jueves, 10 de diciembre de 2015

Devociones: "Collar de oro por collar de hierro".

"Luego envió a un hombre a Egipto delante de ellos; a José, quien fue vendido como esclavo. Le lastimaron los pies con grilletes y en el cuello le pusieron un collar de hierro".
                                       (Salmo 105:17-18)

    José tuvo una vida como pocas, en él se depositaron sueños que cambiarian el destino de las vidas de muchos, pero para lograr sus sueños primero tuvo que llevar el duro peso de un collar de hierro. Vendido como esclavo llegó a Egipto, por la envidia de sus hermanos fue alejado de su padre, de su tierra y de lo que él pensaba era su vida. No obstante después descubrió que todo era parte del plan soberano de Dios (Génesis 45:5).
    Cada vez que José revelaba los sueños de Dios para su vida y se mantenía en obediencia a Dios le causaba problemas., Después de revelar sus sueños ante sus familiares fue vendido como esclavo, y después de mantenerse en fidelidad a Dios al rechazar los acosos de la esposa de su amo Potifar fue encarcelado injustamente. En esa prisión sus sueños fueron puestos a prueba, el camino de sus sueños fue preparado por un duro collar de hierro y grilletes. En ese tiempo en la prisión muy seguramente él estuvo angustiado, frustrado y en algunas ocasiones desesperado.---¿Por qué a mí Dios, si solamente he hecho lo correcto para agradarle?---seguramente se preguntaba. En eso vio una luz en su oscura celda,----háblale de mí al faraón,----Le dijo José al jefe de los coperos en la cárcel después de atinadamente interpretar su sueño. Pero tuvieron que pasar dos años más para que su mensaje llegara a oídos del faraón.
    No fue en el tiempo que José esperaba que obtendría su recompensa de parte de Dios, sino hasta que Dios terminó de probar su carácter.
  Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Entonces el Faraón mandó a buscarlo y lo puso en libertad; el gobernante de la nación le abrió la puerta de la cárcel". (Salmo 105:19-20).
   (Génesis 41:42) "Luego el faraón se quitó de la mano el anillo con su sello oficial y lo puso en el dedo de José; lo vistió con ropas de lino de la mejor calidad y le puso un collar de oro",
   
  Solo dispón tu corazón para que Dios termine de trabajar tu carácter, y a su debido tiempo te gozarás vistiendo el collar de oro que ha sido reservado para ti. 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Devociones:"Actitudes que llevan al exito".

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
                                                    (Josué 1:9)

    Se han escrito miles de libros respecto al tema del éxito y de igual manera, la Palabra de Dios tiene principios básicos que deberíamos practicar para que podamos ser exitosos. Dios nunca fracasa, por lo tanto debemos tener claro que estamos unidos al equipo ganador.
    Para disfrutar sobre este tema, hemos escogido a Josué. ¿Que llevo a Josué al éxito? Desde temprana edad fue colaborador de Moisés, podríamos decir su ayudante de confianza el cual tenía una tarea muy interesante: encargado del cuidado del primer tabernáculo (Éxodo 33:11), luego lo vemos como un militar experimentado al conducir a los israelitas a la victoria de Amalec. Fue además uno de los doce espías enviados para reconocer la tierra de Canaán y junto a Caleb, se mantuvo fiel ante el testimonio de Dios tratando de persuadir al pueblo que podían avanzar hacia la conquista; por lo cual casi fue apedreado por el pueblo; y al final del camino, luego de cuarenta años en el desierto le fue conferida la sucesión de Moisés y un nuevo reto que enfrentar, entrar con ese pueblo a la tierra prometida.
    La vida de Josué es un gran ejemplo de que el éxito no se alcanza a base de golpes de suerte, sino de una vida de constante trabajo, disciplina y responsabilidades. El deseo de Dios es que tengamos éxito en todo lo que emprendamos, por lo tanto el concepto de Dios del éxito debe motivarnos a hacerlo mejor en la vida. No consiste en tener un gran puesto en tu trabajo, sino en el inmenso valor que tienes en esa empresa, en la confianza que tienen en tu persona y el testimonio que ofreces a muchos del amor de Dios.
    Nuestra actitud positiva será el pasaporte para nuestro éxito en la vida. Esa actitud influenciada por el poder de la Palabra de Dios ejercerá una tremenda influencia en el mundo que nos rodea. Dios le recordó a Josué por tres ocasiones "esfuérzate". La vida está repleta de retos, problemas y situaciones difíciles los cuales ameritan que tomemos el control de nuestra embarcación hacia puerto seguro. Dios había prometido a Josué su completo y total apoyo, compañia y respaldo.
      Muchos famosos y exitosos los hemos visto caer en sus imperios, sus vidas derrotadas y su fama maltrecha; esto es porque su actitud los ha llevado a todo tipo de situacion. Sin embargo, aquellos que conocemos a Dios y le reconocemos en nuestra vida y en nuestros asuntos, solo debemos esforzarnos y sabremos que Dios hará el resto.

                    ¡EL CAMBIARÁ LA HISTORIA DE NUESTRA VIDA!

Devociones: "Siga las instrucciones".

"Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".
                                             (Josué 1:8)

   No puedo seguir guardándome esto para mí, debo ser honesto y hacerles una confesión. Sean indulgentes conmigo por favor, el solo hecho de hacerles esto, es un gran paso en función de solucionar el mal que me queja. Necesito comprensión y misericordia . Tengo un grave problema con los "abre fáciles", Sí, con esas etiquetas que aparecen en los envoltorios de productos. Indican con una flecha el lugar más adecuado para abrir la bolsa o envase, al menos eso es lo que aparece. Sin embargo, lo intento, lucho con pestañas de paquetes de galletas sin conseguir mi propósito a la primera. Los chocolates son los más difíciles, si al menos fuera fisículturistas tal vez tendría más éxito, pero no, el "abre fácil" se resiste y me consterna hasta tener que recurrir a mi esposa. Ella con donaire toma el envoltorio en las manos, hecha un vistazo y ¡zas! Lo que abria tomado minutos le costó segundos. Entonces quedó maravillado ante la destreza sin par de la mujer con quien comparto la vida. Encuentro en este suceso una nueva razón por la que me casé con ella y me maravillo de lo fácil que le resultó todo. Ella dice que el secreto está en fijarse bien, en seguir las instrucciones, Debe ser verdad, estoy seguro que sí, tendré que ser más cuidadoso en el futuro, intentaré no darme por vencido, procuraré fijarme mejor en lo adelante.
    Estas simpátricas peripicias con los "abre fáciles" me recuerdan episodios más importantes de mi vida. Ocasiones en las que lo sencillo se me hizo infinitamente complejo por el descuido insano de no prestar atención a las instrucciones de Dios. Decisiones por tomar que fueron propuestas, aunque sabía de antemano el camino a seguir. Reacciones que pude evitar si hubiera mirado con detenimiento el curso de mis emociones a la luz de la Palabra de Dios. Incidentes lamentables que se prolongaron innecesariamente por falta de juicio doctrinario. Encuentros y desencuentros  vivenciales que desgastaron mi energía en momentos determinados.
    Miro atrás me doy cuenta que, a veces, no tuve la sensatez de pedir ayuda para lidiar con diversas cuestiones. Alguien más podía haberme ayudado a establecer el mejor  curso de acción, pero no lo vi así en ese instante. Hoy, después de muchas frustraciones, intentando resolver ciertas cosas a mi manera, me doy cuenta que generalmente hay una solución sencilla para nuestros conflictos. Me percato de que cualquiera que sea la realidad que nos asusta, hay una salida. También reconozco  que suele faltarnos el valor para hacer aquello que corresponde en cada caso, y por ello, debemos pedirlo al Señor. Estas son lecciones que debemos aprender en el viaje de la vida. De ello depende que esta sea más llevadera y felíz.

  No soy un experto en "abre fáciles", sigo lidiando con la obstinación de creer saber  la manera de hacer todo en mis propias fuerzas, pero ahora, después de tantas vivencias, estoy más sensible a la voz de Jesús y más dócil a la hora de entender la forma más conveniente de actuar.
   Procuro fijarme mejor en las instrucciones de Dios escritas en su libro, la Biblia. Lo hago con detenimiento, sabiendo que de ello depende todo lo bueno que pueda alcanzar. Me ilusiono, sobre todo, con el porvenir, sabiendo que el Señor siempre estará allí, él me ayudará, no importa lo que pueda venir.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Devociones: " ¿Por qué a mí? ".

La mayoría de nosotros al vernos frente a situaciones difíciles de la vida nos hemos preguntado: "¿Por qué a mí? ". Esa frase por lo general sale de nuestra boca producto de una frustración momentánea que nos hace pensar que somos los menos afortunados del mundo en ese momento.
    Los últimos días he estado enfermo, hace cuatro días me operaron de la apéndice, muchos que leen mi página y mi perfil en Facebook se dieron cuenta y estuvieron orando por mí en cada momento que pase, cientos de personas me mostraron su cariño y aprecio dejańdome comentarios.
  A veces creemos que somos intocables, que nada malo nos puede pasar o que la enfermedad no puede tocar nuestra vida, o que simplemente las cosas siempre serán como nosotros queremos, pero cuando el panorama cambia y cuando se presentan momentos reales de dolor, de enfermedad, de problemas seríos, entonces nos preguntamos: "¿Por qué a mí? ", como haciendo alusión de que no nos merecemos lo que nos está pasando.
   Y es que cuando pronunciamos la frase: "¿Por qué a mí? " es como si no estuviéramos de acuerdo a que eso que nos está pasando, realmente este pasando en nuestra vida, es como que nos sintiéramos que no lo merecemos, que cualquier otro lo merece, pero no nosotros.
    Mientras estaba en esa cama de hospital esperando el momento en que me llevaran al quirófano, le pregunté a Dios: "¿Por qué a mí? ", había orado mucho piidendo a Dios que me quitara toda enfermedad, sin embargo, ahora estaba allí, a una hora y pocos minutos de ser intervenido, rápidamente luego que hice esa pregunta a Dios, sentí en mi corazón y en mi mente una respuesta automática que fue: ¿Por qué no a tí?.
     Quizá muchos no entenderán lo que hoy quiero plasmar, pero si lo harán los que Dios quiere y le interesa que comprendan lo que hoy quiero exponer.
    A veces se nos olvida que venimos a este mundo con un paquete completo y con posibilidades de padecer muchas cosas. Nosotros no elegimos que cosas en la mayoría de veces, pero es parte de nuestra naturaleza, es parte de la vida del hombre y eso mismo nos tendría que llevar a ser conscientes de que Dios no tiene culpa alguna en ello, cuando venimos a este mundo venimos conscientes o por lo menos deberíamos ser conscientes de que venimos con todo un paquete incluido y que en cualquier momento de nuestra vida las cosas pueden suceder, no necesariamente porque Dios quiera mal, sino porque somos humanos y la probabilidad que padezcamos de algo siempre existe.
    
   "El Espíritu es la garantia que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos ha comprado para que seamos su pueblo. Dios hizo todo esto para que nosotros le diéramos gloría y alabanza"
                                      (Efesios 1:14)
¿POR QUÉ A TI?, BUENO, ¿POR QUÉ NO A TI SI DE TU LADO ESTA ÉL?

   "Yo sé que mi Redentor vive. Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel. En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo. Y mis ojos lo verán, y no otro. Aunque mi corazón desfallece dentro de mi".
                                         (Job 19:25-27)   

domingo, 6 de diciembre de 2015

Devociones: "No importa que nadíe crea en tí".

"¿No es acaso el carpintero, el hijo de Maria y hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de él".
                                    (Marcos 6:3)

    Hasta los 29 años Jesús estuvo en el anonimato. Realizando una profesión como cualquier otro hombre. No obstante cuando cumplió 30 años, Dios lo reconoció públicamente como Su Hijo en el Jordán (Mateo 3:17). Un evento que no a todos fue visible o audible, más a unos cuantos afortunados. Jesús sabía que Él era el Hijo de Dios, aquellos que habían visto Sus obras sabían que había algo único en Él, pero para aquellos con quienes Jesús había crecido Él era el mismo. Lo cual fue solamente incredulidad.
     Ellos no entendian cómo Aquel que realizaba trabajos de carpintería, era el Hijo de Dios. Incluso dicen las Escrituras que ni sus propios hermanos creían en Él (Juan 7:5). Jesús trató de hacer milagros en Su tierra, pero solo realizó unos pocos por la falta de fe en ellos. Nuestro Señor dijo al respecto de esto que no hay profeta que tenga honra en su tierra, entre sus familiares y en su propia casa (Marcos 6:4). Si tú al igual que nuestro Señor Jesús has recibido un llamado de parte de Dios a mostrar Su salvación, y para hacerlo Él te ha ungido con el Espíritu Santo, no obstante en tu tierra, en tu familia o en tu casa no crean lo que aseguras, no te desanimes. Mantente fiel a lo que escuchaste de parte del Señor y Él se encargará de que Su obra prospone.
    No te desgaste tratando de agradar a aquellos que no creen en ti o tu llamado. Mayormente agrada a Dios y  mantente firme en lo que escuchaste.
     Solamente necesitas que Dios crea en ti para realizar lo que Él te ha encomendado. Al igual que Jesús enfócate solamente en agradar a Dios. Si al igual que Jesús has estado mucho tiempo en el anonimato, sirviendo incondicionalmente a tu Señor, Él se encargará de que recibas el fruto d etu esfuerzo.

                No importa que nadie crea en ti, Dios cree en ti.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Devociones: "Mene Mene Tekel Uparsin".

Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto; y contra el Señor del cielo te has ensorberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su Casa, y tú y tus príncipes, tus mujeres y tus concubinas, bebísteis vino en ellos: además de esto, a dioses de plata y de oro, de bronce, de hierro, de madera, y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben, diste alabanza; y al Dios en cuya mano está tu alma, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste. Entonces de su presencia fue enviada la palma de la mano que esculpió esta escritura. Y la escritura que esculpió [es] MENE, MENE, TEKEL. UPARSIN. La declaración es: MENE: Contó Dios tu reino, y lo ha rematado. TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto. PERES: Tu reino ha sido roto, y es dado a [los] medos y [a los] persias. Entonces, mandándolo Belsasar, vistieron a Daniel de púrpura, y en su cuello fue puesto un collar de oro, y pregonaron de él que fuese el tercer señor en el reino. La misma noche fue muerto Belsasar, rey de los caldeos.
                                          (Daniel 5:22-30)
  La mano de Dios escribió, como dice la Escritura, "delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real" (Daniel 5:5) es decir, en un lugar de privilegio donde podía ser visto por todo el mundo. Justo donde los reyes mandaban inscribir "titulos, victorias y hazañas, para recordar al espectador a cada paso la grandeza real. Es significativo, que en la misma pared donde el rey solia leer las leyendas lisonjeras de su propia magnificencia, contemple él (mismo) la inscripción misteriosa que predice su (propia) caida".
     Confiado en la falsa seguridad de sus fortalezas y la abundancia de provisiones, Belsasar desprecia las acciones del ejército de Ciro y convoca un caprichoso banquete para mil de sus principes. Como la cosa parece que "pintaba" bien, manda traer mujeres y los vasos dedicados a la adoración de Dios.
    Con nuestra propias vidas en el presente, ocurre algo bastante parecido. Muchas veces la mano de Dios irrumpe en nuestras vidas en pleno banquete. Tiempos de bonanza, cuando todo parece ir "bien", cuando los negocios prosperan, los ascensos en el trabajo s¡mplemente "vienen uno tras otro", la vida nos "sonríe". Rara vez, en  medio de tales circunsdtancias nos damos cuenta de que nuestro pequeño y--por cierto--frágil mundito se halla sitiado por las huestes del mal al asecho (Efesios 6:12). Como el rey Belsasar, tenemos en alguna parte del pequeño palacio de nuestro corazón, de la casa, o de ambos; un lugar "delante del candelero y sobre lo encalado de la pared" donde se hallan representadas las lisonjas de nuestras propias hazañas, triunfos y grandezas para que tanto a nosotros mismos como a los que nos rodean no se les puedan pasar  desapercibidas por ninguna razón. Absolutamente confiados en que Dios está de nuestra parte, sin importar el camino qwue estamos tomando, bebiendo del vino de la vida en los vasos que Dios nos ha dado para su adoración.
    
Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habíendo acabado todo, estar firmes.
                                        (Efesios 6:13)
             Así que, el que piensa estar firme, mire que no caíga.
                                       (1 Corintios 10:12)    
    

jueves, 3 de diciembre de 2015

Devociones: "La bendición del Quebrantamiento".

Hace poco escuche de una joven la cual desde pequeña, Dios tiene un propósito con ella y ha sido escogida con un ministerio poderoso. Sin embargo, esta joven no ha atendido a la voz de su Creador y por el contrario su corazón se ha endurecido. De aquella joven sencilla y humilde queda muy poco pues ella se ha integrado a un modo de vida donde los amigos, bebida, el baile,y el "happy hour"
son la orden de los fines de semana. Pero Dios tiene sus modos de llamarnos la atención,de tocar la fibra de nuestro corazón, y ese modo se llama: quebrantamiento.
    Nuestro Padre celestial tiene sus propias herramientas para llevarnos al quebrantamiento. Primero Dios trabaja con el ser humano susurrándole a su corazón. Su gentil y tierna voz nos hable una y otra vez para producir en nosotros un quebrantamiento voluntarío. El toca a la puerta y llama; el Señor es todo un caballero. El utiliza todos sus recursos desde la Palabra, los sueños, los familiares, los amigos y en última instancia: la reprensión. De este modo podemos obtener pérdidas económicas,perdida de la salud,perdida de relaciones con amistades y nuestra alma se hunde en un profundo dolor; en  este proceso Dios utiliza eventos y circunstancias para llamar nuestra atención.
    Cuando Dios toca el corazón es necesaria una atención y una atención y una actitud inmediata. "Si alguno oye mi voz y abre la puerta....." En ocasiones pensamos que somos autosuficientes, muchos entienden que su seguridad se basa en los bienes que poseen; pero cuan equivocados estamos si ese es nuestro pensar. En cierta ocasión. Jesús relato la historia de un hombre que todo lo tenía, era rico y seguía acumulando riquezas. Llegó un día en el cual vinieron a pedir su alma, y su terrible destino fue estar alejado de Dios y de su amor para siempre.
    Para experimentar la bendición de Dios debemos ser quebrantados. Jesús también experimentó el quebranto "Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos". (Isaías 53:3). En otras palabras, podemos estar seguros de que todo lo que sucede en nuestra vida ha de ser para nuestra edificación; Dios ha de valerse de circunstancias dolorosas para crear carácter en nuestra vida. En el proceso del quebrantamiento Dios nos ha de ir construyendo día a día; el sufrimiento, las perdidas, la escasez, la demolición, y todo tipo de adversidad nos hará fuertes ante las circunstancias de la vida y con toda certidumbre podremos decir como el apóstol: "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe" (2 Timoteo 4:7).

                ¡ALGO MEJOR HAY DESPUÉS DEL TIEMPO DIFÍCIL!