E indiscutiblemente, grande es el ministerio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloría.
(1 Timoteo 3:16)
Es asombroso como puede resumirse en tan solo un párrafo toda la obra majestuosa de parte de nuestro Padre Celestial y Jesús de Nazaret, su unigénito hijo; a Dios le tomó miles de años su planificación e implementación y su ejecución y cumplimiento, 33 años de la preciosa vida del Nazareno; mientras su impacto, resultado e influencia se extienden hasta la eternidad, mas allá del tiempo.
Esta semana que los cristianos de todo el mundo, celebramos La Navidad, no puedo menos que meditar en este maravilloso día en que Jesús Nació y como a pesar de que eso sucedió hace mas de 2.000 años, gracias a esos acontecimientos y al legado que nos dejaron los primeros cristianos, El Apóstol Pablo y los Apóstoles que vivieron y caminaron con El Salvador, nosotros y aun nuestras futuras generaciones, fuimos y seguiremos siendo alcanzados por este Misterio De La Piedad de Dios como gentiles y herederos de las promesas, el amor y la redención, que alcanzan a su pueblo, sus hijos, sus elegidos y al remanente escogido de Israel.
Y de cómo todo este maravilloso regalo de su gracía llegó a nosotros como resultado de un largo proceso y trabajo de Dios en nuestra vida, en nuestros padres, abuelos y antepasados; a mí me ministra y me identifico mucho con estas cartas del apóstol Pablo a Timoteo, especialmente, en (2 Timoteo 1:4-7), cuando le recuerda a Timoteo que la Palabra de Dios, es como una semilla que fue sembrada en él por su madre y su abuela, porque yo crecí con mi abuela Materna y ella era una mujer creyente y muy piadosa y supo sembrar en mí la Palabra de Dios y esa semilla un día dio fruto y conocí y acepté a Jesucristo, a pesar de que quise buscar mi propio camino y me aparté por muchos años, Dios permitió que yo conociera todo lo que quise conocer antes de rendirme a sus pies y reconocer que en nadie mas podría encontrar La Verdad y al igual que Pedro, reconocer que solo El, tiene Palabras de Vida.
Y en honor a la Verdad y a la Justicia que está en mí y en cada uno de nosotros, me siento profundamente agradecido y quiero hoy rendirle toda mi admiración y respeto a la mujer que hizo esto fuera posible: A María su madre, fue una mujer virtuosa, temerosa de Dios, obediente y muy valiente, considerado la época, la cultura y la religión como se practicaba en este tiempo y creo que junto con otras mujeres de la Biblia, tenemos mucho que aprender de ellas.
Pero en realidad el mensaje central de este devocional es que hagamos por nuestros niños, lo que nuestros padres y abuelos hicieron por nosotros: sembrar en sus corazones la semilla de la Palabra de Dios, sin importar cuando, como o donde va a florecer y a dar fruto y esto lo digo, porque a medida que pasa el tiempo y nos modernizamos o nos vamos involucrando con los retos de la vida y las cosas del mundo, vamos perdiendo nuestras tradiciones, buenas costumbres y hasta podemos llegar a olvidar el significado de la familia, los hijos, los padres y sobre todo el norte que cada cual sigue, que debe estar centrado en la vida espíritual y en el Reino de los Cielos, pues todo lo demás, Dios no lo da por añadidura.
Sembremos en loa mente de nuestros hijos la semilla de La Verdad, porque muchos creen que hay que dejar que el niño crezca y que cuando sea grande decida y lo que ellos no saben es que cuando el niño sea grande, simplemente va a manifestar los deseos que se sembraron en él cuando niño; lo que absorbió su mente del entorno en que creció; no dejemos que sea la TV. La violencia, la mentira y el engaño el alimento de su mente y su corazón; ni las escuelas donde ya no se habla de religión o los amiguitos de nuestros hijos, quienes determinen el futuro y destino de nuestros hijos; a Dios ser le conoce primeramente en casa y esto puede lograrse con una simple lectura de La Palabra de Dios, diaria de 15-20 minutos; una reunión familiar para leer la Biblia y aclarar todas las preguntas que allí surgen; llevarlos a La Iglesia cada Domingo, aunque creas que allí solo juegan y mucha comunicación; habla con tus hijos, gánate tu confianza y confidencia cuando están chicos y ellos tendrán un amigo, una amiga en la que pueden realmente confiar.
"Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, Y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también".
(1 Timoteo 1:5)
sábado, 11 de junio de 2016
lunes, 6 de junio de 2016
Devociones: "Dolores de parto".
Caminar en justicia y santidad es el "peaje" que pagamos por recibir la corona de vida que Dios ha prometido a los que le aman. Hablo de vida sobrenatural, vida que envuelve tu alma y espíritu en paz, vida que te permite estar despierto a los pequeños detalles de Dios, vida que sopla amor a tu corazón y le enseña a realmente amar. Ese tipo de vida es a la que hemos sido llamados, y no solamente a existir.
El camino hacía la verdadera vida es estrecho, por este camino no puede entrar el pecado, duda, ni orgullo. Y es necesario entregar el miedo al avanzar. Este camino es doloroso pues rasgará "tu carne", pedazos de tu ser son desprendidos conforme vas avanzando hacia la verdadera vida. Y en muchas ocasiones estos dolores antes del alumbramiento te querrán hacer desistir, pero si te mantienes, comenzaraś realmente a vivir.
Justo antes de cruzar el umbral de la verdadera vida, justo antes del alumbramiento de tu alma, la carne se revelará y tratará de impedir con todas sus "inútiles fuerzas" de detenerte y robar lo que te pertenece. Justo antes de recibir la corona de vida el enemigo aumentará sus mentiras y tratará de confundir tu mente, solo tienes que recordar que él ya está derrotado y desaparecerá.
Si actualmente te encuentras en esta situación dónde llevas avanzando gran parte del camino a la verdadera vida, dónde has decidido crucificar ese pecado en la Cruz del Calvarío, dónde has muerto a tu orgullo, dónde has decidido avanzar sin reservas a la perfecta voluntad de Dios......no te desanimes, porque justo antes del alumbramiento vienen los dolores de parto.
No te desanimes, ¿qué acaso no recuerdas que el punto más oscuro de la noche es justo antes de que salga el sol?.
Tal vez has estado desanimado porque has recibido ataques de todo tipo, cuyo único propósito es hacerte desistir y dejar a un lado lo que te pertenece. Quizás estas cansado de hacer lo correcto y no recibir la verdadera vida que tanto anhelas. Y hoy te digo, solo espera un poco más, esa gran dadiva llegará justo a tiempo.
Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacía el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
(Habacuc 2:3)
El Señor tu Dios hoy dice. Estoy a tu lado, aunque pases por el fuego no te quemarás, ni siquiera te chamuscarás. No desistas, y pronto recibirás de mi vida en abundancia.
"Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman".
(Santiago 1:12)
Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros".
(Gálatas 4:19)
El camino hacía la verdadera vida es estrecho, por este camino no puede entrar el pecado, duda, ni orgullo. Y es necesario entregar el miedo al avanzar. Este camino es doloroso pues rasgará "tu carne", pedazos de tu ser son desprendidos conforme vas avanzando hacia la verdadera vida. Y en muchas ocasiones estos dolores antes del alumbramiento te querrán hacer desistir, pero si te mantienes, comenzaraś realmente a vivir.
Justo antes de cruzar el umbral de la verdadera vida, justo antes del alumbramiento de tu alma, la carne se revelará y tratará de impedir con todas sus "inútiles fuerzas" de detenerte y robar lo que te pertenece. Justo antes de recibir la corona de vida el enemigo aumentará sus mentiras y tratará de confundir tu mente, solo tienes que recordar que él ya está derrotado y desaparecerá.
Si actualmente te encuentras en esta situación dónde llevas avanzando gran parte del camino a la verdadera vida, dónde has decidido crucificar ese pecado en la Cruz del Calvarío, dónde has muerto a tu orgullo, dónde has decidido avanzar sin reservas a la perfecta voluntad de Dios......no te desanimes, porque justo antes del alumbramiento vienen los dolores de parto.
No te desanimes, ¿qué acaso no recuerdas que el punto más oscuro de la noche es justo antes de que salga el sol?.
Tal vez has estado desanimado porque has recibido ataques de todo tipo, cuyo único propósito es hacerte desistir y dejar a un lado lo que te pertenece. Quizás estas cansado de hacer lo correcto y no recibir la verdadera vida que tanto anhelas. Y hoy te digo, solo espera un poco más, esa gran dadiva llegará justo a tiempo.
Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacía el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
(Habacuc 2:3)
El Señor tu Dios hoy dice. Estoy a tu lado, aunque pases por el fuego no te quemarás, ni siquiera te chamuscarás. No desistas, y pronto recibirás de mi vida en abundancia.
"Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman".
(Santiago 1:12)
Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros".
(Gálatas 4:19)
jueves, 2 de junio de 2016
Devociones: "Deléitate en Jehová".
Para nuestras limitadas mentes es complicado entender que cuando decidimos deleítarnos en el Señor, y olvidar toda inquietud de nuestras vidas, Él obra. Hacíendo mucho más de lo que esperábamos. Pero es así cómo se vive el reino de Dios.
Cada vez que escogemos mirar el tamaño de nuestros problemas, olvidando el Poder y Soberano de nuestro Dios, estamos desaperdiciando el favor de aquel cuyo trono jamás se moverá. Pero al contrario, cada vez que confiamos en su benignidad y decidimos soltar aquel asunto que nos atormenta, al poco tiempo. Él obra mostrándonos la pequeñez de aquello que para Él siempre fue insdignificante.
Dios honra a los que le honran, y se goza exaltando a aquellos que en Él confían y reconocen su grandeza. Cada vez que reconocemos el Poder, Soberania, y Majestad de nuestro Dios activamos favor del cielo descendiendo a nuestras vidas. Cada vez que nos mantenemos firmes a pesar de las situaciones confiando en nuestro Dios. Él envía poder de lo alto para acomodar lo que estaba fuera de nuestro alcance, pero de nuevo, lo que activa esto es creer en el Poder Soberano de nuestro Dios. A nuestro Dios le agrada que confiemos en Él y le sorprendamos en la manera en que le presentamos nuestras peticiones, honrándole al reconocer su Padre.
La manera en que debemos de acércarnos a nuestro Dios es con reverencia, amor y honrándole. Así cómo le hizo el centurión, él no se sentía digno de que Jesús fuera a su casa, además reconoció que todo cuanto es visíble y no visíble esta bajo su autoridad, rogándole que solo dijera una palabra para que su criado fuera sanado. Eso mi hermano, es reino de Dios en la tierra. Tanto así que a nuestro Dios no le quedó más que decir. Ni aún en Israel he hallado tanta fe.
"Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe".
(Mateo 8:8-10)
Te invito a que el día de hoy elijas deleítarte en el Señor y solamente le bendigas. Reconoce todo lo que Él ha hecho en tu vida, alábale por lo que Él es y por la historia que tienen juntos, y aquello que veías cómo un problema tomará su justo tamaño.
Reconoce su Dominio, Poder, Soberanía y Autoridad sobre todo, deléitate en todo lo que te permite vivir, y ciertamente Él concederá las peticiones de tu corazón.
"Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón".
(Salmo 37:4)
Cada vez que escogemos mirar el tamaño de nuestros problemas, olvidando el Poder y Soberano de nuestro Dios, estamos desaperdiciando el favor de aquel cuyo trono jamás se moverá. Pero al contrario, cada vez que confiamos en su benignidad y decidimos soltar aquel asunto que nos atormenta, al poco tiempo. Él obra mostrándonos la pequeñez de aquello que para Él siempre fue insdignificante.
Dios honra a los que le honran, y se goza exaltando a aquellos que en Él confían y reconocen su grandeza. Cada vez que reconocemos el Poder, Soberania, y Majestad de nuestro Dios activamos favor del cielo descendiendo a nuestras vidas. Cada vez que nos mantenemos firmes a pesar de las situaciones confiando en nuestro Dios. Él envía poder de lo alto para acomodar lo que estaba fuera de nuestro alcance, pero de nuevo, lo que activa esto es creer en el Poder Soberano de nuestro Dios. A nuestro Dios le agrada que confiemos en Él y le sorprendamos en la manera en que le presentamos nuestras peticiones, honrándole al reconocer su Padre.
La manera en que debemos de acércarnos a nuestro Dios es con reverencia, amor y honrándole. Así cómo le hizo el centurión, él no se sentía digno de que Jesús fuera a su casa, además reconoció que todo cuanto es visíble y no visíble esta bajo su autoridad, rogándole que solo dijera una palabra para que su criado fuera sanado. Eso mi hermano, es reino de Dios en la tierra. Tanto así que a nuestro Dios no le quedó más que decir. Ni aún en Israel he hallado tanta fe.
"Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe".
(Mateo 8:8-10)
Te invito a que el día de hoy elijas deleítarte en el Señor y solamente le bendigas. Reconoce todo lo que Él ha hecho en tu vida, alábale por lo que Él es y por la historia que tienen juntos, y aquello que veías cómo un problema tomará su justo tamaño.
Reconoce su Dominio, Poder, Soberanía y Autoridad sobre todo, deléitate en todo lo que te permite vivir, y ciertamente Él concederá las peticiones de tu corazón.
"Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón".
(Salmo 37:4)
martes, 31 de mayo de 2016
Devociones:"Yo contaré sus maravillas".
"No moriré, sino que viviré, y contaré las obras del SEÑOR".
(Salmo 118:17)
No me canso de repetir que Dios ha sido lo mejor que ha pasado en mi vida. Cada día me siento más enamorado de él, pues no deja de cautivarme su esencia que es puro amor. Mi fuerza, inspiración, capacidades y sueños provienen de lo que él es en mí.
El día de hoy he escogido este versículo, porque lo percibo y siento como una declaración maravillosa para comenzar un día lleno de retos en el que esperas que sucedan las mejores cosas.
Pero también es un versículo en el que también puedes declarar que no importa cuánta tristeza, frustración, dolor, enfermedad o lo que sea que estés pasando, eso no te matará. Que serás más fuerte, porque tu naturaleza proviene de un Dios que te ama como nadie y desea las mejores cosas para tu vida.
Las condiciones negativas que a veces vienen a nuestras vidas, desarrollan en nosotros facultades que no imaginábamos poseer. Creer que cuando vienen los tiempos a los que llamamos malos o difíciles, es donde se prueba nuestro carácter y donde de alguna manera demostramos quiénes somos.
Pero el salmista dice: "No moriré, sino que viviré y contaré las obras del Señor". ¿Cuántas cosas maravillosas a diario el Señor hace con nosotros. Él hace milagros cotidianos y también muy grandes. Y nosotros no deberíamos callar las obras que él hace en nuestras vidas, sino que deberiamos contarlas cada vez que tengamos una oportunidad. Eso ayudará que la fe de otros vaya en aumento.
En vez de hablar o relatar de cosas negativas, podemos comenzar a hablar las grandezas y las maneras en que hemos visto a Dios obrar en nuestras vidas o en las de otras personas. Nuestra boca siempre debe proclamar las maravillas del Señor, porque el Dios que hizo que agua brotara de una peña, sigue estando presente. Jehová el que cuidó del pueblo de Israel en medio del desierto, sigue cuidando a todos sus hijos. Sigue sanando leprosos, proveniendo alimento, sustentando al huérfano y la viuda y levantando bandera cuando el enemigo intenta detenernos.
Hoy te invito a que comiences a recordar y a declarar las grandes cosas que Él ha hecho por ti y los tuyos. Te deleitarás al ver que nunca se ha olvidado de ti, que siempre ha estado presente en cada etapa de tu vida.
(Salmo 118:17)
No me canso de repetir que Dios ha sido lo mejor que ha pasado en mi vida. Cada día me siento más enamorado de él, pues no deja de cautivarme su esencia que es puro amor. Mi fuerza, inspiración, capacidades y sueños provienen de lo que él es en mí.
El día de hoy he escogido este versículo, porque lo percibo y siento como una declaración maravillosa para comenzar un día lleno de retos en el que esperas que sucedan las mejores cosas.
Pero también es un versículo en el que también puedes declarar que no importa cuánta tristeza, frustración, dolor, enfermedad o lo que sea que estés pasando, eso no te matará. Que serás más fuerte, porque tu naturaleza proviene de un Dios que te ama como nadie y desea las mejores cosas para tu vida.
Las condiciones negativas que a veces vienen a nuestras vidas, desarrollan en nosotros facultades que no imaginábamos poseer. Creer que cuando vienen los tiempos a los que llamamos malos o difíciles, es donde se prueba nuestro carácter y donde de alguna manera demostramos quiénes somos.
Pero el salmista dice: "No moriré, sino que viviré y contaré las obras del Señor". ¿Cuántas cosas maravillosas a diario el Señor hace con nosotros. Él hace milagros cotidianos y también muy grandes. Y nosotros no deberíamos callar las obras que él hace en nuestras vidas, sino que deberiamos contarlas cada vez que tengamos una oportunidad. Eso ayudará que la fe de otros vaya en aumento.
En vez de hablar o relatar de cosas negativas, podemos comenzar a hablar las grandezas y las maneras en que hemos visto a Dios obrar en nuestras vidas o en las de otras personas. Nuestra boca siempre debe proclamar las maravillas del Señor, porque el Dios que hizo que agua brotara de una peña, sigue estando presente. Jehová el que cuidó del pueblo de Israel en medio del desierto, sigue cuidando a todos sus hijos. Sigue sanando leprosos, proveniendo alimento, sustentando al huérfano y la viuda y levantando bandera cuando el enemigo intenta detenernos.
Hoy te invito a que comiences a recordar y a declarar las grandes cosas que Él ha hecho por ti y los tuyos. Te deleitarás al ver que nunca se ha olvidado de ti, que siempre ha estado presente en cada etapa de tu vida.
sábado, 28 de mayo de 2016
Devociones:"¿Cómo ser libre de la masturbación? ".
La masturbación es una de las principales razones por las cuales grandes siervos de Dios e hijas del Altísimo pierden su unción y les priva de la verdadera vida. La masturbación en los hijos de Dios repercute de una manera distinta que aquellos que no han recibido el mensaje de la salvación. Pues su espíritu está muerto. Pero en aquellos cuyas vestiduras han sido lavadas en la sangre de Cristo el realizar esa obra de la carne les acarrea muerte a su vida espiritual.
La masturbación es una atadura arraigada comúnmente desde la niñez o inicios de la etapa adolescente. En la niñez puede comenzar cómo juegos pre sexuales, los pequeños comienzan a experimentar placer al tocar sus partes y en muchas ocasiones le usan cómo escape a la realidad que se vive en sus hogares. En la etapa adolescente muchos jóvenes le comienzan a realizar por influencias de compañeros de la escuela, cómo resultado de una sociedad bombardeada con imágenes de tipo sexual o porque reciben instrucciones de sus orientadores escolares que es una buena medida para liberar hormonas y evitar embarazos precoces.
Por lo que antes de convertirse al Cristianismo la masturbación tal vez parecía algo lógico y normal. Pero una vez que esas personas se han convertido al Cristianismo existe una pelea entre el espíritu y las convicciones pasadas del corazón. El desprendimiento de este pecado puede ser difícil para algunas personas porque es algo a lo que están acostumbrados desde hace tiempo. Pero tarde que temprano tendrán que tomar la verdadera decisión de seguir lo que es vano o luchar por la verdadera vida.
La masturbación es un arma que utiliza el enemigo para robarle a los hijos e hijas de Dios lo que les pertenece: paz, gozo, tranquilidad de espíritu y vida en abundancia. La masturbación es alimentada por la lascivia, la mente de las personas víctimas de este pecado colecciona imágenes que estimulan su sexualidad haciendo concebir la semilla de pecado en sus corazones, hasta que da a luz la masturbación en lo secreto. Aquí es cuando se produce la muerte en sus vidas, pues la consecuencia de su pecado es potencializada por la culpa. Esa voz interior que momentos antes le incitaba a saciar los deseos de la carne, diciéndole que nadie es perfecto, ahora comienza a abofetearle con culpa. Acusándole de no ser digno de la sangre de Cristo.
Al igual que Adán y Eva las personas víctimas de ese pecado se comienzan a esconder de Dios. La culpa comienza a hacerles creer que el Dios de misericordia no les ve dignos y que ha decidido desecharles. Estas personas cuando se encuentran en sus Iglesias no se sienten dignas de alabar, se sienten sucios de estar frente al altar. Y poco a poco se retiran de lo que les pertenece cómo hijos e hijas de Dios.
Si tú te has encontrado en esta situación hoy te ruego la mejor noticia. Dios no está airado contigo y lejos de quitarte lo que ya has recibido Él anhela darte mucho mucho más de lo que jamás imaginaste. Jesús, el mismo que te ha dado salvación está dispuesto a caminar contigo de la mano hasta que seas verdaderamente libre en Él. Pero para eso, tú tienes que comprometerte de todo corazón que darás tu mejor esfuerzo. Tu Padre Omnipotente ha mirado desde lo alto tu impotencia ante eso que para Él es solamente un mal habito, y lo quiere echar fuera sumergiéndote en su presencia. Si en verdad estás dispuesto a pelear con todo tu aliento y ser en verdad libre de ese pecado, entonces continúa leyendo.
Esta será la parte que te toca realizar para ser libre de ese pecado, haciendo tu mejor esfuerzo. Así cómo le hizo Jesús al ir a la Cruz.
1-. Arrepiéntete. Voltea tu rostro al cielo y pídele perdón a tu Dios. De la misma manera en que un hijo desprotegido y arrepentido busca alivio en los brazos de su padre. Ponte a cuentas con Él. Te sorprenderá el amor y misericordia con que te responderá. Pues Él sigue confiando en ti, confía más en ti que tú mismo. Y te ve cómo glorioso/ príncipe hermoso.
2-. Fortalécete Espíritualmente. Dedica tiempo a solas con Dios. Haz un hábito la lectura de su palabra. Sumérgete en la palabra de Dios, lee la Biblia de una manera ordenada, interésate por conocer más a tu Dios y su presencia echará fuera todo malestar de tu vida. Todas las noches antes de dormir entrégale el día que ha pasado, reconociendo errores y aciertos. Y agradeciéndole por su gracia. Pero jamás te sientas culpable por lo sucedido en un día, solamente reflexiona e intenta ser mejor. Cada mañana agradécele al Señor por todas tus bendiciones, hazlo aunque te parezcan algo sin trascendencia: agradece por un día más de vida, agradece por haber sido rescatado de las tinieblas, agradece por tener alimento y un techo dónde vivir, agradece por la familia que está con vida, agradece por tu salud. En lugar de levantarte enumerado lo que te falta, mejor levántate contando cada uno de los regalos que te da Dios y bendice su nombre por ello.
Además ayuna, que esto te dará más poder para ser totalmente libre. Comienza as hacerlo un habito, al principio intenta medio día, después un día completo. Si padeces de alguna enfermedad o condición física diferente consulta a tu médico en lo referente si eres acto o no de hacerlo.
"¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ".
(Isaías 58:6)
3-. Cuida tus ojos. Todos los días en las mañanas orarás a Dios pidiéndole que proteja tus ojos y que les guarde de ver aquello que te hace daño. Tal vez en el transcurso del día sin planearlo volverás a ver imágenes que no te deifican, no te sientas culpable solamente voltea tu mirada y sigue avanzando. Durante el tiempo en que estés en este proceso evitarás ver programas, películas, revistas, páginas de internet que tengan material que incite al pecado. Guarda tus ojos y así guardarás tu corazón.
4-. Solo avanza. En este proceso encontrarás obstáculos. Eso que te ha atado tal vez intensificará sus ataques contra tí, y el enemigo lance dardos envenenados a tu mente.
"Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por lo ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti".
(Isaías 43:1-2)
Debes de tener la certeza de que aunque el fuego aumente su intensidad, nada te pasará. Y al contrario en vez de desanimarte por recibir ataques, debes de estar más gozoso y seguir avanzando con la certeza de que cada vez está más cerca tu galardón.
5-. Nuevas vestiduras. Declara constantemente esta promesa de Dios sobre tu vida, con entendimiento al recibir tu nueva identidad principalmente para tu mente.
"Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas".
(Zacarías 3:4-5)
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron;he aquí todas son hechas nuevas".
(2 Corintios 5:17)
6-. Da tu mejor esfuerzo. Todo lo que el Señor tu Dios pide de ti es que des tu mejor esfuerzo. Practica estos consejos lo mejor que puedas y aléjate de situaciones que comprometan tu santidad (estar a solas en lugares y horas que propicien el pecado, propagaste con tu pareja, aléjate de platicas que te contaminen etc.). Huye del pecado, no te acerques al pecado para que no te alcance. No te expongas a situaciones de riesgo. Permítele a Dios darte la corona de vida que te ha prometido.
Tal vez en este proceso puedas caer y para esto Dios te da de su gracia y misericordia. Más sin embargo tienes que dar tu mejor esfuerzo y no pecar deliberadamente, pues esto fortalece el pecado. Recuerda que cada vez que caes retrocedes parte del camino que has avanzado por lo que es crítico no caer. Con el paso del tiempo volverás hacía atrás y te darás cuenta que ese pecado ha desaparecido de tu vida. Al ir avanzando Dios que es bueno te permitirá ir palpando la corona de vida que ha reservado para ti, y aquellos ataques del enemigo que antes tenían fuerza se volverán insignificantes. Pues el enemigo se anida en la carne y mientras más avances en santidad el perderá su poder en ti y tendrás más paz.
"Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman".
(Santiago 1:12)
La masturbación es una atadura arraigada comúnmente desde la niñez o inicios de la etapa adolescente. En la niñez puede comenzar cómo juegos pre sexuales, los pequeños comienzan a experimentar placer al tocar sus partes y en muchas ocasiones le usan cómo escape a la realidad que se vive en sus hogares. En la etapa adolescente muchos jóvenes le comienzan a realizar por influencias de compañeros de la escuela, cómo resultado de una sociedad bombardeada con imágenes de tipo sexual o porque reciben instrucciones de sus orientadores escolares que es una buena medida para liberar hormonas y evitar embarazos precoces.
Por lo que antes de convertirse al Cristianismo la masturbación tal vez parecía algo lógico y normal. Pero una vez que esas personas se han convertido al Cristianismo existe una pelea entre el espíritu y las convicciones pasadas del corazón. El desprendimiento de este pecado puede ser difícil para algunas personas porque es algo a lo que están acostumbrados desde hace tiempo. Pero tarde que temprano tendrán que tomar la verdadera decisión de seguir lo que es vano o luchar por la verdadera vida.
La masturbación es un arma que utiliza el enemigo para robarle a los hijos e hijas de Dios lo que les pertenece: paz, gozo, tranquilidad de espíritu y vida en abundancia. La masturbación es alimentada por la lascivia, la mente de las personas víctimas de este pecado colecciona imágenes que estimulan su sexualidad haciendo concebir la semilla de pecado en sus corazones, hasta que da a luz la masturbación en lo secreto. Aquí es cuando se produce la muerte en sus vidas, pues la consecuencia de su pecado es potencializada por la culpa. Esa voz interior que momentos antes le incitaba a saciar los deseos de la carne, diciéndole que nadie es perfecto, ahora comienza a abofetearle con culpa. Acusándole de no ser digno de la sangre de Cristo.
Al igual que Adán y Eva las personas víctimas de ese pecado se comienzan a esconder de Dios. La culpa comienza a hacerles creer que el Dios de misericordia no les ve dignos y que ha decidido desecharles. Estas personas cuando se encuentran en sus Iglesias no se sienten dignas de alabar, se sienten sucios de estar frente al altar. Y poco a poco se retiran de lo que les pertenece cómo hijos e hijas de Dios.
Si tú te has encontrado en esta situación hoy te ruego la mejor noticia. Dios no está airado contigo y lejos de quitarte lo que ya has recibido Él anhela darte mucho mucho más de lo que jamás imaginaste. Jesús, el mismo que te ha dado salvación está dispuesto a caminar contigo de la mano hasta que seas verdaderamente libre en Él. Pero para eso, tú tienes que comprometerte de todo corazón que darás tu mejor esfuerzo. Tu Padre Omnipotente ha mirado desde lo alto tu impotencia ante eso que para Él es solamente un mal habito, y lo quiere echar fuera sumergiéndote en su presencia. Si en verdad estás dispuesto a pelear con todo tu aliento y ser en verdad libre de ese pecado, entonces continúa leyendo.
Esta será la parte que te toca realizar para ser libre de ese pecado, haciendo tu mejor esfuerzo. Así cómo le hizo Jesús al ir a la Cruz.
1-. Arrepiéntete. Voltea tu rostro al cielo y pídele perdón a tu Dios. De la misma manera en que un hijo desprotegido y arrepentido busca alivio en los brazos de su padre. Ponte a cuentas con Él. Te sorprenderá el amor y misericordia con que te responderá. Pues Él sigue confiando en ti, confía más en ti que tú mismo. Y te ve cómo glorioso/ príncipe hermoso.
2-. Fortalécete Espíritualmente. Dedica tiempo a solas con Dios. Haz un hábito la lectura de su palabra. Sumérgete en la palabra de Dios, lee la Biblia de una manera ordenada, interésate por conocer más a tu Dios y su presencia echará fuera todo malestar de tu vida. Todas las noches antes de dormir entrégale el día que ha pasado, reconociendo errores y aciertos. Y agradeciéndole por su gracia. Pero jamás te sientas culpable por lo sucedido en un día, solamente reflexiona e intenta ser mejor. Cada mañana agradécele al Señor por todas tus bendiciones, hazlo aunque te parezcan algo sin trascendencia: agradece por un día más de vida, agradece por haber sido rescatado de las tinieblas, agradece por tener alimento y un techo dónde vivir, agradece por la familia que está con vida, agradece por tu salud. En lugar de levantarte enumerado lo que te falta, mejor levántate contando cada uno de los regalos que te da Dios y bendice su nombre por ello.
Además ayuna, que esto te dará más poder para ser totalmente libre. Comienza as hacerlo un habito, al principio intenta medio día, después un día completo. Si padeces de alguna enfermedad o condición física diferente consulta a tu médico en lo referente si eres acto o no de hacerlo.
"¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ".
(Isaías 58:6)
3-. Cuida tus ojos. Todos los días en las mañanas orarás a Dios pidiéndole que proteja tus ojos y que les guarde de ver aquello que te hace daño. Tal vez en el transcurso del día sin planearlo volverás a ver imágenes que no te deifican, no te sientas culpable solamente voltea tu mirada y sigue avanzando. Durante el tiempo en que estés en este proceso evitarás ver programas, películas, revistas, páginas de internet que tengan material que incite al pecado. Guarda tus ojos y así guardarás tu corazón.
4-. Solo avanza. En este proceso encontrarás obstáculos. Eso que te ha atado tal vez intensificará sus ataques contra tí, y el enemigo lance dardos envenenados a tu mente.
"Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por lo ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti".
(Isaías 43:1-2)
Debes de tener la certeza de que aunque el fuego aumente su intensidad, nada te pasará. Y al contrario en vez de desanimarte por recibir ataques, debes de estar más gozoso y seguir avanzando con la certeza de que cada vez está más cerca tu galardón.
5-. Nuevas vestiduras. Declara constantemente esta promesa de Dios sobre tu vida, con entendimiento al recibir tu nueva identidad principalmente para tu mente.
"Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas".
(Zacarías 3:4-5)
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron;he aquí todas son hechas nuevas".
(2 Corintios 5:17)
6-. Da tu mejor esfuerzo. Todo lo que el Señor tu Dios pide de ti es que des tu mejor esfuerzo. Practica estos consejos lo mejor que puedas y aléjate de situaciones que comprometan tu santidad (estar a solas en lugares y horas que propicien el pecado, propagaste con tu pareja, aléjate de platicas que te contaminen etc.). Huye del pecado, no te acerques al pecado para que no te alcance. No te expongas a situaciones de riesgo. Permítele a Dios darte la corona de vida que te ha prometido.
Tal vez en este proceso puedas caer y para esto Dios te da de su gracia y misericordia. Más sin embargo tienes que dar tu mejor esfuerzo y no pecar deliberadamente, pues esto fortalece el pecado. Recuerda que cada vez que caes retrocedes parte del camino que has avanzado por lo que es crítico no caer. Con el paso del tiempo volverás hacía atrás y te darás cuenta que ese pecado ha desaparecido de tu vida. Al ir avanzando Dios que es bueno te permitirá ir palpando la corona de vida que ha reservado para ti, y aquellos ataques del enemigo que antes tenían fuerza se volverán insignificantes. Pues el enemigo se anida en la carne y mientras más avances en santidad el perderá su poder en ti y tendrás más paz.
"Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman".
(Santiago 1:12)
lunes, 23 de mayo de 2016
Devociones: "La Obediencia como prueba de nuestra fe".
"Porque vuestra obediencia ha venido a ser notorio a todos, así que me gozo de vosotros; pero quiero que seas sabio para bien, e ingenuo para el mal".
(Romanos 16:20)
Siempre en mis devocionales escribo algo sobre la obediencia, pero sin profundizar mucho y a la verdad, creo que es un tema que bien merece más profundidad, pues es esencial, primordial, y fundamental para entender nuestra vida cristiana y espiritual.
Por los comentarios que puedo leer de los amados lectores y por mi propia experiencia, he podido deducir que el cristianismo es algo muy simple y sencillo, pero a la vez complejo, a veces difícil de entender y definitivamente verdaderamente fundamental y transcendental; es una puerta estrecha que nos lleva por caminos desconocidos, que nos enseña acerca de la vida y como debemos conducirnos en ella, pero también nos habla de una realidad espiritual que podemos experimentar paulativamente e ir madurando y creciendo en gracia, amor, sabiduria y paz; inicialmente somos como bebes espirituales (venimos a tener un segundo nacimiento en el Espiritu); aceptamos a Cristo como nuestro Señor y Salvador y aunque aparentemente nuestra vida continúe igual, con todas sus contradicciones y frustraciones, ya nuestra vida nunca mas volverá a ser igual; esa semilla de vida que fue sembrada en nosotros, comienza a crecer y a fortalecerse hasta llegar a ser un arbusto, arbolito o un frondoso árbol cuyos frutos comienzan a brotar y sea imposible ocultarlos.
Y a la base de este crecimiento, madurez y frutos, es una sola: La Obediencia. Soy consciente que hablar de obediencia es más que practicarla, porque yo mismo acabo de pasar por un proceso donde tengo que escoger entre mis propios sentimientos y deseos, lo que quiero y lo que puedo, lo que no y confrontándome a mi mismo, he llegado a la conclusión que aunque yo quisiera, ya no puedo seguir mis propios pasos, ni siquiera hacer mi entera voluntad conforme a mi me plazca, ni apoyarme en mi propia sabiduria o lógica. La vida que ha crecido en mi (en Espíritu) no me lo permite, pues amonesta mi conciencia, me roba la paz y me siento intranquilo, pues ya no soy ni sordo ni ciego para no entender, ver y discernir la voz de Dios.
La vida cristiana o espiritual es un regalo maravilloso que junto con el amor de Dios, aprecio por encima de todas las cosas y por nada en el mundo voy a sacrificarlos, antes bien, traigo a mi mente el conocimiento que tengo de Dios y su Palabra y hago lo que allí dice que haga (aunque no entienda porqué): orar y poner delante de Dios mis peticiones y esperar, dejar que sea él quien determine si lo que le pido es viable o no.
Seamos nosotros también fieles a su Palabra en completa obediencia y sujeción y antes de tomar cualquier decisión que pueda dañar esa perfecta relación con Él, medita, ora, consulta qué dice La Biblia sobre el tema y pon tu asunto en manos de Dios, pero no te apartes, sigue ese camino que Jesús abrió para ti, hasta que todos lleguemos a la altura que Dios quiere que lleguemos.
Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
(1 Pedro 1:23)
(Romanos 16:20)
Siempre en mis devocionales escribo algo sobre la obediencia, pero sin profundizar mucho y a la verdad, creo que es un tema que bien merece más profundidad, pues es esencial, primordial, y fundamental para entender nuestra vida cristiana y espiritual.
Por los comentarios que puedo leer de los amados lectores y por mi propia experiencia, he podido deducir que el cristianismo es algo muy simple y sencillo, pero a la vez complejo, a veces difícil de entender y definitivamente verdaderamente fundamental y transcendental; es una puerta estrecha que nos lleva por caminos desconocidos, que nos enseña acerca de la vida y como debemos conducirnos en ella, pero también nos habla de una realidad espiritual que podemos experimentar paulativamente e ir madurando y creciendo en gracia, amor, sabiduria y paz; inicialmente somos como bebes espirituales (venimos a tener un segundo nacimiento en el Espiritu); aceptamos a Cristo como nuestro Señor y Salvador y aunque aparentemente nuestra vida continúe igual, con todas sus contradicciones y frustraciones, ya nuestra vida nunca mas volverá a ser igual; esa semilla de vida que fue sembrada en nosotros, comienza a crecer y a fortalecerse hasta llegar a ser un arbusto, arbolito o un frondoso árbol cuyos frutos comienzan a brotar y sea imposible ocultarlos.
Y a la base de este crecimiento, madurez y frutos, es una sola: La Obediencia. Soy consciente que hablar de obediencia es más que practicarla, porque yo mismo acabo de pasar por un proceso donde tengo que escoger entre mis propios sentimientos y deseos, lo que quiero y lo que puedo, lo que no y confrontándome a mi mismo, he llegado a la conclusión que aunque yo quisiera, ya no puedo seguir mis propios pasos, ni siquiera hacer mi entera voluntad conforme a mi me plazca, ni apoyarme en mi propia sabiduria o lógica. La vida que ha crecido en mi (en Espíritu) no me lo permite, pues amonesta mi conciencia, me roba la paz y me siento intranquilo, pues ya no soy ni sordo ni ciego para no entender, ver y discernir la voz de Dios.
La vida cristiana o espiritual es un regalo maravilloso que junto con el amor de Dios, aprecio por encima de todas las cosas y por nada en el mundo voy a sacrificarlos, antes bien, traigo a mi mente el conocimiento que tengo de Dios y su Palabra y hago lo que allí dice que haga (aunque no entienda porqué): orar y poner delante de Dios mis peticiones y esperar, dejar que sea él quien determine si lo que le pido es viable o no.
Seamos nosotros también fieles a su Palabra en completa obediencia y sujeción y antes de tomar cualquier decisión que pueda dañar esa perfecta relación con Él, medita, ora, consulta qué dice La Biblia sobre el tema y pon tu asunto en manos de Dios, pero no te apartes, sigue ese camino que Jesús abrió para ti, hasta que todos lleguemos a la altura que Dios quiere que lleguemos.
Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
(1 Pedro 1:23)
viernes, 20 de mayo de 2016
Devociones:"¿Cual es el secreto? ".
Es interesante ver como unas personas pueden crecer y fructificar en el Señor de una manera notable, mientras que otras pasan los años y siempre las vemos iguales. Para esta verdad espiritual quiero referirme al Libro de Josué y específicamente a la historia de Caleb. La vida de este gran hombre de Dios contiene el gran secreto para una larga y poderosa vida espiritual. No tan solo se mantuvo con energías físicas, sino con una compostura espiritual que lo llevo al éxito en las postrimerías de su vida.
Descubrimos en la vida de Caleb algunos principios que necesitamos para correr y finalizar la carrera en la vida cristiana. En primer lugar, se entrego totalmente al Señor; todos los demás principios se derivan de este. Caleb sirvió al Señor completamente, no a medias. Caleb vivió casi 40 años con una nación incrédula, rodeado de gente que no amaba a Dios de corazón. Cuando la mayoría hablo en contra de Dios. Caleb mantuvo su fe en Dios. Con probabilidad fue amenazado al anonimato, al ridículo. Pero sabía a quien servía. ¿Cuál fue el secreto para llegar hasta Canaán cuando la gran mayoría se quedó en la frontera? ¿Cómo pudo estar rodeado de incrédulos y no perder su fe? ¿Cómo pudo estar en el desierto más de 40 años y seguir suspirando por Canaán? Es interesante ver como Caleb busco la aprobación de Dios y no el aplauso de los hombres. Lo más fácil habría sido seguir la mayoría, a la multitud para no quedarse solo en su lucha. Sin embargo, por cuanto era un hombre fiel y servidor de Dios, se mantuvo firme a favor de la verdad.
En ocasiones a través de nuestra vida cristiana somos tentados a seguir a las mayorías (aunque no tengan la razón). Muchos siendo amenazados con la marginación y la soledad se unen a personas y a grupos para hacer escarnio de otras personas. Puede que tu fidelidad a Dios te haya traído como consecuencia resultados dolorosos. Por temor a que nos critiquen preferimos rendirnos ante el que dirán. ¿Es este tu caso? Si es así, te invito a que honres al Señor en tu vida y que al igual que Caleb desafíes a aquel que se oponga a que tu alcances la meta y tu objetivo. No te rindas.
Caleb fue tentado a mirar a los gigantes y salir huyendo, en vez de mirar al Dios que tantas veces los habría librado del enemigo. Recuerda que hay una recompensa para ti, al igual que la tuvo Caleb cuando finalmente fue gratificado con Hebrón.
¡Jehová hará cambiar tu historia!
Descubrimos en la vida de Caleb algunos principios que necesitamos para correr y finalizar la carrera en la vida cristiana. En primer lugar, se entrego totalmente al Señor; todos los demás principios se derivan de este. Caleb sirvió al Señor completamente, no a medias. Caleb vivió casi 40 años con una nación incrédula, rodeado de gente que no amaba a Dios de corazón. Cuando la mayoría hablo en contra de Dios. Caleb mantuvo su fe en Dios. Con probabilidad fue amenazado al anonimato, al ridículo. Pero sabía a quien servía. ¿Cuál fue el secreto para llegar hasta Canaán cuando la gran mayoría se quedó en la frontera? ¿Cómo pudo estar rodeado de incrédulos y no perder su fe? ¿Cómo pudo estar en el desierto más de 40 años y seguir suspirando por Canaán? Es interesante ver como Caleb busco la aprobación de Dios y no el aplauso de los hombres. Lo más fácil habría sido seguir la mayoría, a la multitud para no quedarse solo en su lucha. Sin embargo, por cuanto era un hombre fiel y servidor de Dios, se mantuvo firme a favor de la verdad.
En ocasiones a través de nuestra vida cristiana somos tentados a seguir a las mayorías (aunque no tengan la razón). Muchos siendo amenazados con la marginación y la soledad se unen a personas y a grupos para hacer escarnio de otras personas. Puede que tu fidelidad a Dios te haya traído como consecuencia resultados dolorosos. Por temor a que nos critiquen preferimos rendirnos ante el que dirán. ¿Es este tu caso? Si es así, te invito a que honres al Señor en tu vida y que al igual que Caleb desafíes a aquel que se oponga a que tu alcances la meta y tu objetivo. No te rindas.
Caleb fue tentado a mirar a los gigantes y salir huyendo, en vez de mirar al Dios que tantas veces los habría librado del enemigo. Recuerda que hay una recompensa para ti, al igual que la tuvo Caleb cuando finalmente fue gratificado con Hebrón.
¡Jehová hará cambiar tu historia!
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