martes, 16 de junio de 2015

Devociones: "¿Dar o recibir? ".

Vivimos en una cultura en donde nos gusta mucho recibir, pero muy poco dar. Pasamos más de la mitad de nuestra vida pidiendo a Dios y la verdad no está nada  mal, pues su Palabra dice que pidamos y se nos dará, pero a veces llegamos al extremo de olvidarnos también que la misma Palabra de Dios nos incita a dar.
La Biblia dice:
   "En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir".
                                    (Hechos 20:35)

    Es bueno que pidamos al Señor, pero ¿Qué tan buenos somos nosotros para dar? Y cuando hablo de dar no solo me refiero al hecho de dar porque tengo mucho, sino al hecho de dar aunque no tenga mucho.
   Hay mucha gente que está mucho más necesitada que nosotros, pero lastimosamente la mayoría de las veces nosotros solo velamos por nuestro bien y no por el de nuestro prójimo, nos amamos a nosotros mismos, pero nos olvidamos de amar a nuestro prójimo de la misma manera en la que nosotros mismos nos amamos.
   A veces cuando alguien nos pide que le regalemos algo por lo general siempre regalamos lo que nos sobra, lo que ya no usamos, no lo que no nos es necesario, lo que tenemos desperdigado por allí y aun así tenemos el descanso de sentirnos unos muy buenos samaritanos por dar lo que ya no ocupamos, no nos gusta o ya no queremos. ¿Seríamos capaces de dar no lo que ya no nos gusta o no queremos, sino lo que realmente nos gusta?, ¿Seriamos capaces de regalar aquella camisa nueva que acabamos de comprar y que ahorramos para obtenerla?, ¿Seriamos capaces de regalar esos zapatos que tanto dinero me costaron pero que hay una persona que los necesita más que yo?.

  ¡DEMOS A DIOS LO QUE ÉL SE MERECE, UNA VIDA CONSAGRADA Y SANTA PARA SU GLORIA! 

lunes, 15 de junio de 2015

Devociones: "Jesús si puede".

"Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron. Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios; un castigo por sus propios pecados. Pero él traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados.
Fue golpeado para que nosotros estuvieramos en paz, fue azotado para que pudiéramos ser sanados"
                                        (Isaías 53:4-5)

     Cuando un ciudadano no conoce sus derechos puede perderse privilegios civiles. También cuando alguien que no sabe que es beneficiario de una gran herencia en un testamento se pierden de lo que corresponde. De igual manera cuando se desconoce lo que Jesús hizo por los suyos se pierden muchas bendiciones. Las Escrituras son un testamento para los hijos de DIOS, esto por los méritos de Jesús. Por lo que las promesas en la Biblia pueden ser cumplidas en la vida del creyente cuando les reclama por medio de la fe en Cristo Jesús. Esto no depende de su propia justicia o santidad sino de lo que Jesús hizo en la Cruz.
  Jesús cargó en la Cruz cualquier debilidad que el creyente pueda tener, llámese miedo, mal carácter, pesimismo, mala actitud, adicciones, codicia sexual, o cualquier pecado. Esto lo hizo para que aquellos que crean en Él no sigan cargando con ello. Fue un intercambio. Jesús fue maldito en la Cruz para bendecir a los suyos con lo que necesiten para superar su debilidad. Y todo lo que se debe hacer para recibirle es creer que Jesús ya lo hizo, que Él puede ayudarnos a estar por encima de cualquier debilidad.
No es voluntad de Jesús que uno de los suyos siga atado a las tinieblas o pecados y debilidades que le recuerden su pasado. Fue demasiado el precio que pagó Jesús en la Cruz para que éstos sigan ensuciando sus almas con pecado. La sangre de Jesús tiene el suficiente poder para dejar completamente limpios de sus debilidades y pecados a los creyentes. Solo tienen que creerlo y avanzar en la dirección correcta. En la medida que se avanza en la dirección correcta, que es hacer lo correcto de la debilidad o pecado, en esa medida Jesús hace que aquello desaparezca.
    Si actualmente existe una debilidad o pecado en ti que te esté robando la nueva vida que Jesús te ha dado, hoy te exhorto a que creas de todo corazón que Jesús cargó esa debilidad por ti en la Cruz. Y así serás finalmente libre. Aunque en el pasado no le hayas podido dejar, porque Jesús si puede y quiere ayudarte.
 1-. Fortalécete espiritualmente. Dedica tiempo a solas con Dios. Haz un hábito la lectura de Su palabra. Sumérgete en Él, lee la Biblia de una manera ordenada, interésate por conocer más a tu Dios y Su presencia echará fuera todo malestar de tu vida. Entrégale a Dios tu diarío vivir.
2-. Aléjate de tentaciones. Todos los días en las mañanas orarás a Dios pidiéndole que te libre de tentaciones y que te guie durante el día. Si batallabas con debilidades sexuales le pedirás que guíe tus ojos y guarde tu corazón. Aléjate de lo que sabes te puede quemar y todo estará bien.
 3-. Solo avanza. En ese proceso puede que encuentres obstáculos. Tu carne quizás trate de revelarse y el enemigo trate de confundirme, pero para ambos  debes recordar que ya has sido lavado con la sangre de Cristo y nada de eso te puede tocar. Solo avanza y su resistencia desaparecerá. Confía en el hecho de que cuando Dios te llama a caminar en justicia es Él quien te sostiene con Su mano y te guarda de todo (Isaías 42:6).
4-. Nuevas vestiduras. Declara/Habla constantemente las siguientes promesas de Dios sobre tu vida; con el entendimiento de que en Cristo eres una criatura nueva; a quien Él le ha dado nuevas vestiduras sacerdotales, limpias y puras. Así como una nueva mente en Jesús.
5-. Da tu mejor esfuerzo. Todo lo que el Señor pide de ti es que des tu mejor esfuerzo, porque Jesús ya lo hizo todo en la Cruz (Apocalipsis 21:6). Practica estos consejos lo mejor que puedas y aléjate de situaciones que comprometan tu sanidad. No te expongas a situaciones de riesgo. Tal vez  en este proceso puedas caer y para esto Dios te da Su gracia y misericordia. Pero no peques deliberadamente, pues esto puede retrasar tu bendición. Con el paso del tiempo voltearás hacía atrás y te darás cuenta que esa debilidad/pecado ha desaparecido de tu vida.

                               Y RECUERDA, JESÚS SI PUEDE 

jueves, 11 de junio de 2015

Devociones: "Habla de Él".

Recuerdo mis primeros días de cristiano, cuando acababa de conocer al Señor y de entregarle mi vida, recuerdo claramente como mi corazón ardía por hablarles a otros de Cristo, de cómo él había cambiado mi vida, de cómo era ahora mi vida sabiendo que Jesús era mi Señor y Salvador.
    Era muy jovencito, tenía 16 años pero eso no impedía para que en la poca oportunidad que tuviera hablarles a otros de lo que Dios había hecho en mi vida.
   Ahora, el doble de años después sigo tratando de hablarles a otros de lo que Dios hace en la vida del ser humano y lo que es capaz de hacer cuando disponemos nuestro corazón para que lo haga, sin embargo con tristeza me doy cuenta que el ambiente en general ha cambiado mucho.
     Recuerdo cuando era más joven ver a otros jóvenes como yo mostrando aquella pasión por Dios que los motivaba hacer cualquier cosa para hablarle a otros de Cristo y que las personas se entregarán al Señor, sin embargo me doy cuenta tristemente hoy en día que la gran mayoría de jóvenes están dedicando su vida a cualquier otra cosa que no sea la pasión por hablarle a otros de Cristo y esto no solo es entre los jóvenes, sino también entre nosotros los adultos.
    ¿Cuándo fue la última vez que le hablaste a alguien de Cristo o lo evangelizaste?, ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste en el autobús con rumbo a algún lugar y le hablaste a esa persona callada que se sentó a tu lado y que seguramente estaba necesitada de una Palabra de parte de Dios para su vida?, ¿Cuándo fue la última vez que viste a esa persona con ojos triste que reflejaba una crisis pero te hiciste el desentendido porque creíste que no eras el indicado para darle una palabra?.

Muchos decimos que amamos a Dios, pero hemos olvidado hablar de Él a otros.
   Cuando Jesús iba entrando a Jerusalén la gente lo aclamaba y hablaba muy bien de Él, sin embargo los fariseos se enojaron y Jesús les dio la respuesta que todos necesitamos entender: "Decian: "Bendito el rey que viene en el nombre de Dios. Que haya paz en el cielo Que todos reconozcan el poder de Dios". Entre la gente había también unos fariseos, y le dijeron a Jesús: ---Maestro, reprende a tus discípulos Jesús les contestó:---Les aseguro que si ellos se callan, las piedras gritarían". (Lucas 19:38-40).

                       ¡HABLA DE ÉL Y NO TE CALLES!
  

miércoles, 10 de junio de 2015

Devociones: "Fuego apagado".

Juan Pablo era un joven cuando conoció a Dios, tenía apenas 17 años cuando se encontró con el Señor y desde entonces su vida comenzó a cambiar de una forma maravillosa al mejor estilo de Dios.
    Juan Pablo antes d evenir al Señor había llevado una vida muy desordenada en todos los sentidos, con mal hablar, con hábitos deshonrosos, dado a la bebida y en ocasiones también a la droga, con muy malos comportamientos y poco interés por lo decente y formal, sin embargo después de aceptar a Jesús como su Señor y Salvador su vida comenzó a mostrar un cambio instantáneo, pasó de ser un joven perdido en muchos hábitos malos a ser un joven totalmente cambiado.
     Se podía ver a Juan Pablo con su Biblia en mano dirigiéndose a la Iglesia, su forma de vestir había cambiado, sus ojos irradiaban algo diferente, escucharlo hablar ahora era algo sorprendente, pues de su mal vocabulario paso a tener un vocabulario exquisito en donde el tema central de sus conversaciones era Dios, comenzó a entender que muchas de las cosas que hacía eran incorrectas y comenzó a poner de su parte para evitar aquellas cosas que no lo iban a edificar espiritualmente pero sí a desviar del buen camino.
    Juan Pablo evitaba fallar aun en las cosas consideradas "mínimas" y cuando por alguna razón se dejaba guiar por sus instintos pecaminosos y fallaba, rápidamente se encerraba en su cuarto, oraba a Dios pidiéndole perdón por su falla con una actitud sincera y humilde, con un arrepentimiento genuino y trataba la próxima vez de ser más fuerte para no volver a cometer el mismo error.
    Los años fueron pasando y Juan Pablo se convirtió en un gran servidor, ahora predicaba la Palabra de Dios, la gente le tenia mucho respeto,era admirado por chicos que anhelaban ser como él, pues para ser sincero Juan Pablo había construido un muy buen testimonio y una muy buena imagen.
      Sin embargo con el transcurrir de los años su sensibilidad espiritual ante lo malo fue disminuyendo, comenzó a practicar ciertos hábitos que en un tiempo había evitado por considerarlos que no eran buenos y que ofendian a Dios. Al principio él se sentia culpable y arrepentido, pero entre más lo fue practicando se fue convirtiendo en un hábito para él y ahora había llegado el momento en donde le fallaba a Dios y no sentía el mínimo sentimiento de culpa y mucho menos se sentía arrepentido por lo que hacía, es más, ya ni siquiera pedía perdón por aquellas fallas que cometía que en algún momento de su vida había evitado cometer.
   Que triste cuando caemos en el acomodo espiritual. Qué triste cuando las cosas que antes nos causaba culpa porque no eran correctas ahora se han vuelto algo normal en nuestra vida y no sentimos la mínima culpa de cometerlo ni mucho menos nos arrepentimos de hacerlo.
La Biblia dice: ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!
 (Isaías 5:20-21)

¡BUSCA A DIOS Y RENUEVA TU VIDA ESPIRITUAL PARA NO DEJAR QUE EL FUEGO SE APAGUE!

  "El Señor te ha dicho lo que es bueno, y lo que él exige de ti: que hagas lo que es correcto, que ames la compasión y que camines humildemente con tu Dios".
                                          (Miqueas 6:8)

martes, 9 de junio de 2015

Devociones: "Fe más alta".

"Es por medio de la fe que el justo tiene vida". (Romanos 1:17).

     Es por medio de la fe que el justo tiene vida (Romanos 1:17). No por obras. Es por medio de la fe que se recibe como un regalo de santidad y justicia de Jesús (Romanos 5:17). No por esfuerzos propios. Por medio de la fe se agrada a DIOS, no por llanto ni lastima (Hebreos 11:6).
      Es por la fe que se recibe lo que por méritos propios no se puede conseguir. Aquella persona que constantemente cae en pecado, debe  de una vez por todas creer en su corazón que Jesús le ha puesto por encima del pecado dándole gratuitamente del agua de la vida, y así le será hecho (Apocalipsis 21:6). Aquel cuyos esfuerzos no le alcanzan para sanarse debe creer en su corazón que Jesús fue herido para  que él fuese sanado (Isaías 53:4-5). Aquel que esté desgastado y sin fuerzas debe creer que DIOS es fiel a su Palabra y multiplicará las fuerzas del que no tiene (Isaías 40:29).
     Sin importar qué pecado se tenga arraigado, al momento de confesárselo con fe al Padre. Él le perdonará y limpiará (1 Juan 1:9). Los hijos/as de DIOS no tienen por qué cargar con peso del pecado, pues  en Jesús ellos ya son libres, solo deben creerlo (Juan 8:36).
    Cuando un creyente se centra en sus esfuerzos o en lo que pudiera recibir por sus méritos, se está perdiendo de lo mejor que Jesús le puede dar. Y así entrar en el descanso de DIOS (Hebreos 4). Jesús derrotó el pecado en la Cruz, obtuvo la salud de los suyos y todo lo necesario para el creyente. Para que éstos descansen solo en Él.

   SI ÚLTIMAMENTE TE HA FALTADO FE PARA RECIBIR LO MEJOR QUE JESÚS TIENE PARA TI, PÍDELE QUE TE AYUDE A CREER Y ASÍ TE SERÁ HECHO .

lunes, 8 de junio de 2015

Devociones: "Cuando busco más a Dios, más problemas vienen".

Durante mi más de dos décadas y media de haberle entregado mi vida a Dios y vivir para Él he escuchado repetidamente esta frase: "Cuando busco más de Dios, más problemas vienen a mi vida" y terminan la frase con una pregunta
"¿Por qué?".
   Realmente no sé en que momento de la historia relacionamos la cantidad de problemas que nos vienen con el hecho de estar más cerca de Dios, es decir: Cómo fue que comenzamos a pensar que si me acerco más a Dios más problemas me vendrán.
    Y es que esto es una  constante en muchas personas que al verse en situaciones difíciles relacionan que sus problemas vienen por el hecho de "quererse meter más con Dios", "buscar más a Dios", "estar más consagrado a Dios", etc.
 Hoy quiero desvirtuar esta mentira que en mi opinión vienen de un pensamiento lanzado por el enemigo, porque, ¿En que cabeza fría puede caber la idea que estando cerca de Dios más problemas nos vendrán?, en pocas palabras y viéndolo de otro modo: "No te metas mucho con Dios porque te ira mal", ¿Es eso lo que creemos?, y no me digas que no, porque todo el que dice: "Entre más me meto con Dios, más problemas me vienen", lo que estás transmitiendo es que estar cerca de Dios no es bueno.
   Comencemos por analizar el porque de esa frase, por qué decimos o pensamos que entre más nos acercamos a Dios más problemas vienen:
   Yo opino ese pensamiento además de provenir de una artimaña del enemigo para hacernos pensar que no debemos acercarnos mucho a Dios, también es el resultado de NUESTRAS EXPECTATIVAS.
   Es decír: Cuando nos acercamos a Dios pensamos que nada nos puede pasar, que no vendrán problemas. que todo se solucionará rápidamente, pero la realidad es que NO siempre pasa eso, y es que el hecho de acércamos a Dios no nos da la total seguridad que las cosas que estamos viviendo se solucionarán o que por alguna razón desaparecerán en un instante. Entonces el hecho de creer que TODO se solucionará nos hace estar a la expectativa de las cosas y más sensibles a detectar problemas y esto es porque tenemos grandes expectativas, esperamos que pasen muchas cosas, pero ¿Qué tal si no pasa nada?, ¿Qué tal si todo sigue igual o peor?, ¿Acaso es culpa de Dios?, la mayoría de problemas que enfrentamos son consecuencias de nuestras malas decisiones, son consecuencias de nuestros errores y lastimosamente nosotros terminamos echándole la culpa a Dios por lo que nos pasa, cómo que si Él nos obliga a tomar ciertas decisiones equivocadas que tomamos.
   ¿Qué le pasa a una persona que no está y no quiere estar con Dios?, simplemente no espera mucho en su vida, es decír no espera que pasen grandes cosas, ¿Esta enfrentando problemas?, definitivamente y problemas muy grandes, pero como no espera que grandes cosas pasen en su vida, simplemente se acostumbra a esos problemas sin echarle la culpa a nadie. En cambio un cristiano que busca a Dios quiere que todo se le resuelva, entonces al no recibir rápidamente las respuestas que busca opta por creer que ahora que se ha acercado a Dios, "más problemas le vienen", y no es que le vengan más, sino que él está más sensible a los problemas y espectante a que desaparezcan.
    Amados hermanos y hermanas, debemos estar conscientes que diariamente  enfrentaremos toda clase de problemas que pondrán a prueba nuestra fe, el hecho que seas cristiano o te acerques más a Dios no significa que los problemas van a desaparecer, lo que significa es que ahora tienes a Dios d etu lado, quien esta dispuesto a fortalecerte en medio de toda tormenta que te toque enfrentar.
    Hay momentos en donde no va a solucionar los problemas que tu quieres que solucione, sino que Él te va a fortalecer y proveer lo necesario para que salgas adelante en esa batalla, no esperes que las cosas desaparezca de la noche a la mañana, hay cosas que simplemente tienes que enfrentar, cosas que son consecuencias que tienes que sobrellevar, pero lo lindo de todo es que Dios está y estará de tu lado.
    No pienses que entre más te acercas a Dios más problemas te vienen porque esa es una mentira del enemigo, porque entre más te acercas a Dios, más fortalecido y fuerte deberías estar para enfrentar todo lo que haya que enfrentar, porque Dios te ha hecho un victorioso, por lo tanto con su ayuda puedes vencer:
  Jesús dijo: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer" (Juan 15:5). En pocas palabras Dios quiere que estemos cerca de Él.
    El apóstol Pablo reconoció que solo estando con el Señor podemos vencer: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13). Ojo en este versículo a la frase: "en Cristo", es decir: "estando en Él o cerca de Él".
   
                       ¡ESTAR CERCA DE DIOS ES LO MEJOR! 

                                    "Un solo día en tus atrios,
                  ¡es mejor que mil en cualquier otro lugar!
                  Prefiero ser un portero en la casa de mi Dios
               que vivir la buena vida en la casa de los perversos.
               Pues el Señor Dios es nuestro sol y nuestro escudo;
                                    él no da gracia y gloría 
                             El Señor no negará ningún bien
                           a quienes hacen lo que es correcto
                          Oh Señor de los Ejércitos Celestiales,
                        qué alegría tienen los que confían en tí"
                                           (Salmo 84:10-12)

jueves, 4 de junio de 2015

Devociones: "Da en el blanco".

             "Todo ha sido creado por medio de él y para él"
                                               (Colosenses 1:16)

      Todo ha sido creado por DIOS para darle gloria a Él. Todo cuanto existe tiene un propósito y al realizarle alaba a DIOS. En el caso del creyente significa cumplir el propósito por el cual Jesús le redimió, y solamente viviendo dicho propósito encontrará plenitud. Fuera de dicho propósito el creyente carecerá de sentido, sería lo equivalente a que una  flecha lanzada no dé en el blanco, a que un vehículo de carreras no llegue a su meta o que un avión no pueda volar.
    La palabra para referirse al pecado en Hebreo es "Chata", y significa "Errar el blanco". En eso se resume el pecado, en no atinar a lo que es la voluntad de DIOS. No atinar en la voluntad de DIOS para Moisés hubiera significado quedarse en el desierto pastoreando ovejas; esto en lugar de ser el caudillo de Israel. Para Pedro no dar en el blanco habría sido conformarse con seguir amontonando peces y no un pescador de hombres, Y para Jesús hubiera sido evitar ir a la Cruz.
    La voluntad de DIOS es buena, agradable y perfecta. Y el Todopoderoso tiene pensamientos de bien y no de mal para los suyos, entonces, ¿Por qué no dar en el blanco?.
     Para los creyentes su naturaleza de reino les indica que hay mucho más que el plano carnal/terrenal, no obstante en ocasiones permiten que lo que ven sus ojos impida que den en el blanco. Dentro del creyente habita DIOS mismo quien ofrece llenar de poder a los suyos para hacer obras que jamás imaginaron, solo tienen que creerlo.
     No te conformes con tus sueños, ni aceptes algo menos que convertirte en quien fuiste llamado a ser.

   Desde el cielo DIOS tensó Su arco para lanzarte como una flecha a su objetivo, no te resistas y da en el blanco.