"Orando....por mí, a fin de que.....me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas".
(Efesios 6:18-20)
Un embajador es una persona reconocida, honorable, que goza de ciertos privilegíos. Pero esto no sucede con los siervos de Cristo. Ellos son embajadores del gran Rey en el cielo, ¡pero pueden estar en una prisión, encadenados! Pueden ser olvidados, despreciados, puestos al margen de la sociedad. El Señor Jesús, su Maestro, incluso pagó con su vida su testimonio.
Podemos preguntarnos por qué tal o cual cristiano tuvo que cesar toda actividad a causa de la enfermedad, cuando parecía indispensable para cumplir cierto servicio. El apóstol Pablo era muy útil, pero estuvo en prisión durante muchos años.....¿Por qué tuvo que soportar todas esas pruebas? No lo sabemos, pero estemos seguros de que el Señor conduce a sus siervos por el buen camino.
Cuando llega la prueba, él desea que permanezcamos confiados y firmes en la fe. Las dificultades son reales, pero dejémonos interpelar y formar por ellas; la bendición nos ha sido prometida (Hebreos 12:11). La redención todavía no se aplica a nuestros cuerpos (Romanos 8:23). El creyente que es aprobado por la enfermedad a menudo debe aceptar el curso de la misma.
Si nuestro país atraviesa guerras, hambre, epidemías, seguramente sufriremos, pero tenemos el privilegío de poder dirigir a Dios nuestras súplicas y contar con su poder y su bondad. Sea cual sea el camino trazado por el Señor, dejemos que el Espíritu Santo nos enseñe. de una u otra manera probaremos la verdad de estas palabras: "Bienaventurados todos los que en él confían"
(Salmo 2:12).
sábado, 16 de marzo de 2019
viernes, 15 de marzo de 2019
Devociones: "Obra maestra de la creación".
"Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien".
(Salmo 139:14)
"Todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible...".
(1 Tesalonicenses 5:23)
Después de haber creado los seres vivos que pueblan losa mares, el aire y la tierra, Dios creó al hombre, obra maestra de una creación perfecta. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en un "ser viviente" (Génesis 2:7). Este soplo divino hizo del hombre una criatura especial, distinta, y la ubicó por encima de los animales.
El hombre es una criatura maravillosa posee un cuerpo--parte material de su ser, en relación con el mundo exterior--, un espíritu y un alma, los cuales constituyen la parte espiritual, inmortal, responsable e inteligente del hombre. Gracias a su espíritu, el hombre puede entrar en relación con su Creador (cosa que los animales no pueden hacer).
El cuerpo humano es admirable. Las facultades del alma y del espíritu también lo son. El hombre piensa,reflexiona, razona, estudia, compara.....Está dotado de una memoria, tiene deseos, decide, hace proyectos, siente, ama, es feliz, espera.....
Desde el principio, Dios quiso establecer una relación con el hombre. Pero esta relación fue dañada por el pecado, y la humanidad entera dio la espalda a Dios.
Jesús vino y dio su vida en la cruz para reconciliar al hombre con Dios. Él da una nueva vida a todos los que creen en él: "Si alguno está en Cristo, nueva criatura es" (2 Corintios 5:17). Los introduce en una nueva relación mucho más íntima: la de hijos de Dios (Juan 1:12). Renueva sus pensamientos, sus corazones, sus espíritus. Libera sus conciencias.
(Salmo 139:14)
"Todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible...".
(1 Tesalonicenses 5:23)
Después de haber creado los seres vivos que pueblan losa mares, el aire y la tierra, Dios creó al hombre, obra maestra de una creación perfecta. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en un "ser viviente" (Génesis 2:7). Este soplo divino hizo del hombre una criatura especial, distinta, y la ubicó por encima de los animales.
El hombre es una criatura maravillosa posee un cuerpo--parte material de su ser, en relación con el mundo exterior--, un espíritu y un alma, los cuales constituyen la parte espiritual, inmortal, responsable e inteligente del hombre. Gracias a su espíritu, el hombre puede entrar en relación con su Creador (cosa que los animales no pueden hacer).
El cuerpo humano es admirable. Las facultades del alma y del espíritu también lo son. El hombre piensa,reflexiona, razona, estudia, compara.....Está dotado de una memoria, tiene deseos, decide, hace proyectos, siente, ama, es feliz, espera.....
Desde el principio, Dios quiso establecer una relación con el hombre. Pero esta relación fue dañada por el pecado, y la humanidad entera dio la espalda a Dios.
Jesús vino y dio su vida en la cruz para reconciliar al hombre con Dios. Él da una nueva vida a todos los que creen en él: "Si alguno está en Cristo, nueva criatura es" (2 Corintios 5:17). Los introduce en una nueva relación mucho más íntima: la de hijos de Dios (Juan 1:12). Renueva sus pensamientos, sus corazones, sus espíritus. Libera sus conciencias.
jueves, 14 de marzo de 2019
Devociones: "La última cuota".
"Fuistéis rescatados de vuestra vana manera de vivir....no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo".
(1 Pedro 1:18-19)
"¡Uf!, me dijo mi joven vecina esta mañana de pagar la última cuota. Nos dejamos atrapar sin haber hecho bien los cálculos y estábamos al límite de lo soportable. Mi marido y yo ya no podíamos dormir".
Se sabe bien que el sobreendeudamiento es un verdadero problema. Algunos tienen conciencia de ello, como esta pareja. Otros gastan más de lo que tienen, sin preocuparse por sus obligaciones, por las cuentas en rojo y las advertencias dle banco. ¡Situaciones idénticas, pero actitudes muy diferentes!.
Pensando en la deuda moral que los hombres tenemos ante Dios, se pueden distinguir dos clases de personas.
1--aquellas que sienten su responsabilidad ante él sin saber cómo liberarse.
2--aquellas para las cuales el peso de sus pecados no tiene importancia, y lo dejan crecer sin hacerse preguntas.
Pero existe una tercera categoría. Ante el peso de la culpa que las agobiaba,aceptaron que el "pasivo del balance" fuera pagado. Pagado, pero lo pagaron ellas, pues eran incapaces de hacerlo. Alguien pagó la deuda. En la cruz Jesús pagó en su lugar el inmenso precio que las liberó definitivamente por la fe en él.
En el idioma en que fue escrito el Nuevo Testamento, una de las últimas palabras que nuestro señor pronunció cuando estaba crucificado fue: Tetelestaï, palabra que se escribía al pie de las facturas pagadas, y que es traducida como "Consumado es". Desde lo alto de la cruz, el Hijo de Dios proclamó, así que la deuda está pagada. El creyente no le debe nada más a Dios. Incluso es justificado ante él.
(1 Pedro 1:18-19)
"¡Uf!, me dijo mi joven vecina esta mañana de pagar la última cuota. Nos dejamos atrapar sin haber hecho bien los cálculos y estábamos al límite de lo soportable. Mi marido y yo ya no podíamos dormir".
Se sabe bien que el sobreendeudamiento es un verdadero problema. Algunos tienen conciencia de ello, como esta pareja. Otros gastan más de lo que tienen, sin preocuparse por sus obligaciones, por las cuentas en rojo y las advertencias dle banco. ¡Situaciones idénticas, pero actitudes muy diferentes!.
Pensando en la deuda moral que los hombres tenemos ante Dios, se pueden distinguir dos clases de personas.
1--aquellas que sienten su responsabilidad ante él sin saber cómo liberarse.
2--aquellas para las cuales el peso de sus pecados no tiene importancia, y lo dejan crecer sin hacerse preguntas.
Pero existe una tercera categoría. Ante el peso de la culpa que las agobiaba,aceptaron que el "pasivo del balance" fuera pagado. Pagado, pero lo pagaron ellas, pues eran incapaces de hacerlo. Alguien pagó la deuda. En la cruz Jesús pagó en su lugar el inmenso precio que las liberó definitivamente por la fe en él.
En el idioma en que fue escrito el Nuevo Testamento, una de las últimas palabras que nuestro señor pronunció cuando estaba crucificado fue: Tetelestaï, palabra que se escribía al pie de las facturas pagadas, y que es traducida como "Consumado es". Desde lo alto de la cruz, el Hijo de Dios proclamó, así que la deuda está pagada. El creyente no le debe nada más a Dios. Incluso es justificado ante él.
sábado, 9 de marzo de 2019
Devociones: "¡Hay que pagar! ".
"Venid luego, dice el señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana".
(Isaías 1:18)
¿Cuál es la voz que habla así, que dice que no es suficiente, que todavía hay que pagar? Es la voz de la conciencia.....No podemos deshacernos de nuestra culpabilidad, de nuestras faltas conocidas u ocultas. ¡Imposible echarlas por medio del activismo o de los placeres! Hagamos lo que hagamos, nunca logramos hacer callar totalmente la voz de nuestra conciencia, pues nos sentimos condenados por una ley moral superior.
A veces tratamos de adormecer nuestra conciencia buscando compensar nuestros pecados con buenas obras (una obra de beneficencia, por ejemplo) que nos prueben que no somos tan malos. ¡Pero nada da resultado, la voz sigue reclamando, y cada vez más!.
Sin embargo, escuchemos bien: otra voz se levanta, no para condenarnos, sino para llamarnos. Esta voz insistente nos persigue por todos lados. Es la voz del amor de Dios, la voz del Espíritu que nos presenta un Salvador, el Señor Jesús, y nada puede detenerla.
¡Esta llega hoy hasta usted! Quizá ya la ha escuchado muchas veces, pero no ha respondido.....Jesús lo llama a ir a él, a reconocer sus pecados, a hablar con él. Quiere que usted confíe plenamente en él. Él desea dialogar verdaderamente con usted, no para condenarle, sino para decirle que perdona los pecados por medio de su obra en la cruz.
Dígale: "Señor Jesús, voy a ti tal como soy". ¡Entonces su conciencia será liberada, y usted gozará el bien para agradar al Señor!.
(Isaías 1:18)
¿Cuál es la voz que habla así, que dice que no es suficiente, que todavía hay que pagar? Es la voz de la conciencia.....No podemos deshacernos de nuestra culpabilidad, de nuestras faltas conocidas u ocultas. ¡Imposible echarlas por medio del activismo o de los placeres! Hagamos lo que hagamos, nunca logramos hacer callar totalmente la voz de nuestra conciencia, pues nos sentimos condenados por una ley moral superior.
A veces tratamos de adormecer nuestra conciencia buscando compensar nuestros pecados con buenas obras (una obra de beneficencia, por ejemplo) que nos prueben que no somos tan malos. ¡Pero nada da resultado, la voz sigue reclamando, y cada vez más!.
Sin embargo, escuchemos bien: otra voz se levanta, no para condenarnos, sino para llamarnos. Esta voz insistente nos persigue por todos lados. Es la voz del amor de Dios, la voz del Espíritu que nos presenta un Salvador, el Señor Jesús, y nada puede detenerla.
¡Esta llega hoy hasta usted! Quizá ya la ha escuchado muchas veces, pero no ha respondido.....Jesús lo llama a ir a él, a reconocer sus pecados, a hablar con él. Quiere que usted confíe plenamente en él. Él desea dialogar verdaderamente con usted, no para condenarle, sino para decirle que perdona los pecados por medio de su obra en la cruz.
Dígale: "Señor Jesús, voy a ti tal como soy". ¡Entonces su conciencia será liberada, y usted gozará el bien para agradar al Señor!.
jueves, 7 de marzo de 2019
Devociones: "Mejor es la realidad que la apariencia (7) ".
"Mejor es la buena fama que el buen ungüento".
(Eclesiastés 7:1)
"De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas".
(Proverbios 22:1)
"Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros".
(Ezequiel 36:26)
Actualmente los perfumes están ligados a las marcas de lujo. El perfume utilizado por una persona puede dar una buena impresión en el momento. Por otra parte, la reputación es el resultado de otro tipo de percepción, se construye a partir de la manera en que se vive. Tener una buena reputación no es asunto de un día. Un buen perfume puede ser halagador, pero es pasajero. "Mejor es la buena fama que el buen ungüento". El perfume no resiste al paso del tiempo, se volatiza. ¿Y yo, he elegido la apariencia o la realidad?.
A menudo cuido mi apariencia con mi forma de vestir, mi comportamiento y mis palabras. Un hermoso barniz oculta una realidad que prefiero mantener en secreto. Podemos engañar a los que nos ven pasar. e incluso a nuestros cercanos. Sin embargo, nunca podremos engañar a Dios, porque "el Señor no mira lo que mira el hombre: pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón" (1 Samuel 16:7). Una buena reputación tampoco es suficiente para ser acepto ante Dios.
¿Qué hacer entonces? Es mi interior, mi corazón, lo que necesita cambiar, no lo que se ve. Pero yo soy incapaz de hacerlo, solo Jesús puede transformarme. Él es el gran médico del alma, él puede y quiere dar una vida nueva a todo el que reconoce su estado desesperado.
¿Fui a Jesús mediante una verdadera oración para recibir la vida eterna? ¿Voy a él todos los días para vivir con un corazón nuevo?.
(Eclesiastés 7:1)
"De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas".
(Proverbios 22:1)
"Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros".
(Ezequiel 36:26)
Actualmente los perfumes están ligados a las marcas de lujo. El perfume utilizado por una persona puede dar una buena impresión en el momento. Por otra parte, la reputación es el resultado de otro tipo de percepción, se construye a partir de la manera en que se vive. Tener una buena reputación no es asunto de un día. Un buen perfume puede ser halagador, pero es pasajero. "Mejor es la buena fama que el buen ungüento". El perfume no resiste al paso del tiempo, se volatiza. ¿Y yo, he elegido la apariencia o la realidad?.
A menudo cuido mi apariencia con mi forma de vestir, mi comportamiento y mis palabras. Un hermoso barniz oculta una realidad que prefiero mantener en secreto. Podemos engañar a los que nos ven pasar. e incluso a nuestros cercanos. Sin embargo, nunca podremos engañar a Dios, porque "el Señor no mira lo que mira el hombre: pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón" (1 Samuel 16:7). Una buena reputación tampoco es suficiente para ser acepto ante Dios.
¿Qué hacer entonces? Es mi interior, mi corazón, lo que necesita cambiar, no lo que se ve. Pero yo soy incapaz de hacerlo, solo Jesús puede transformarme. Él es el gran médico del alma, él puede y quiere dar una vida nueva a todo el que reconoce su estado desesperado.
¿Fui a Jesús mediante una verdadera oración para recibir la vida eterna? ¿Voy a él todos los días para vivir con un corazón nuevo?.
martes, 5 de marzo de 2019
Devociones: " Todos, sin excepción".
"No hay justo, ni aun uno.....todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios".
(Romanos 3:10, 23)
"De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".
(Juan 3:16)
Escuchemos estas declaraciones de la Palabra de Dios concernientes a todos los hombres, sin ninguna excepción:
---"El Señor......es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9). Dios es bondadoso y paciente con los hombres; quiere que se arrepientan de sus pecados (ver Romanos 2:4).
---"Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios". Esta declaración es ineludible. Excluye cualquier pretensión a una justicia personal. Reconocer que soy pecador es el primer paso de la fe que conduce al arrepentimiento.
---"Dios nuestro Salvador.....quiere que todos los hombres sean salvos"
(1 Timoteo 2:3-4). Nadíe está excluido del plan de amor de Dios: nadíe puede decir que Dios no se interesa en él.
---"Todos los que creen en él.....siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús" (Romanos 3:22, 24). Si creo en el Señor Jesús, es decir, si acepto que él sufrió en mi lugar el juicio por mis pecados, entonces Dios me perdona.
---"A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12). En este caso tampoco hay excepción. Todos los que han recibido a Jesús cómo su Salvador tienen la seguridad de ser hijos de Dios, de poseer la vida eterna. ¡Cuántos motivos de agradecimiento y adoración!.
(Romanos 3:10, 23)
"De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".
(Juan 3:16)
Escuchemos estas declaraciones de la Palabra de Dios concernientes a todos los hombres, sin ninguna excepción:
---"El Señor......es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9). Dios es bondadoso y paciente con los hombres; quiere que se arrepientan de sus pecados (ver Romanos 2:4).
---"Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios". Esta declaración es ineludible. Excluye cualquier pretensión a una justicia personal. Reconocer que soy pecador es el primer paso de la fe que conduce al arrepentimiento.
---"Dios nuestro Salvador.....quiere que todos los hombres sean salvos"
(1 Timoteo 2:3-4). Nadíe está excluido del plan de amor de Dios: nadíe puede decir que Dios no se interesa en él.
---"Todos los que creen en él.....siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús" (Romanos 3:22, 24). Si creo en el Señor Jesús, es decir, si acepto que él sufrió en mi lugar el juicio por mis pecados, entonces Dios me perdona.
---"A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12). En este caso tampoco hay excepción. Todos los que han recibido a Jesús cómo su Salvador tienen la seguridad de ser hijos de Dios, de poseer la vida eterna. ¡Cuántos motivos de agradecimiento y adoración!.
domingo, 3 de marzo de 2019
Devociones: "¿Conque Dios te ha dicho? ".
"Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia"
(Jeremías 31:3)
Al comienzo de la historia del mundo, Adán y Eva vivían en la inocencia, rodeados de la bondad de Dios. Hasta que una voz se hizo oír: "¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? " (Génesis 3:1).
La serpiente---el diablo había tomado esta forma---trataba de sembrar la duda en sus espíritus: "No moriréis" (v.4) , les susurró. Cada uno de nosotros conoce muy bien esa voz interior que suele influenciar nuestro espíritu, o aquella que desde afuera desea seducirnos para hacernos dudar del amor de Dios.
El origen de la desobediencia de Adán fue el abandono de la confianza en Dios, la duda con respecto a su amor y a su Palabra, y todo debido a la seducción del diablo.
Tan pronto como desobedeció, el hombre tuvo miedo y quiso huír de su Creador. ¿Nos reconocemos en Adán y Eva que se escondieron en el huerto del Edén para no encontrarse con Dios? ¿Cómo podemos recuperar ese contacto perdido con Dios, el cual añoramos? Somos incapaces de dar un solo paso hacía él.
Dios fue y buscó a Adán en el huerto: "¿Dónde estás tú? ". A nosotros también nos hace esta pregunta: "¿Dónde estás tú? ". Sí, en sus quehaceres, en su tiempo libre, en sus actividades cotidianas, ¿dónde está usted?.
¿Huye usted lejos de Dios? Él lo busca y está dispuesto a perdonarlo en Jesucristo, su Hijo, quien murió en la cruz por nosotros, pero resucitó y vive para conducirle y mostrarle su amor si escucha su voz.
"Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos del Señor tu Dios, te vaya bien a ti" (Deuteronomio 12:28).
(Jeremías 31:3)
Al comienzo de la historia del mundo, Adán y Eva vivían en la inocencia, rodeados de la bondad de Dios. Hasta que una voz se hizo oír: "¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? " (Génesis 3:1).
La serpiente---el diablo había tomado esta forma---trataba de sembrar la duda en sus espíritus: "No moriréis" (v.4) , les susurró. Cada uno de nosotros conoce muy bien esa voz interior que suele influenciar nuestro espíritu, o aquella que desde afuera desea seducirnos para hacernos dudar del amor de Dios.
El origen de la desobediencia de Adán fue el abandono de la confianza en Dios, la duda con respecto a su amor y a su Palabra, y todo debido a la seducción del diablo.
Tan pronto como desobedeció, el hombre tuvo miedo y quiso huír de su Creador. ¿Nos reconocemos en Adán y Eva que se escondieron en el huerto del Edén para no encontrarse con Dios? ¿Cómo podemos recuperar ese contacto perdido con Dios, el cual añoramos? Somos incapaces de dar un solo paso hacía él.
Dios fue y buscó a Adán en el huerto: "¿Dónde estás tú? ". A nosotros también nos hace esta pregunta: "¿Dónde estás tú? ". Sí, en sus quehaceres, en su tiempo libre, en sus actividades cotidianas, ¿dónde está usted?.
¿Huye usted lejos de Dios? Él lo busca y está dispuesto a perdonarlo en Jesucristo, su Hijo, quien murió en la cruz por nosotros, pero resucitó y vive para conducirle y mostrarle su amor si escucha su voz.
"Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos del Señor tu Dios, te vaya bien a ti" (Deuteronomio 12:28).
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