En la década de 1920, a pesar de ser amateur, Bobby Jones dominaba el mundo del golf. En una palícula sobre su vida, hay una escena donde un jugador profesional le pregunta cuándo va a dejar de ser aficionado y empezar a ganar dinero como todos los demás. Jones le explicó que la palabra amateur viene del latín amo, del verbo amar. Su respuesta era clara: jugaba al golf porque amaba ese deporte.
Nuestras motivaciones (por qué hacemos lo que hacemos) marcan la diferencia. Sin duda, esto se aplica a los seguidores de Jesucristo. En su carta a la Iglesia de Corinto, Pablo nos da un ejemplo de este concepto, ya que, en ella, defendia su conducta, carácter y llamado como apóstol del Señor. Su respuesta a aquellos que cuestionaban su motivación para el ministerio fue: "Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para si, sino para aquel que murió y resucitó por ellos" (2 Corintios 5:14-15).
El amor a Cristo es la mayor de las motivaciones; hace que los que le sirven vivan para Él y no para sí mismos.
¿Cómo ha afectado tus motivaciones y acciones conocer mejor a Cristo?
¿De qué maneras te gustaria ver que Dios obra en tu vida'.
Somos modelados por lo que más amamos.
sábado, 27 de mayo de 2017
viernes, 26 de mayo de 2017
Devociones: "No hay necesidad trivial".
Varias madres de hijos pequeños compartian respuestas alentadoras a sus oraciones, pero una de ellas dijo que se sentía egoísta al molestar a Dios con sus necesidades personales: "Comparadas con las enormes necesidades que el Señor enfrenta en el mundo, mis circunstancias deben de parecerle triviales".
Poco después, su hijito se apretó el dedo en una puerta y corrió llorando a los gritos hacía su madre. Pero ella no dijo: "¡Qué egoísta eres al venir a molestarme con tus dedos doloridos mientras estoy ocupada! ", sino que le mostró gran compasión ternura.
El (Salmo 103:13) nos recuerda que, tanto el amor humano como el divino responden así. En (Isaías 49:15-16), el Señor asegura que, aunque una madre olvide ser compasiva con su hijo. Él no lo hará nunca; y agrega: "en las palmas de las manos te tengo [esculpìdo] ".
Con la misma libertad que ese niño corrió hacía su madre, nosotros también podemos acudir a Dios con nuestros problemas cotidianos.
Nuestro Señor compasivo no descuida a los demás por respondernos a nosotros, ya que tiene tiempo y amor ilimitados para cada uno de sus hijos. Para Él, ninguna necesidad es insignificante.
Señor, ¡cuánto te deleitas en mí y me tranquilizas con tu amor! Gracias por el tierno amor que me demuestras; como el de una madre que arrulló a su hijo.
Dios sostiene a sus hijos en la palma de sus manos.
Poco después, su hijito se apretó el dedo en una puerta y corrió llorando a los gritos hacía su madre. Pero ella no dijo: "¡Qué egoísta eres al venir a molestarme con tus dedos doloridos mientras estoy ocupada! ", sino que le mostró gran compasión ternura.
El (Salmo 103:13) nos recuerda que, tanto el amor humano como el divino responden así. En (Isaías 49:15-16), el Señor asegura que, aunque una madre olvide ser compasiva con su hijo. Él no lo hará nunca; y agrega: "en las palmas de las manos te tengo [esculpìdo] ".
Con la misma libertad que ese niño corrió hacía su madre, nosotros también podemos acudir a Dios con nuestros problemas cotidianos.
Nuestro Señor compasivo no descuida a los demás por respondernos a nosotros, ya que tiene tiempo y amor ilimitados para cada uno de sus hijos. Para Él, ninguna necesidad es insignificante.
Señor, ¡cuánto te deleitas en mí y me tranquilizas con tu amor! Gracias por el tierno amor que me demuestras; como el de una madre que arrulló a su hijo.
Dios sostiene a sus hijos en la palma de sus manos.
miércoles, 24 de mayo de 2017
Devoicones: "La mejor boda".
En los últimos 800 años aproximadamente, se añadió una costumbre a las ceremonias de bodas judías: cuando termina, el esposo rompe un vaso para vino con el pie. Algunos dicen que la ruptura del vidrio simboliza la destrucción del templo en el 70 d.c. Se insta a las parejas jóvenes a recordar, mientras forman un nuevo hogar, que la casa de Dios fue destruida.
No obstante, el Señor no carece de una casa, sino que ha elegido un nuevo lugar para vivir: en nosotros, sus seguidores. En forma metafórica, las Escrituras hablan de los creyentes como la esposa de Cristo y el templo donde vive Dios. Simultaneamente. Él está preparando a su esposa y planeando construir un nuevo hogar, el cual se tornará en su morada permanente. Al mismo tiempo, está preparando a la esposa y organizando una boda que incluirá a toda la familia de Dios desde el principio de las edades.
Nuestra tarea es fácil, aunque, a veces, puede ser dolorosa. Cooperamos con Dios mientras Él obra en nosotros para hacernos más semejantes a su Hijo Jesús. Luego, un día, en la mejor boda que jamás haya existido, nos presentará para si sin mancha ni arruga. Seremos santos y sin mancha (Efesios 5:27). Esa boda pondrá fin a toda tristeza y sufrimiento.
Señor, completa en mí tu nueva creación. Hazme puro y sin mancha mediante tu gran salvación.
No hoy duda de que Jesús volverá.
No obstante, el Señor no carece de una casa, sino que ha elegido un nuevo lugar para vivir: en nosotros, sus seguidores. En forma metafórica, las Escrituras hablan de los creyentes como la esposa de Cristo y el templo donde vive Dios. Simultaneamente. Él está preparando a su esposa y planeando construir un nuevo hogar, el cual se tornará en su morada permanente. Al mismo tiempo, está preparando a la esposa y organizando una boda que incluirá a toda la familia de Dios desde el principio de las edades.
Nuestra tarea es fácil, aunque, a veces, puede ser dolorosa. Cooperamos con Dios mientras Él obra en nosotros para hacernos más semejantes a su Hijo Jesús. Luego, un día, en la mejor boda que jamás haya existido, nos presentará para si sin mancha ni arruga. Seremos santos y sin mancha (Efesios 5:27). Esa boda pondrá fin a toda tristeza y sufrimiento.
Señor, completa en mí tu nueva creación. Hazme puro y sin mancha mediante tu gran salvación.
No hoy duda de que Jesús volverá.
sábado, 20 de mayo de 2017
Devociones: "En el mismo bote".
Cuando el crucero atracó, los pasajeros desembarcaron lo más rápido posible. Cientos de ellos habían pasado los últimos días aquejados por un virus. Cuando entrevistaron a uno, declaró: "Bueno, no tengo intención de quejarme mucho. Lo único que quiero decir es que todos estábamos en el mismo barco". Su juego de palabras aparentemente involuntario hizo que el reportero sonriera.
En (Mateo 8), leemos sobre otro viaje por agua (Mateo 8:23-27). Jesús subió a la barca y los discípulos lo siguieron (Mateo 8:23). Más tarde, se desencadenó una tormenta terrible, y estos hombres tenían miedo de ahogarse. Entonces, despertaron a Jesús, suponiendo que no estaba al tanto del problema.
Aunque el Señor estaba literalmente en el mismo barco, no le preocupaba el clima. Al ser el Creador todopoderoso, no le temía a la tormenta: "levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza" (Mateo 8:26).
Sin embargo, nosotros no somos todopoderosos, sino tremendamente propensos al miedo. ¿Qué debemos hacer cuando las tormentas de la vida rujan a nuestro alrededor? Aunque pasen pronto o no, podemos confiar en esto, estamos en el mismo barco que Aquel a quien el viento y el mar le obedecen.
Padre Celestial esta vida está llena de incertidumbre, pero prometiste estar conmigo siempre. Que pueda verte hoy.
No hay peligro que pueda estar más cerca del creyente de lo que Dios está.
En (Mateo 8), leemos sobre otro viaje por agua (Mateo 8:23-27). Jesús subió a la barca y los discípulos lo siguieron (Mateo 8:23). Más tarde, se desencadenó una tormenta terrible, y estos hombres tenían miedo de ahogarse. Entonces, despertaron a Jesús, suponiendo que no estaba al tanto del problema.
Aunque el Señor estaba literalmente en el mismo barco, no le preocupaba el clima. Al ser el Creador todopoderoso, no le temía a la tormenta: "levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza" (Mateo 8:26).
Sin embargo, nosotros no somos todopoderosos, sino tremendamente propensos al miedo. ¿Qué debemos hacer cuando las tormentas de la vida rujan a nuestro alrededor? Aunque pasen pronto o no, podemos confiar en esto, estamos en el mismo barco que Aquel a quien el viento y el mar le obedecen.
Padre Celestial esta vida está llena de incertidumbre, pero prometiste estar conmigo siempre. Que pueda verte hoy.
No hay peligro que pueda estar más cerca del creyente de lo que Dios está.
Devociones: "Final feliz".
Un amigo me contó que, una vez, estaba viendo fútbol por televisión mientras su hijita jugaba cerca de él. Enojado porque su equipo jugaba mal, tomó lo que tenía más a mano y lo tiró al piso. El juguete favorito de su hija se hizo añicos, y el corazón de ella también. De inmediato, la abrazó y le pidió perdón. Le dio otro juguete y pensó que estaba todo bien. Sin embargo, no tenía idea de cuánto había asustado a la pequeña de 4 años, y ella tampoco percibió cuánto le dolió. Con el tiempo, el perdón llegó.
Años después, él le mandó a su hija un juguete idéntico, cuando ella esperaba un bebé. La muchacha subió a Facebook una foto del juguete y escribió: "Este regalo tiene una larga historia allá en mi niñez. No fue alegre, ¡pero tiene un final feliz! La redención es algo hermoso. ¡Gracias, abuelo! ".
La Biblia nos enseña a evitar exabruptos y a vestirnos del nuevo yo, "creado según Dios en la justicia de la verdad" (Efesios 4:24). Y si somos víctimas del enojo, el Señor nos pide que seamos "benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (Efesios 4:32).
No es fácil restaurar relaciones rotas, pero la gracia de Dios lo hace posible.
Señor, ayúdame a pensar antes de actuar o hablar. Gracias por tu perdón.
El arrepentimiento y el perdón son el pegamento que puede reparar una relación rota.
Años después, él le mandó a su hija un juguete idéntico, cuando ella esperaba un bebé. La muchacha subió a Facebook una foto del juguete y escribió: "Este regalo tiene una larga historia allá en mi niñez. No fue alegre, ¡pero tiene un final feliz! La redención es algo hermoso. ¡Gracias, abuelo! ".
La Biblia nos enseña a evitar exabruptos y a vestirnos del nuevo yo, "creado según Dios en la justicia de la verdad" (Efesios 4:24). Y si somos víctimas del enojo, el Señor nos pide que seamos "benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (Efesios 4:32).
No es fácil restaurar relaciones rotas, pero la gracia de Dios lo hace posible.
Señor, ayúdame a pensar antes de actuar o hablar. Gracias por tu perdón.
El arrepentimiento y el perdón son el pegamento que puede reparar una relación rota.
viernes, 19 de mayo de 2017
Devociones: "Ven a mí".
En 1834, Charlotte Elliot escribió el himno "Tal como soy". Sufrió una discapacidad durante muchos años, y aunque quiso ayudar a reunir fondos para una escuela para niñas, estaba demasiado enferma. Se sentía inútil, y esta angustia interior hizo que comenzara a dudar de su fe en Cristo. Entonces, escribió el himno en respuesta a su vacilación. La clave de su corazón tal vez se expresa mejor en esta estrofa:
Tal como soy, buscando paz.
en mi desgracia y mal tenaz,
conflicto grande siento en mí,
Cordero de Dios, heme aquí.
Tres días después de su muerte y sepultura, Jeśus resucitó de la tumba e invitó al discípulo al que la historia denomina "el incrédulo Tomás" a palpar las marcas de su crucifisión (Juan 20:27). Cuando Tomás tocó sus heridas, creyó. Entonces, Jesús afirmó: "Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. (Juan 20:29).
En la actualidad, los creyentes en Cristo son aquellos que, aunque no vieron, creen. Sin embargo, nuestras circunstancias terrenales generan ocasionalmente graves interrogantes en el alma. Aun en esos casos, clamamos: "Creo; ayuda mi incredulidad" (Marcos 9:24). Jesús nos invita a acudir a Él tal como somos.
Querido Jesús, ayúdame a confiar en ti cuando la vida pierde sentido. Reemplazo mis dudas con una fe renovada en tí.
El Cristo resucitado abre la puerta para que tengas una vida plena.
Tal como soy, buscando paz.
en mi desgracia y mal tenaz,
conflicto grande siento en mí,
Cordero de Dios, heme aquí.
Tres días después de su muerte y sepultura, Jeśus resucitó de la tumba e invitó al discípulo al que la historia denomina "el incrédulo Tomás" a palpar las marcas de su crucifisión (Juan 20:27). Cuando Tomás tocó sus heridas, creyó. Entonces, Jesús afirmó: "Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. (Juan 20:29).
En la actualidad, los creyentes en Cristo son aquellos que, aunque no vieron, creen. Sin embargo, nuestras circunstancias terrenales generan ocasionalmente graves interrogantes en el alma. Aun en esos casos, clamamos: "Creo; ayuda mi incredulidad" (Marcos 9:24). Jesús nos invita a acudir a Él tal como somos.
Querido Jesús, ayúdame a confiar en ti cuando la vida pierde sentido. Reemplazo mis dudas con una fe renovada en tí.
El Cristo resucitado abre la puerta para que tengas una vida plena.
jueves, 18 de mayo de 2017
Devociones: "Compartir la comida".
Un integrante de una organización benéfica contó sobre una mujer que viajó a un país distante a visitar al niño a quien sostenía financialmente. Decidió llevar a ese niñito, que vivia en la indigencia. Decidió llevar a ese niñito, que vivia en la indigencia, a comer a un restaurante.
El pequeño pidió una hamburguesa, y la mujer, una ensalada. Cuando llegó la comida, el chico, que jamás habia tenido un almuerzo así en toda su vida, observó la escena; miró su enorme hamburguesa y la pequeña ensalada de su nueva amiga; después, cortó la hamburguesa por la mitad, se la ofreció a la mujer, se frotó la panza y preguntó: "¿Hambre? ".
Un niño que casi no había tenido nunca nada estuvo dispuesto a compartir la mitad de lo que ahora tenia con alguien que pensó que podia necesitar más. Podemos recordar a este muchachito cuando nos encontremos con alguien con necesidades físicas, emocionales o espiriutuales. Como seguidores de Cristo, nuestra fe en Él debería reflejarse en nuestras acciones (Santiago 2:17).
Todos los días, encontramos personas necesitadas. Algunas en diferentes partes del mundo; otras, a la vuelta de la esquina. Algunas con necesidad de una comida caliente; otras de una palabra amable. ¡Qué gran diferencia pueden marcar los seguidores de Cristo, haciendo el Bien y compartiendo!
(Hebreos 13:16).
Señor, ayúdame a ver las necesidades de los demás.
"La tarea más gloriosa del hombre es hacer el bien".
(Sófocles)
El pequeño pidió una hamburguesa, y la mujer, una ensalada. Cuando llegó la comida, el chico, que jamás habia tenido un almuerzo así en toda su vida, observó la escena; miró su enorme hamburguesa y la pequeña ensalada de su nueva amiga; después, cortó la hamburguesa por la mitad, se la ofreció a la mujer, se frotó la panza y preguntó: "¿Hambre? ".
Un niño que casi no había tenido nunca nada estuvo dispuesto a compartir la mitad de lo que ahora tenia con alguien que pensó que podia necesitar más. Podemos recordar a este muchachito cuando nos encontremos con alguien con necesidades físicas, emocionales o espiriutuales. Como seguidores de Cristo, nuestra fe en Él debería reflejarse en nuestras acciones (Santiago 2:17).
Todos los días, encontramos personas necesitadas. Algunas en diferentes partes del mundo; otras, a la vuelta de la esquina. Algunas con necesidad de una comida caliente; otras de una palabra amable. ¡Qué gran diferencia pueden marcar los seguidores de Cristo, haciendo el Bien y compartiendo!
(Hebreos 13:16).
Señor, ayúdame a ver las necesidades de los demás.
"La tarea más gloriosa del hombre es hacer el bien".
(Sófocles)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)