Algo que anteriormente solía molestarme era que, cuanto más me acercaba a Dios, más pecador me sentía. Al tiempo, un fenómeno que observé en mi habitación me hizo recapacitar: una pequeña abertura en la cortina de la ventana dejaba pasar un rayo de luz. Al mirar. vi partículas de polvo que volaban en el reflejo. Sin ese rayo, el cuarto parecia limpio, pero la luz revelaba las partículas de suciedad.
Ese hecho arrojó luz sobre mi vida espiritual. Cuanto más me acerco al Señor de la luz. con más claridad me veo. Esta expone el pecado; pero no lo hace para desanimarnos, sino para que confiemos humildemente en Dios. Cuando somos orgullosos, la luz revela nuestro corazón y clamamos como Isaías: "¡Ay de mí! [....]; por que siendo hombre inmundo de labíos, [...] han visto mis ojos al Señor de los ejércitos" (Isaías 6:5).
Dios es absolutamente perfecto en todo. Para acercarse a Él, es necesario tener humildad y confianza como la de un niño, y dejar de lado la jactancia y el orgullo. Es por su gracía que nos atrae hacía su Persona. Es bueno sentirnos indignos cuando nos acercamos a Dios, porque esto nos enseña a ser humildes y nos hace depender solamente de Él.
¿Qué ves en tu interior ante la luz de la Palabra de Dios? Pídele al Señor que te muestre qué cambios debes experimentar.
No hay lugar para el orgullo cuando caminamos con Dios.
domingo, 7 de mayo de 2017
sábado, 6 de mayo de 2017
Devociones: "Tráiganme al muchacho".
"No creo en Dios y no voy a ir", dijo Marcos. A Ana se le hizo un nudo en la garganta. Su hijo se había convertido de un muchacho alegre en una batalla, y el domingo se había vuelto un día incómodo, ya que Marcos no queria ir a la Iglesia con su familia. Finalmente, sus padres, desesperados, consultaron a un consejero, el cual dijo: "Marcos tiene que experimentar la fe personalmente. Dejen que Dios obre. Sigan orando y esperando".
Ana esperó....y oró. Una mañana , las palabras de Jesús resonaron en su mente. Los discípulos del Señor no habían podido ayudar a un joven endemoniado, pero Jesús tuvo la respuesta: "Tráiganme al muchacho"
(Marcos 9:19). Si Jesús pudo ayudar en una situación tan extrema como aquella podía sin duda ayudar a su hijo. Imaginó estar de pie con su hijo y Jesús allí mismo. Entonces, mentalmente, dio un paso atrás y dejó a su hijo solo con Aquel que lo amaba aun más que ella.
Todos los días, Ana entregaba silenciosamente a Marcos al Señor, aferrándose a la certeza de que Él conocía las necesidades del muchacho y que, a su tiempo y manera, obraría en su vida.
La oración es la voz de la fe, que confía en que Dios se interesa por nosotros.
Ana esperó....y oró. Una mañana , las palabras de Jesús resonaron en su mente. Los discípulos del Señor no habían podido ayudar a un joven endemoniado, pero Jesús tuvo la respuesta: "Tráiganme al muchacho"
(Marcos 9:19). Si Jesús pudo ayudar en una situación tan extrema como aquella podía sin duda ayudar a su hijo. Imaginó estar de pie con su hijo y Jesús allí mismo. Entonces, mentalmente, dio un paso atrás y dejó a su hijo solo con Aquel que lo amaba aun más que ella.
Todos los días, Ana entregaba silenciosamente a Marcos al Señor, aferrándose a la certeza de que Él conocía las necesidades del muchacho y que, a su tiempo y manera, obraría en su vida.
La oración es la voz de la fe, que confía en que Dios se interesa por nosotros.
viernes, 5 de mayo de 2017
Devociones: "La chica de amarillo".
Fue su impermeable amarillo lo que me llamó la atención. Rápidamente, aumentó mi interés en esa bonita alumna de primer año, de cabello castaño. Poco después, me armó de valor y, torpemente, invité a Sue a salir. Me sorprendí cuando me dijo que sí.
Más de cuatro décadas después, Sue y yo miramos atrás y nos reímos de nuestro primer encuentro en aquella universidad....y nos maravillamos de cómo Dios unió a esos dos jóvenes tímidos. A través de los niños, hemos enfrentado innumerables crisis mientras formábamos nuestra familia. Nos esforzamos para criar cuatro hijos y nos dolió tremendamente cuando perdimos a nuestra hija. Problemas grandes y pequeños han probado nuestra fe, pero hemos permanecido juntos. Todo esto implicó un compromiso de parte de ambos y la gracia de Dios. Hoy nos regocijamos en los designios del Señor, expresados en (Génesis 2:24); dejar a nuestros padres, unirnos como hombre y mujer, y convertirnos en una sola carne. Amamos este plan asombroso que nos ha dado una vida tan maravillosa juntos.
El diseño de Dios para el matrimonio es hermoso. Por eso, oramos para que las parejas casadas experimenten cuán maravilloso es disfrutar juntos de la vida con la guía amorosa del Señor.
Señor, gracias por el matrimonio. Ayúdame a fortalecer a otros en su relación matrimonial.
El matrimonio florece en un clima de amor, respeto y tolerancia.
Más de cuatro décadas después, Sue y yo miramos atrás y nos reímos de nuestro primer encuentro en aquella universidad....y nos maravillamos de cómo Dios unió a esos dos jóvenes tímidos. A través de los niños, hemos enfrentado innumerables crisis mientras formábamos nuestra familia. Nos esforzamos para criar cuatro hijos y nos dolió tremendamente cuando perdimos a nuestra hija. Problemas grandes y pequeños han probado nuestra fe, pero hemos permanecido juntos. Todo esto implicó un compromiso de parte de ambos y la gracia de Dios. Hoy nos regocijamos en los designios del Señor, expresados en (Génesis 2:24); dejar a nuestros padres, unirnos como hombre y mujer, y convertirnos en una sola carne. Amamos este plan asombroso que nos ha dado una vida tan maravillosa juntos.
El diseño de Dios para el matrimonio es hermoso. Por eso, oramos para que las parejas casadas experimenten cuán maravilloso es disfrutar juntos de la vida con la guía amorosa del Señor.
Señor, gracias por el matrimonio. Ayúdame a fortalecer a otros en su relación matrimonial.
El matrimonio florece en un clima de amor, respeto y tolerancia.
miércoles, 3 de mayo de 2017
Devociones: "Proverbios Chinos".
Los proverbios chinos suelen surgir de alguna historia. Por ejemplo: "estirar las plantitas para que crezcan más rápido", alude a un hombre impaciente, quien estaba ansioso por ver que sus plantas de arroz crecieran. Pensó: Voy a estirar cada planta algunos centímetros hacía arriba. Después de un día de trabajo tedioso, fue a ver qué había pasado. Estaba contento porque parecía que "estaban más altas".....pero , al día siguiente, las plantas habian empezado a marchitarse porque sus raíces ya no tenían suficiente profundidad.
En (2 Timoteo 2:6). Pablo compara la obra de su ministerio del evangelio con la de un agricultor. Le escribió a Timoteo que, como en la agricultura, hacer discípulos puede ser una labor difícil e incesante. Arás, siembras, esperas, oras. Deseas ver pronto los frutos de tu trabajo, pero el crecimiento lleva tiempo. Y, como lo ilustra el proverbio chino, cualquier esfuerzo para acelerar el proceso será inutil. William Hendriksen declara: "Si Timoteo [...] se esfuerza al máximo para llevar a cabo la tarea espiritual que Dios le ha encomendado, [...] verá en la vida de los demás [...] el principio de ese fruto glorioso que se menciona en (Gálatas 5:22-23) ". Esperemos en el Señor, quien hace que las cosas crezcan.
Señor, dame paciencia y fidelidad en mi servicio a ti.
Nosotros sembramos la semilla y Dios produce la cosecha.
En (2 Timoteo 2:6). Pablo compara la obra de su ministerio del evangelio con la de un agricultor. Le escribió a Timoteo que, como en la agricultura, hacer discípulos puede ser una labor difícil e incesante. Arás, siembras, esperas, oras. Deseas ver pronto los frutos de tu trabajo, pero el crecimiento lleva tiempo. Y, como lo ilustra el proverbio chino, cualquier esfuerzo para acelerar el proceso será inutil. William Hendriksen declara: "Si Timoteo [...] se esfuerza al máximo para llevar a cabo la tarea espiritual que Dios le ha encomendado, [...] verá en la vida de los demás [...] el principio de ese fruto glorioso que se menciona en (Gálatas 5:22-23) ". Esperemos en el Señor, quien hace que las cosas crezcan.
Señor, dame paciencia y fidelidad en mi servicio a ti.
Nosotros sembramos la semilla y Dios produce la cosecha.
martes, 2 de mayo de 2017
Devociones:"Contra las distracciones".
Todos los días, recorro el mismo camino para ir a trabajar y volver a casa, y siempre veo una cantidad alarmante de conductores distraídos. Por lo general, están hablando por teléfono o enviando mensajes, pero ¡también he visto algunos que leen el periódico, se maquillan o comen cereales mientras tratan de maniobrar un a más de 120 Kilómetros por hora! A veces, las distracciones son breves e inofensivas, pero, en un vehículo en movimiento, pueden matarse.
Las distracciones también pueden afectar nuestra relación con Dios. Así se sintió Jesús en cuanto a su amiga Marta, ya que ella "se preocupaba con muchos quehaceres" preparando la comida (Lucas 10:40). Cuando Marta se quejó de que María, su hermana, no la ayudaba, Jesús le dijo: "Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada" (Lucas 10:41-42).
Marta tenía buenas intenciones al desenfocarse, pero estaba desaprovechando la oportunidad de escuchar a Jesús y disfrutar de su presencia. El Señor merece nuestra devoción más profunda, y es el único que puede capacitarnos plenamente para evitar cualquier distracción de la vida.
Señor, quiero un corazón como el de María, para aprender cerca de ti, y como el de Marta, para servirte con amor.
Para sentirte mal, mira hacía dentro; distraído, a tu alrededor; pacifico, hacía arriba.
Las distracciones también pueden afectar nuestra relación con Dios. Así se sintió Jesús en cuanto a su amiga Marta, ya que ella "se preocupaba con muchos quehaceres" preparando la comida (Lucas 10:40). Cuando Marta se quejó de que María, su hermana, no la ayudaba, Jesús le dijo: "Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada" (Lucas 10:41-42).
Marta tenía buenas intenciones al desenfocarse, pero estaba desaprovechando la oportunidad de escuchar a Jesús y disfrutar de su presencia. El Señor merece nuestra devoción más profunda, y es el único que puede capacitarnos plenamente para evitar cualquier distracción de la vida.
Señor, quiero un corazón como el de María, para aprender cerca de ti, y como el de Marta, para servirte con amor.
Para sentirte mal, mira hacía dentro; distraído, a tu alrededor; pacifico, hacía arriba.
Devociones: "Explosión maravillosa".
En el libro Kisses from Katie [Besos de Katie], Katie Davis relata el gozo de mudarse a Uganda y adoptar a varias niñas de aquel país. Un día, una de sus hijas le preguntó: "Mamá, si dejo que Jesús entre en mi corazón, ¿voy a explotar? ". Al principio, Katie le dijo que no. Que Jesús entre en nuestro corazón es un acontecimiento espiritual.
Sin embargo, después de pensarlo un poco, Katie explicó que, cuando decidimos entregarle a Jesús nuestra vida y corazón, "explotaremos de amor, compasión, tristeza por los que sufren y alegría por los que se gozan". En esencia, conocer a Cristo genera un profundo interés por las personas que nos rodean.
La Biblia nos desafía: "Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran" (Romanos 12:15). Cuando recibimos a Cristo, el Espíritu Santo entra a morar en nosotros. El apóstol Pablo lo describe así: "....habíendo creído en [Cristo], fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa" (Efesios 1:13).
Ocuparse de los demás le muestra al mundo que somos seguidores de Cristo (Juan 13:35). También nos recuerda su amor hacia nosotros. Jesús afirmó: ".....como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34).
Querido Jesús, ayúdame a experimentar tu amor más profundamente, para que pueda compartirlo con otros.
El amor que se da refleja el que uno ha recibido.
Sin embargo, después de pensarlo un poco, Katie explicó que, cuando decidimos entregarle a Jesús nuestra vida y corazón, "explotaremos de amor, compasión, tristeza por los que sufren y alegría por los que se gozan". En esencia, conocer a Cristo genera un profundo interés por las personas que nos rodean.
La Biblia nos desafía: "Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran" (Romanos 12:15). Cuando recibimos a Cristo, el Espíritu Santo entra a morar en nosotros. El apóstol Pablo lo describe así: "....habíendo creído en [Cristo], fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa" (Efesios 1:13).
Ocuparse de los demás le muestra al mundo que somos seguidores de Cristo (Juan 13:35). También nos recuerda su amor hacia nosotros. Jesús afirmó: ".....como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34).
Querido Jesús, ayúdame a experimentar tu amor más profundamente, para que pueda compartirlo con otros.
El amor que se da refleja el que uno ha recibido.
lunes, 1 de mayo de 2017
Devociones: "La Palabra renovadora".
Cuando era niño, solíamos viajar en familia por una zona desértica de nuestro país. Nos encantaba ver a lo lejos las tormentas que desencadenaban intensos chaparrones y bañaban la arena caliente. El agua fría refrescaba la tierra....y a nosotros.
El agua produce cambios maravillosos en las regiones áridas. Por ejemplo, algunos cactus están completamente inactivos durante la temporada seca. Sin embargo, después de las primeras lluvias estivales, brotan y exhiben delicados pétalos rosados, dorados y blancos.
Asimismo, en Tierra Santa, después de una intensa lluvia, los terrenos secos parecen florecer de la noche a la mañana. Isaías utilizó la renovación que produce la lluvia para ilustrar la obra de la Palabra de Dios: "Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié".
(Isaías 55:10-11).
La Escritura tiene vitalidad espiritual. Por eso, no vuelve vacia. Donde quiera que encuentra un corazón abierto, renueva, nutre y da vida nueva.
¿Estás renovándote diariamente en la lectura de la Palabra de Dios?
La Biblia es al alma sedienta lo que el agua es a la tierra árida.
El agua produce cambios maravillosos en las regiones áridas. Por ejemplo, algunos cactus están completamente inactivos durante la temporada seca. Sin embargo, después de las primeras lluvias estivales, brotan y exhiben delicados pétalos rosados, dorados y blancos.
Asimismo, en Tierra Santa, después de una intensa lluvia, los terrenos secos parecen florecer de la noche a la mañana. Isaías utilizó la renovación que produce la lluvia para ilustrar la obra de la Palabra de Dios: "Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié".
(Isaías 55:10-11).
La Escritura tiene vitalidad espiritual. Por eso, no vuelve vacia. Donde quiera que encuentra un corazón abierto, renueva, nutre y da vida nueva.
¿Estás renovándote diariamente en la lectura de la Palabra de Dios?
La Biblia es al alma sedienta lo que el agua es a la tierra árida.
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