jueves, 6 de diciembre de 2018

Devociones: "¿Qué haría yo? ".

                ".....no me enviásteis acá vosotros, sino Dios....".
                                         (Génesis 45:8)

    "Percibir favoritismo es uno de los factores que más influyen en la rivalidad entre hermanos", dijo la doctora Bárbara Howard especializada en desarrollo conductual. Un ejemplo sería José, el personaje del Antiguo Testamento, que era el hijo predilecto de su padre, lo cual enfureció a sus hermanos (Génesis 37:3-4). Por eso, vendieron a José a unos mercaderes  que viajaban as Egipto, y fingieron que un animal salvaje lo había matado (Génesis  37:12-36) El futuro de José parecia sombrío.
    Sin embargo, José decidió ser fiel a Dios incluso cuando parecia empeorar su situación. Después de quela esposa de su amo lo acusara falsamente y lo metieran preso por algo que no había hecho. José siguió confiando en el Señor.
    Años después, sus hermanos fueron a Egipto a comprar granos durante una hambruna, y los aterró descubrir que su despreciado hermano menor era el primer ministro. Sin embargo, José les dijo: "no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros [...] no me enviasteis acá vosotros, sino Dios" (Génesis 45:5-6).
    Las palabras amables de José hacen que me pregunte: En su lugar, ¿querría vengarme o sería misericordioso como resultado de mi confianza en Dios?.
            Padre, danos fe para confiar en ti y ver tu  mano en nuestra vida.

En la hora más oscura, solo con los ojos de la fe podemos ver la mano de Dios.   

martes, 4 de diciembre de 2018

Devociones: "Buscaba a Dios desdse pequeña".

"El Hijo del Hombre (Jesús) vino a buscar y a salvar lo que se había perdido".
                                            (Lucas 19:20)
"Si desde allí buscares al Señor tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma".
                                     (Deuteronomios 4:29)

     "Desde que era muy pequeña creía en Dios, pero no lo conocia verdaderamente. Mi infancia y adolescencia fueron dificiles: mis padres sew separaron; a menudo lloraba sola en un rincón de la casa. De vez en cuando orqaqba a Dios en mi habitación, pidiéndole que me diera gozo. Cuando cumplí 18 años me fui de la casa sin un céntimo en el bolsillo. Varías amigas me alojaron en su casa en el transcurso de los meses. salia todos los fines de semana, llevaba una vida insana; era una evasión más en medio de mi tristeza. Luego conocí a un chico. Su madre me permitió vivir en su casa, pero como ella practicaba el ocultismo, me fui, porque eso no me gustaba. Dos años más tarde me volví a poner en contacto con ella. No lo reconocí, pues había cambiado completamente. Me habló de Jesús, dse lo que había hecho por ella. Eso me tocó profundamente. Algún tiempo después, en una conferencia cristiana, creí en el Señor Jesús. Aquél día lloré mucho, eran lágrimas de gozo y de alivio.
    Dios respondió a las oraciones que le había hecho durante mi infancia. ¡Lo había buscado y se manifestó a mí! Jesús me liberó, curó las heridas de mi corazón, med enseñó a perdonar. Es cierto que a veces paso por "desiertos", pero el Señor está conmigo.
     Si usted se siente perdido, si no sabe a dónde dirigirse, si nadie puede ayudarle, entonces ¡acuda al único que puede hacerlo, es decir, a Jesús!.
       
 

viernes, 30 de noviembre de 2018

Devociones: "Salmo 23: El buen pastor".

"Salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo  compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenian pastor".
                                        (Marcos 6:34) 

      El (Salmo 23) es el pasaje bíblico más conocido, incluso por la gente que no está muy familiarizada con la Biblia. Da paz y consuelo en los momentos dificiles de la vida.
      "El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de dedicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán alient. Aderezas mesa delante de mi en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebozando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los dias de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días".
     El autor de esteSalmo es David un pastor que llegó a ser rey de Israel. Pasó por alegrías y tristezas, como cada uno de nosotros. Atravesó grandes peligros y experimentó victorias y derrotas. Este Salmo e sla expresión de una total confianza en Dios.
    Son notables los cuidados de un pastor hacia su oveja, animal miedoso que se pierde cuando se separa del rebaño, indefenso ante los depredadores, la interperie, las enfermedades.....El pastor vela, conduce el rebaño, aleja a los agresores, cura a la oveja enferma, va en busca d ela descarriada y la trae al rebaño. La oveja está segura cerca del pastor. Si lo sigue será llevada a buenos pastos y al agua que la sacia.
     Y en situaciones extremas, es decir; cuando pase por el valle sombrío y espacioso, final que parece aterrador, el cristiano tendrá protección junto al poderoso pastor, Jesucristo. 

martes, 27 de noviembre de 2018

Devociones: "Jesús y nuestras preocupaciones".

"Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros".
                                         (1 Pedro 5:7)

     "¡Qué vida! ", se oye decir a menudo. ¡hay tantos sufrimientos, injusticias, inmoralidad, dificultades de todo tipo, y todo esto para acabar inevitablemente en la muerte! Comprendemos a los que hablan así, pues están llenos de incertidumbres respecto al presente y no tienen ninguna esperanza para el más allá. ¿Forma usted parte de los que piensan que la vida es una carga  demasiado pesada?.
    Sin embargo, hay alguien que puede comprenderle porque estuvo en la tierra y vivió como hombre entre los hombres. ¡Es Jesús! Él vive y se interesa en usted personalmente. Él también lloró, y puede consolarle.
    Él, quien fue odiado por todos, desea demostrarle que le ama. Él, quien fue  abandonado por todos, nunca lo abandonará. "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano" (Juan 10:27-28).
     Él, es justo, quien fue condenado, le ofrece el perdón de Dios. "Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu" 
(1 Pedro 3:18). 
      Él quien fue rechazado, nunca lo rechazará. "Al que a mí viene, no le echo fuera" (Juan 6:37). Él, quien fue clavado en una cruz, quiere darle  la vida eterna.
     ¿Qué se necesita para tener un amigo así? Acudir a él con sus preocupaciones y sus penas, con toda carga que pesa sobre sus espaldas. Este peso tal vez sea desconocido por los demás, pero no por él. Jesús está dispuesto a recibirle; no será superado por ninguno de sus problemas. 

domingo, 25 de noviembre de 2018

Devociones: "He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación".

       "He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación".
                                           (Filipenses 4:11)

     A menudo se nos dice que lo que no importa son las circunstancias de la vida, sino cómo reaccionamos a ellas. Es cierto. En vez de estar tratando siempre de cambiar nuestras circunstancias, debemos pensar más en cambiarnos a nosotros mismos.
    Hay diferentes modos en los que la gente responde a los acontecimientos adversos. El primero es estoicamente. Esto significa que son completamente impasibles, apretando los dientes sin mostrar ninguna emoción. Su política es: "cooperar con lo inevitable".
    Otros responden histéricamente. Se  derrumban emocionalmente con grandes clamores, lágrimas y demostraciones físicas espectaculares. Algunos reaccionan derrotistamente. Se rinden en un despreciable desaliento. En casos extremos esto puede terminar en suicidio.
    El cristiano normal responde sumisamente. El creyente razona: Esto no sucedió por accidente. Dios controla todo lo que llega a mi vida. No ha cometido un solo error. ha permitido que esto suceda para glorificarse a Sí mismo, bendecir a los demás y hacerme bien. No puedo ver el pleno desarrollo de Su programa, sin embargo, confiaré en Él. De modo que me inclino ante Su voluntad y oro pidiendo que se glorifique a Sí mismo me enseñe lo que desea que aprenda".
     Hay otro modo en el que algunos santos escogidos reaccionan, es decir, triunfalmente. No me atravo a contarme entre este número, aunque aspiro a formar parte de su compañía. Estos son los que usan la adversidad como un trampolín para la victoria. Transforman lo amargo en dulce y las cenizas en belleza. No dejan que las circunstancias les gobiernen, más bien hacen que las circunstancias les sirvan. En este sentido, son "más que vencedores". He aquí unas cuantas ilustraciones.
     Había una cristiana cuya vida parecía estar llena de decepciones y frustración. No obstante su biógrafo escribió: "Hizo de las negativas de Dios magnificos ramos de flores".
    Ciertos creyentes en un país oriental habían sido atacados con piedras por una multitud encolerizada. Cuando estos mismos creyentes regresaron, construyeron una capilla con las piedras que les habian sido arrojadas.
    Después de comprar una casa, un hombre encontró una inmensa piedra en medio de su jardín. Decidió hacer un jardín adornado de piedras.
    E. Stanley Jones decía: "Usa tus negativas y conviértelas en puertas", como alguien dijo: "Cuando la vida te da limones, haz limonada".
     Me gusta especialmente la historia del hombre a quien su doctor le dijo que perdería un ojo y tendría que usar un ojo de cristal. Su respuesta inmediata fue: "Asegúrese de ponerme uno que pueda guiñar". A esto le llamo yo vivir por encima d elas circunstancias.  

sábado, 24 de noviembre de 2018

Devociones: "Bendice, alma mia a Jehová, y no olvides ninguno de sus benefiicos".

"Bendice, alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios....sana todas tus dolencias".
                                         (Salmo 103:2-3b)

     Uno de los nombres compuestos de Dios en el Antiguo Testamento es Jehova--Rafa, que significa "Yo soy Jehová tu sanador" (Éxodo 15:26b). Nos sana de toda clase de enfermedades y finalmente nos liberará para siempre de toda enfermedad.
    Algunas veces nos sana por medio de los tremendos poderes de recuperación con los que ha dotado a nuestros cuerpos. Ésta es la razón por la que los doctores dicen con frecuencia: "casi todo va mejor por la mañana". A veces nos sana por medio de la medicina y la cirugía. Dubois, el famoso médico francés, decía: "El cirujano venda la herida; Dios la sana". Otras veces nos sana milagrosamente. Lo sabemos porque así lo afirman los Evangelios y por la experiencia personal.
    Sin embargo, no es siempre la voluntad de Dios que sanemos. Si así fuera, algunos jamás envejecerian ni moririan. Pero tarde o temprano todos moriremos, hasta que el Señor venga. Dios no quitó la aflicción física de Pablo pero le dio gracia para soportarla (2 Corintios 12:7-10).
    En un sentido general, todas las enfermedades son resultado del pecado. En otras palabras, si nunca se hubiera cometido ningún pecado, no habría ninguna enfermedad. En ocasiones la enfermadad es resultado directo del pecado en la vida de una persona. Por ejemplo, el alcoholismo en ocasiones provoca enfermedades en el hígado, fumar a veces produce cáncer, la inmoralidad sexual a menudo causa enfermedades venéreas y la preocupación hace que salgan úlceras. Pero no todas las enfermedades son resultaod directo del pecado. Satanás le provocó a Job serías enfermedades (Job 2:7) y no obstante, Job era el hombre más justo de la tierra (Job 1:8; 2:3). Hizo que una mujer desconocida fuera afligida con encorvamiento de la columna vertebrar muchos años (Lucas 13:11-17), e hizo surgir un aguijón en la carne de Pablo (2 Corintios 12:7). En (Juan  9:2-3), el pecado pudo no haber sido la causa de que aquel hombre naciera ciego. Epafrodito estaba gravemente enfermo pero no a causa del pecado, sino a causa de su servicio incansable para el Señor (Filipenses 2:30). Gayo estaba espiritualmente sano pero fisicamente indispuesto (3 Juan 2).
    Por último, el hecho de no ser sanado nos indica necesariamente falta de fe. Solamente cuando Dios nos ha dado una promesa especifica de que nos sanará, puede la fe reclamar esa sanidad. De otra manera, debemos encomendarnos a nuestro Señor vivo y amante y orar que se haga Su voluntad.

martes, 20 de noviembre de 2018

Devociones: "¿Cómo orar? ".

"También les refirió Jesús unas parábolas sobre la necesidad de orar, y no desmayar".
                                             (Lucas 18:1)
      "Perseverar en la oración, velando en ella con acción de garcias".
                                         (Colosenses 4:2)
"Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre".
                                            (Mateo 6:6)

    Para orar es preferible estar en un lugar tranquilo, pero podemos orar en todo tiempo y en todo lugar, ¡Nos dirigimos a Dios! Él está ahí, a nuestro lado, como un Padre que nos escucha. Hablémosle en voz alta o interiormente, a nuestra manera, de forma sencilla. Oremos desde lo más profundo de nuestro interior, con sinceridad, pues es necesario que la oración venga del corazón.
    La oración no consiste en enumerar una lista de necesidades espirituales o materiales. se trata más bien de un dioálogo en una relación de confianza con mi Dios, mi Padre. La oración puede tener diferentes caracteres, según lo que expreso a Dios. Podemos:
  ---adorar al reconocer la grandeza de Dios en la naturaleza, y aún mucho más en la obra de Jesucristo;
  ---reconocer nuestros pecados y confesarlos sin ocultar nada; 
  ---darle las gracias por todo lo que el Señor nos da, incluso lo que parece natural;
  ---pedir expresando con simplicidad nuestras necesidades, nuestras procupaciones;
  ---interceder por los demás;
  ---escuchar las  respuestas de nuestro Dios. No es que nos hable de forma audible, sino que el Espiritu Santo "habla" a la mente del cristiano, en la tranquilidad de esos momentos de intercambio con Él. Dios también nos habla, y sobre todo  mediante veraículos de la Biblia que pueden venir a nuestra memoria o, por supuesto, cuando la leemos.