfuerzo, dedicación y los ahorros de toda la vida. La lógica más simple nos grita que hagamos todo lo contrario.
Sin embargo, tengo otro amigo, un amigo muy cercano que solo se ha mudado una vez. Su decisión todavía me desconcierta cuando pienso en ella. Él dejó la opulencia de su habitáculo para vivir en un carril de poca monta. No buscaba mejorar su estatus, conseguir una mejor vista, o impresionar a sus amigos con su nueva casa. Solamente deseaba hermosear, dignificar y salvar lo que estaba en ruinas. Tal actitud tuvo Jesús, cuando llegó a mi corazón.
Venció los azares de la kenosis, Dios se vació de sí mismo para venir al mundo. Sirvió, murió, resucitó, ascendió a los cielos y envió al Consolador a completar el programa de reformas de su nueva residencia: el hombre redimido. Dios se mudó a casas de carne y hueso, moradas tambaleantes y descoloridas. Nuestra atrora maltrecha habitación , ha sido convertida en edificio de Dios: "vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios" (1 Corintios 3:9). Las ruinas han sido transformadas en palacio porque Dios se mudó, y donde él habita todo se torna en sublime hermosura. "Con Dios todo es grande; sin Dios todo es pequeño" (François René de Chateubriand).
martes, 20 de octubre de 2015
Devociones: "Usa tu llave".
"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve". (Hebreos 11:1).
Si se tratara de ir al cine sería el boleto de entrada, si se tuviera que encender un automóvil sería la llave, si se tratara de cruzar un océano sería el barco; hablo de la fe, que es lo que abre las compuertas del cielo para traer bendición a la tierra. Es el vehículo que DIOS escogió para enviar lo que está en su reino a los que creen. Es el interruptor que presionan los hijos de DIOS para apropiarse de lo que su Padre ya les ha dado.
La fe fue lo que Jesús utilizó para saciar el vientre de más de cinco mil personas, las cuentas en lo natural indicaban que había inventario cinco peces y dos panes, las cuentas por medio de la fe indicaron que luego de alimentar a una multitud con esos peces y panes sobró tanta comida para llenar doce canastas (Juan 6:11-13).
La fe es el elemento sobrenatural mediante el cual DIOS permite que sus hijos en la tierra se apropien de lo que Él ya les ha dado en el reino de los cielos. Es por eso que nuestro Señor Jesús nos exhorta a pedirle al Padre que se haga sobre nuestras vidas su voluntad de acuerdo a lo que ocurre en el cielo. La fe de cada individuo sería algo similar a una tarjeta de crédito en el cielo sin límite establecido, siempre y cuando lo que se desea recibir esté dentro de la voluntad de DIOS (Santiago 4:2).
El cielo está repleto de salvación, libertad, santidad, salud, gozo, bienestar, finanzas y deseos del corazón. Solamente hace falta abrir las compuertas del cielo con la llave de la fe para recibirles.
El usar la fe para un creyente es sumamente importante, siendo que sin ella es imposible agradar a DIOS (Hebreos 11:6), además de que toda persona que le ha entregado su vida a Jesús ya no debe vivir más por lo que ven sus ojos sino por medio de la fe que es su nuevo diseño (2 Corintios 5:7). Por lo que cada vez que un creyente se niega a vivir por medio de la fe, éste deja de recibir vida sobrenatural. Dentro de si sabrá que pudo haber recibido algo que le pertenecía si hubiera creído.
La llave de la fe abre puertas que para lo natural es imposible. No te conformes con vivir una vida ordinaria, usa tu fe y vive lo sobrenatural que DIOS tiene para ti.
Tienes derecho a todo lo que Cristo pagó para ti (Isaías 53:4-5, Juan 10:10, Efesios 3:20).
SOLO USA LA LLAVE
Si se tratara de ir al cine sería el boleto de entrada, si se tuviera que encender un automóvil sería la llave, si se tratara de cruzar un océano sería el barco; hablo de la fe, que es lo que abre las compuertas del cielo para traer bendición a la tierra. Es el vehículo que DIOS escogió para enviar lo que está en su reino a los que creen. Es el interruptor que presionan los hijos de DIOS para apropiarse de lo que su Padre ya les ha dado.
La fe fue lo que Jesús utilizó para saciar el vientre de más de cinco mil personas, las cuentas en lo natural indicaban que había inventario cinco peces y dos panes, las cuentas por medio de la fe indicaron que luego de alimentar a una multitud con esos peces y panes sobró tanta comida para llenar doce canastas (Juan 6:11-13).
La fe es el elemento sobrenatural mediante el cual DIOS permite que sus hijos en la tierra se apropien de lo que Él ya les ha dado en el reino de los cielos. Es por eso que nuestro Señor Jesús nos exhorta a pedirle al Padre que se haga sobre nuestras vidas su voluntad de acuerdo a lo que ocurre en el cielo. La fe de cada individuo sería algo similar a una tarjeta de crédito en el cielo sin límite establecido, siempre y cuando lo que se desea recibir esté dentro de la voluntad de DIOS (Santiago 4:2).
El cielo está repleto de salvación, libertad, santidad, salud, gozo, bienestar, finanzas y deseos del corazón. Solamente hace falta abrir las compuertas del cielo con la llave de la fe para recibirles.
El usar la fe para un creyente es sumamente importante, siendo que sin ella es imposible agradar a DIOS (Hebreos 11:6), además de que toda persona que le ha entregado su vida a Jesús ya no debe vivir más por lo que ven sus ojos sino por medio de la fe que es su nuevo diseño (2 Corintios 5:7). Por lo que cada vez que un creyente se niega a vivir por medio de la fe, éste deja de recibir vida sobrenatural. Dentro de si sabrá que pudo haber recibido algo que le pertenecía si hubiera creído.
La llave de la fe abre puertas que para lo natural es imposible. No te conformes con vivir una vida ordinaria, usa tu fe y vive lo sobrenatural que DIOS tiene para ti.
Tienes derecho a todo lo que Cristo pagó para ti (Isaías 53:4-5, Juan 10:10, Efesios 3:20).
SOLO USA LA LLAVE
lunes, 19 de octubre de 2015
Devociones: "Un corazón correcto".
"Pero Dios quitó a Saúl y lo reemplazó con David, un hombre de quien Dios dijo: "He encontrado en David, hijo de Isaí, a un hombre conforme a mi propio corazón; él hará todo lo que yo quiero que haga"
(Hechos 13:22)
David, un hombre conforme al corazón de Dios, nos muestra la manera en que debemos buscar agradar al Todopoderoso. A lo largo de su vida existieron altas y bajas, hubo abundancia y escases, existieron periodos de autoridad y reinado así como de persecución y agonía. Pero en todo momento solo hubo alguien que ocupaba el trono de su corazón. Dios. El anhelo de David era agradar a Dios en todas sus acciones, él conoció a Dios como pocos. Tanto así que tuvo el atrevimiento de montar un tabernáculo de adoración al Señor las 24 horas del día, esto implicó las secciones anteriores del tabernáculo de Moisés, David conoció el corazón de Dios como pocos, tanto que él supo que no recibiría castigo al comer de los panes consagrados a los sacerdotes cuando éste estaba en fuga de Saúl. David tuvo hambre y Dios le dió pan de Su casa.
Existe aún un mayor ejemplo del corazón adecuado a Dios y es el de Jesucristo nuestro Señor. Diciendo frases como esta:
"Entonces Jesús explicó:---Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en terminar su obra". (Juan 4:34).
Nuestro Señor era saciado por el Padre cuando hacía Su voluntad.---¿Has sentido esa llenura que da el Padre cuando con gusto haces Su voluntad? Ésta es real e incomparable,----inténtalo.
Dentro de ti existe un corazón nuevo dado por Jesús, y con la ayuda del Espíritu Santo puedes hacer que día a día hagas lo correcto ante Dios. Todas las cosas que hagas hazlas para Dios, ponle en el primer lugar de tu vida y busca agradarle cada día. Si tú hicieres esto Él te llenará de gozo y lo conocerás mejor.
Vivir la vida con un corazón correcto hacía Dios trae a tu vida alegría y reposo. Pues al buscar agradar al Padre en todo, Él te saciará como nada ni nadie lo pueda hacer.
HAZ DE LA VOLUNTAD DEL PADRE TU MEJOR ALIMENTO Y ÉL TE RECOMPENSARÁ CON SU ABUNDANTE PRESENCIA.
(Hechos 13:22)
David, un hombre conforme al corazón de Dios, nos muestra la manera en que debemos buscar agradar al Todopoderoso. A lo largo de su vida existieron altas y bajas, hubo abundancia y escases, existieron periodos de autoridad y reinado así como de persecución y agonía. Pero en todo momento solo hubo alguien que ocupaba el trono de su corazón. Dios. El anhelo de David era agradar a Dios en todas sus acciones, él conoció a Dios como pocos. Tanto así que tuvo el atrevimiento de montar un tabernáculo de adoración al Señor las 24 horas del día, esto implicó las secciones anteriores del tabernáculo de Moisés, David conoció el corazón de Dios como pocos, tanto que él supo que no recibiría castigo al comer de los panes consagrados a los sacerdotes cuando éste estaba en fuga de Saúl. David tuvo hambre y Dios le dió pan de Su casa.
Existe aún un mayor ejemplo del corazón adecuado a Dios y es el de Jesucristo nuestro Señor. Diciendo frases como esta:
"Entonces Jesús explicó:---Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en terminar su obra". (Juan 4:34).
Nuestro Señor era saciado por el Padre cuando hacía Su voluntad.---¿Has sentido esa llenura que da el Padre cuando con gusto haces Su voluntad? Ésta es real e incomparable,----inténtalo.
Dentro de ti existe un corazón nuevo dado por Jesús, y con la ayuda del Espíritu Santo puedes hacer que día a día hagas lo correcto ante Dios. Todas las cosas que hagas hazlas para Dios, ponle en el primer lugar de tu vida y busca agradarle cada día. Si tú hicieres esto Él te llenará de gozo y lo conocerás mejor.
Vivir la vida con un corazón correcto hacía Dios trae a tu vida alegría y reposo. Pues al buscar agradar al Padre en todo, Él te saciará como nada ni nadie lo pueda hacer.
HAZ DE LA VOLUNTAD DEL PADRE TU MEJOR ALIMENTO Y ÉL TE RECOMPENSARÁ CON SU ABUNDANTE PRESENCIA.
sábado, 17 de octubre de 2015
Devociones: "Una fe segura".
La semana pasada lleve a uno de mis sobrinos a una tienda para que escogiera el juguete que más le gustara, pues se lo iba a obsequiar. Vi en él aquellos ojos de un niño muy feliz por saber que su tio le iba a comprar el juguete que el quisiera.
Paso varios minutos recorriendo los pasillos y viendo cada juguete que se encontraba en los estantes. Después de un buen rato, le pregunté si ya se había decidido, con una carita de apenado me dijo que todavía no, que tenía tres juguetes y no se había decidido. Le dije que me llevara a verlos, note en el un cierto temor a que no se lo quisiera comprar, pero en mi intención ya estaba comprarle el que el quisiera, no importando el precio, así que fui, observe los tres juguetes y le dije que eligiera entre dos de ellos, que cualquier de esos parecía excelente.
Entonces fue allí cuando me lleve una sorpresa agradable, el me dijo literalmente: "Este me gusta, (se refería a un robot de armar estilo lego), pero me lo van a dar en estos días, así que mejor este otro", me extraño saber que se lo iban a dar en esos días, entonces le pregunté curiosamente sobre quien se lo iba a dar, entonces su respuesta fue: "Es que estoy participando en un concurso y el premio es ese juguete, entonces me lo van a dar", a lo que le respondí: "¿Quiere decir que ya te lo ganaste? ", entonces él me respondió de una manera sería y segura: "No tio, pero me lo van a dar, es que TENGO FE" y termino con: "Hay que tener FE tio", me quede sorprendido, porque él no estaba bromeando, me lo dijo de una forma tan serena, segura y al mismo tiempo dándome una lección.Quede unos segundos asimilando lo que me habia dicho y me sorprendió a tal punto que me sentí tocado a comprarle también ese juguete por la fe que estaba mostrando.
Estos días he tenido tan presente ese episodio en mi mente y al mismo tiempo he reflexionado sobre lo mucho que me falta en ocasiones tener esa fe segura, esa fe sería, esa fe de que las cosas se cumplirán porque confió en que Dios lo hará.
En los días de Jesús, el Maestro se sorprendió por la fe un Centurión el cual creyó en que solo bastaba una orden de Jesús para que su siervo fuese sano. A diferencias de otros el Centurión no necesitaba que Jesús fuese y tocase a ese hombre, sino que bastaba con sus palabras, su orden y el milagro que esperaba sucedería. Jesús maravillado de la fe de este hombre dijo: "Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviendose, dijo a la gente que le seguia: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe" (Lucas 7:9)
¡TEN FE EN LO QUE DIOS HARÁ Y ENTONCES RECIBIRÁS LAS RESPUESTAS QUE HAS ESTADO ESPERANDO!
"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Hebreos 11:1).
Paso varios minutos recorriendo los pasillos y viendo cada juguete que se encontraba en los estantes. Después de un buen rato, le pregunté si ya se había decidido, con una carita de apenado me dijo que todavía no, que tenía tres juguetes y no se había decidido. Le dije que me llevara a verlos, note en el un cierto temor a que no se lo quisiera comprar, pero en mi intención ya estaba comprarle el que el quisiera, no importando el precio, así que fui, observe los tres juguetes y le dije que eligiera entre dos de ellos, que cualquier de esos parecía excelente.
Entonces fue allí cuando me lleve una sorpresa agradable, el me dijo literalmente: "Este me gusta, (se refería a un robot de armar estilo lego), pero me lo van a dar en estos días, así que mejor este otro", me extraño saber que se lo iban a dar en esos días, entonces le pregunté curiosamente sobre quien se lo iba a dar, entonces su respuesta fue: "Es que estoy participando en un concurso y el premio es ese juguete, entonces me lo van a dar", a lo que le respondí: "¿Quiere decir que ya te lo ganaste? ", entonces él me respondió de una manera sería y segura: "No tio, pero me lo van a dar, es que TENGO FE" y termino con: "Hay que tener FE tio", me quede sorprendido, porque él no estaba bromeando, me lo dijo de una forma tan serena, segura y al mismo tiempo dándome una lección.Quede unos segundos asimilando lo que me habia dicho y me sorprendió a tal punto que me sentí tocado a comprarle también ese juguete por la fe que estaba mostrando.
Estos días he tenido tan presente ese episodio en mi mente y al mismo tiempo he reflexionado sobre lo mucho que me falta en ocasiones tener esa fe segura, esa fe sería, esa fe de que las cosas se cumplirán porque confió en que Dios lo hará.
En los días de Jesús, el Maestro se sorprendió por la fe un Centurión el cual creyó en que solo bastaba una orden de Jesús para que su siervo fuese sano. A diferencias de otros el Centurión no necesitaba que Jesús fuese y tocase a ese hombre, sino que bastaba con sus palabras, su orden y el milagro que esperaba sucedería. Jesús maravillado de la fe de este hombre dijo: "Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviendose, dijo a la gente que le seguia: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe" (Lucas 7:9)
¡TEN FE EN LO QUE DIOS HARÁ Y ENTONCES RECIBIRÁS LAS RESPUESTAS QUE HAS ESTADO ESPERANDO!
"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Hebreos 11:1).
viernes, 16 de octubre de 2015
Devociones: "Todos fallamos, pero todos podemos ser perdonados y restaurados".
¿Quién de nosotros no ha cometido grandes errores?, ¿Quién de nosotros no ha tomado una mala decisión que ha traído tristes consecuencias?, ¿Quién de nosotros no ha cometido algún pecado que nos ha traído vergüenza y tristeza?.
A veces se nos olvida que no somos tan perfectos como "nos creemos", a veces se nos olvida que tenemos un cuerpo corrupto, con deseos engañosos, muy pero muy inclinado a hacer siempre lo malo, asi es nuestra naturaleza, pecaminosa.
En una ocasión una multitud seguía a una mujer adultera para apedrearla, pero para que tengamos más clara la historia se las coloco a continuación.
"Al día siguiente, al amanecer, Jesús regresó al templo. La gente se acercó, y él se sentó para enseñarles. Entonces los maestros de la Ley y los fariseos llevaron al templo a una mujer. La habían sorprendido teniendo relaciones sexuales con un hombre que no era su esposo. Pusieron a la mujer en medio de toda la gente, y le dijeron a Jesús---Maestro, encontramos a esta mujer cometiendo pecado de adulterio. En nuestra ley, Moisés manda que a esta clase de mujeres las matemos a pedradas. ¿Tú qué opinas? Ellos le hicieron esa pregunta para ponerle una trampa. Si él respondía mal, podrían acusarlo. Pero Jesús se inclinó y empezó a escribir en el suelo con su dedo. Sin embargo, como no dejaban de hacerle preguntas, Jesús se levantó y les dijo: Si alguno de ustedes nunca ha pecado, tire la primera piedra. Luego, volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el suelo. Al escuchar a Jesús, todos empezaron a irse, comenzando por los más viejos, hasta que Jesús se quedó solo con la mujer. Entonces Jesús se puso de pie y le dijo:---Mujer, los que te trajeron se han ido. Nadie te ha condenado. Ella le respondió:----Así es, Señor. Nadíe me ha condenado, Jesús le dijo:----Tampoco yo te condeno. Puedes irte, pero no vuelvas a pecar". (Juan 8:2:11).
Leer este suceso me ha hace pensar en varias cosas:
Primero: Todos estamos propensos a fallar, por lo cual no deberiamos juzgar duramente a los que lo hacen, ni tampoco deberiamos ser duros con nosotros mismos. Tampoco hablo de sentirse bien por hacer el mal, porque entonces Dios no habitaría en tu vida, una persona nacida de nuevo nunca sentirá placer, al contrario, sentirá tristeza, cergüenza y dolor en su corazón por haberle fallado a Dios.
Segundo: Dios no acusa y tampoco condena, a pesar que Jesús era el único de tomar una piedra y lanzarla a la mujer, decidió no hacerlo, decidió perdonar. Y es que Jesús siempre tendrá como primera opción para nuestra vida PERDONARNOS, entonces, partiendo de esto: ¿Por qué no buscamos su perdón?, la mayoría de personas al fallarle a Dios sienten que ya no son dignos de Él y prefieren, en muchos casos, alejarse totalmente de Dios en lugar de buscar su perdón. Aunque para los más duros y religiosos esto sea duro de asumir, tenemos que entender que no importa cuantas veces le pidamos perdón a Dios. Él siempre estará dispuesto a perdonarnos, eso si, mientras halla oportundad.
Tercero: La voluntad de Dios al perdonarnos es que no volvamos a lo mismo: "Ella le respondió: ---Así es, Señor. Nadíe me ha condenado, Jesús le dijo:---Tampoco yo te condeno. Puedes irte, pero no vuelvas a pecar". (Juan 8:11). Me encanta esta versión de la Biblia porque es tan clara, no deja lugar a dudas, y es que cuando Dios nos perdona lo hace con el propósito que podamos ir y vivir de una manera diferente para no volver a cometer los mismos errores, pero por si en alguna ocasión los volvemos a cometer, no significa que Dios te desechará, se cansara de ti o te dará la espalda. El Apóstol Juan escribió: "Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo" (1 Juan 2:1).
Hoy quiero que comprendas que todos estamos expuestos a fallar, a pecar o cometer grandes errores o ha tomar muy malas decisiones, pero en medio de nuestros fracasos, debemos comprender que hay un Dios que no nos rechaza, que no nos da la espalda, que no se cansa de nosotros y que siempre esta dispuesto a extender su mano, abrazarte, perdonarte y si te dejas, restaurarte.
No se cuantas veces hayas fallado en esa área que ha sido tu tropezadero, pero tienes que entender que Dios quiere perdonarte lejos de condenarte, que su amor es lo que necesitas, y que el perdonarte Él quiere que pongas todo de ti para no volver a ser el mismo, porque Él ha dado todo de si para ti al morir en esa cruz por tus pecados.
¡Levántate este día!, deja de creer que Dios se cansó de ti o ya no te perdonará más. Él es grande en Misericordia por lo tanto ve a Él, arrepiéntete genuinamente y pídele perdón, porque sin duda en ÉL SIEMPRE ENCONTRARÁS EL PERDÓN que necesitas.
¡HOY DIOS QUIERE PERDONARTE! ¿ACEPTAS SU PERDÓN?
A veces se nos olvida que no somos tan perfectos como "nos creemos", a veces se nos olvida que tenemos un cuerpo corrupto, con deseos engañosos, muy pero muy inclinado a hacer siempre lo malo, asi es nuestra naturaleza, pecaminosa.
En una ocasión una multitud seguía a una mujer adultera para apedrearla, pero para que tengamos más clara la historia se las coloco a continuación.
"Al día siguiente, al amanecer, Jesús regresó al templo. La gente se acercó, y él se sentó para enseñarles. Entonces los maestros de la Ley y los fariseos llevaron al templo a una mujer. La habían sorprendido teniendo relaciones sexuales con un hombre que no era su esposo. Pusieron a la mujer en medio de toda la gente, y le dijeron a Jesús---Maestro, encontramos a esta mujer cometiendo pecado de adulterio. En nuestra ley, Moisés manda que a esta clase de mujeres las matemos a pedradas. ¿Tú qué opinas? Ellos le hicieron esa pregunta para ponerle una trampa. Si él respondía mal, podrían acusarlo. Pero Jesús se inclinó y empezó a escribir en el suelo con su dedo. Sin embargo, como no dejaban de hacerle preguntas, Jesús se levantó y les dijo: Si alguno de ustedes nunca ha pecado, tire la primera piedra. Luego, volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el suelo. Al escuchar a Jesús, todos empezaron a irse, comenzando por los más viejos, hasta que Jesús se quedó solo con la mujer. Entonces Jesús se puso de pie y le dijo:---Mujer, los que te trajeron se han ido. Nadie te ha condenado. Ella le respondió:----Así es, Señor. Nadíe me ha condenado, Jesús le dijo:----Tampoco yo te condeno. Puedes irte, pero no vuelvas a pecar". (Juan 8:2:11).
Leer este suceso me ha hace pensar en varias cosas:
Primero: Todos estamos propensos a fallar, por lo cual no deberiamos juzgar duramente a los que lo hacen, ni tampoco deberiamos ser duros con nosotros mismos. Tampoco hablo de sentirse bien por hacer el mal, porque entonces Dios no habitaría en tu vida, una persona nacida de nuevo nunca sentirá placer, al contrario, sentirá tristeza, cergüenza y dolor en su corazón por haberle fallado a Dios.
Segundo: Dios no acusa y tampoco condena, a pesar que Jesús era el único de tomar una piedra y lanzarla a la mujer, decidió no hacerlo, decidió perdonar. Y es que Jesús siempre tendrá como primera opción para nuestra vida PERDONARNOS, entonces, partiendo de esto: ¿Por qué no buscamos su perdón?, la mayoría de personas al fallarle a Dios sienten que ya no son dignos de Él y prefieren, en muchos casos, alejarse totalmente de Dios en lugar de buscar su perdón. Aunque para los más duros y religiosos esto sea duro de asumir, tenemos que entender que no importa cuantas veces le pidamos perdón a Dios. Él siempre estará dispuesto a perdonarnos, eso si, mientras halla oportundad.
Tercero: La voluntad de Dios al perdonarnos es que no volvamos a lo mismo: "Ella le respondió: ---Así es, Señor. Nadíe me ha condenado, Jesús le dijo:---Tampoco yo te condeno. Puedes irte, pero no vuelvas a pecar". (Juan 8:11). Me encanta esta versión de la Biblia porque es tan clara, no deja lugar a dudas, y es que cuando Dios nos perdona lo hace con el propósito que podamos ir y vivir de una manera diferente para no volver a cometer los mismos errores, pero por si en alguna ocasión los volvemos a cometer, no significa que Dios te desechará, se cansara de ti o te dará la espalda. El Apóstol Juan escribió: "Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo" (1 Juan 2:1).
Hoy quiero que comprendas que todos estamos expuestos a fallar, a pecar o cometer grandes errores o ha tomar muy malas decisiones, pero en medio de nuestros fracasos, debemos comprender que hay un Dios que no nos rechaza, que no nos da la espalda, que no se cansa de nosotros y que siempre esta dispuesto a extender su mano, abrazarte, perdonarte y si te dejas, restaurarte.
No se cuantas veces hayas fallado en esa área que ha sido tu tropezadero, pero tienes que entender que Dios quiere perdonarte lejos de condenarte, que su amor es lo que necesitas, y que el perdonarte Él quiere que pongas todo de ti para no volver a ser el mismo, porque Él ha dado todo de si para ti al morir en esa cruz por tus pecados.
¡Levántate este día!, deja de creer que Dios se cansó de ti o ya no te perdonará más. Él es grande en Misericordia por lo tanto ve a Él, arrepiéntete genuinamente y pídele perdón, porque sin duda en ÉL SIEMPRE ENCONTRARÁS EL PERDÓN que necesitas.
¡HOY DIOS QUIERE PERDONARTE! ¿ACEPTAS SU PERDÓN?
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