lunes, 11 de mayo de 2015

Devociones: "Peor que muchos fracasos, son pocos intentos".

"No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos".
                                       (Gálatas 6:9)
    Hoy estaba meditando sobre los fracasos que en la vida nos toca enfrentar, esos capítulos de nuestra existencia que quisiéramos pasar por alto y que realmente no podemos evitar que aparezcan.
     Y al pensar sobre los fracasos de la vida, se me venía a mi mente una famosa frase de Thomas Alva Edison  que dice: "Peor que muchos fracasos son pocos intentos".
     La historia narra que era el año 1879 y hasta esa fecha Edison había invertido aproximadamente $40.000 que era una cantidad muy importante en esos años, todo por tratar de inventar la primera lámpara eléctrica. Después de casi 1200 intentos fallidos lo consiguió.
     Edisdon tuvo que intentarlo más de 1200 veces para lograr conseguir su objetivo, la pregunta que cada uno de nosotros debemos hacernos es: ¿Cuántas veces lo he intentado?.
     La mayoría de nosotros frente al fracaso nos derrumbamos, las fuerzas se nos van y perdemos las ganas de lograr los objetivos que nos trazamos, es allí en donde me gusta la frase que Edison en algún momento de su vida dijo: "Peor que muchos fracasos, son pocos intentos".
     ¿Cuántas veces más tendremos que intentarlo?, la verdad no lo sé, pero si estoy seguro de algo: NUNCA DEJARÉ DE INTENTARLO.
   Pueda que en este momento de tu vida estés atado a alguna situación que has intentado superar, quizá hay alguna área de tu vida que te ha sido tropezadero y has intentado una y otra vez vencerla y hasta la fecha no has podido. Quizá te sientas por momento indigno de estar frente a tu Padre Celestial o crees que Dios se cansó de ti, mas sin embargo hoy quiero invitarte a que no te rindas, a que LO INTENTES CUANTAS VECES SEA POSIBLE.
    Dios no se cansara de verte que lo intentes, porque con su ayuda llegará un momento en donde podrás vencer, en donde podrás superar aquello que un día pensaste que iba a ser imposible de superar, mas con Dios de nuestro lado lo imposible se hace posible.
     Quizá fracases una u otra vez, pero levántate, e inténtalo nuevamente, recuerda: "Peor que muchos fracasos, son pocos intentos". ¿Cuánta gente se quedo en el camino a cumplir sus sueños solo porque fracasaron y ya no lo intentaron una vez más?.
    El cielo estará lleno de valientes, aquellos que pese a los fracasos, supieron ponerse de pie e intentarlo una vez más, que jamás se rindieron de intentarlo y como consecuencia estarán gozando por toda una eternidad con el Señor.
     Tú eres de esos valientes, tú has sido llamado a ser parte de ese reino celestial, NO TE RINDAS, jamás te des por vencido, nunca creas que has fracasado totalmente, siempre hay una nueva oportunidad para intentarlo y HOY DIOS TE LA QUIERE RECORDAR.

            ¡INTÉNTALO, NO TE DES POR VENCIDO!

    "perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos"
                                     (2 Corintios 4:9)  

domingo, 10 de mayo de 2015

Devociones: "Ojos que brillan por Jesús".

"Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo".
                                     (Filpenses 3:8)

     El teólogo más grande del mundo cuenta su testimonio otra vez. Lo había hecho antes, frente al rey Agripa, en una sala para invitados. Ahora lo hace desde una celda en Roma. Le escribe a la Iglesia de Filipos, en Macedonia, con la sinceridad de un viejo amigo. Su lenguaje es cálido y vehemente a la vez. Es tan apasionado que hace que la tinta negra en aquel papiro se convierta en púlpito. Su intención es aconsejar y exhortar  a aquellos que a través de él, escucharon el mensaje del evangelio por primera vez. El capítulo tres es un llamado a la vigilancia espiritual, a la prudencia y al Cristo centrismo. Sus palabras iban respaldadas por el Espíritu Santo y por una vida entera vivida para Dios y los demás. Imagino que los filipenses no quedaron indiferentes ante la sinuosa escritura del viejo apóstol y espero que nosotros tampoco.
    El mensaje paulino es fácil de entender, aunque no de prácticar. Es un llamado a centrarse en lo que es realmente importante. Aquellas cosas que tienen que ver con lo que no se ve. El apóstol menciona como algo sin relevancia se genealogía (tema medular para un judío), su trasfondo racial y religioso, su celo, e incluso su conducta irreprochable según los más altos cánones judíos. Todo eso carece de valor ante Jesús. Conocerlo es la meta suprema de un cristiano y eso implica necesariamente el abandono de cualquier confianza cimentada en lo humano. Pablo llega a  considerar todo logro como basura, si ello le impidiera ganar a Cristo. Tiene claro a quién ama y en quién tiene depositada su esperanza.
    La excelencia del conocimiento de Cristo Jesús deslumbraba a Pablo al punto de considerar como pérdida cualquier otro logro. Su meta era "ganar a Cristo" y "ser hallado en él". De eso se trata la fe, esa es la quinta escena de la vida cristiana. Lamentablemente hay quienes no paran de hablar de sus logros, de sus titulos, de sus numerosas congregaciones, de su creciente ministerio, de su trasfondo eclesial y de sus novedosos proyectos. ¿Pero qué hay de Cristo? El ministerio centrismo ha ocupado el lugar del Cristo centrismo en muchos ministerios. Este es, probablemente, uno de los peligros más grandes que acecha a nuestra contemporaneidad evangélica. Se está humildemente orgulloso de aquello que "hemos alcanzado" aunque nada podemos sino por su gracia "Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorias como si no lo hubieras recibido? (1 Corintios 4:7). Estamos en constante peligro de desenfocarnos, los filipenses lo estaban y nosotros no somos mejores. Nada debe ser más importante que Cristo, ni siquiera su obra o trocaremos nuestra razón de ser en este mundo.
   Hace algunos meses. Dorothy Cederblom, una misionera anglosajona de más de 60 años en los campos de América Latina me dijo: "A mis 82 años todavía me brillan los ojos por Jesús, como aquella primera vez que me llamó al ministerio, siendo yo una adolescente. Nunca dejaré que nada ni impida que mis ojos brillen por él". Asombroso. El mismo sentido de las palabras de Pablo, pero dichas en el siglo XXI por una mujer de menuda estatura y piel arrugada por casi un siglo de estaciones. Nada importa más que Jesús, nadie puede quitarle eso a uno. Las palabras de Dorothy me hicieron inferir que ella también ha tenido que defenderse de los ladrones del Cristo centrismo en más de una ocasión.
      Estamos en guerra. Nos quieren quitar a Jesús del centro de nuestras vidas. Nuestro enemigo conspira para que desplacemos al Maestro de nuestro punto fijo de mira. No se lo permitamos. Todo lo que en esta vida podamos obtener, en la Iglesia o fuera de ella, créeme, todo es basura comparado con Cristo Jesús.
      

sábado, 9 de mayo de 2015

Devociones: "No te preocupes, en su lugar confía".

"Así que no se preocupen por todo eso diciendo: "¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?". Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades. Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten".
                                        (Mateo 6:31-33)

    Con el tiempo he aprendido que preocuparme está demás, y es que en ocasiones la preocupación que sería al ver que las cosas que salían de mi control me llevaba a turbarme por completo, afanarme en buscar una respuesta, pero sobre todo parecía que me desconectaba de Dios, pues elevaba mi problema a un punto tan alto que me olvidaba que para Dios no hay nada imposible y que es Él quien dicta la ultima palabra.
    Es difícil no preocuparse cuando las cosas se van de nuestro control, pero cuando la preocupación conquista todo nuestro ser y opaca a nuestra fe, entonces esa preocupación se convierte en un problema mayor que el que se supone que la provocó.
    Y es que la perdida de la fe es el mayor problema que podemos tener, no hay otro problema más grande que dejar de confiar en la mano poderosa de Dios. Y en este punto quizá algunos digan dentro de sí: "Yo nunca he dejado de confiar en Dios", y la verdad es que quizá nunca han dicho que han dejado de confiar en Dios, pero nuestros hechos, nuestras acciones, nuestra preocupación, ansiedad, afán y todo aquello que es provocado por una excesiva preocupación por las cosas que no están pasando son el reflejo de que hemos olvidado que es Dios quien tiene la última palabra en eso que tanto nos aflige.
     Yo quiero invitarte a demostrarle a Dios que confías plenamente en Él y en lo que va hacer en esa situación que tanto te afligía. Desmuéstrale que confías en Él y en lo que va hacer en esa situación que tanto te afligía. Demuéstrale que confías en Él manteniendo la paz en tu corazón, no desesperándote, no tomando decisiones precipitadas, sino que confiando, alabando a Dios y adorándolo en medio de cualquier valle de preocupación que estés atravesando.
     Demostrémosle a Dios que confiamos en el, que el afán y la turbación no conquisten nuestro ser, que la fe en Dios sea cada día más grande, que nuestros ojos no vean los problemas que nos rodean sino al Dios que trae consigo la solución.
    No permitamos que esas cosas que se han escapado de nuestro control nos roben el gozo, no permitas que la preocupación extrema en eso de lo que ya no puedes hacer nada te robe la sonrisa, al contrario, cuando las cosas ya se han escapado de nuestro control y no hay nada más que hacer de parte nuestra, lo único que deberíamos hacer es sonreír y ver el cielo, confiando y creyendo y que Dios viene en camino con una respuesta que superará nuestras expectativas y que será la recompensa de nuestra fe, esa fe que se mantuvo intacta a pesar de los graves problemas que nos ha tocado enfrentar.
    Hay solo puedo decirte que no te preocupes, que en su lugar confía en lo que Dios ha de hacer, porque cuando confiamos en Dios. El honra nuestra fe y da mejores respuestas de las que pensamos que podrían existir.

                         ¡CONFÍA Y DEJA DE PREOCUPARTE!

     "No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús".
                                          (Filipenses 4:6-7)

viernes, 8 de mayo de 2015

Devociones: "Si hablo no puedo escuchar".

"Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse".
                                       (Santiago 1:19)

     Aunque nuestra cabeza incluye dos oídos y una sola boca, proporción física que nos sugiere que debemos escuchar más que hablar, cuesta actuar de esa manera. Lope de Vega, el célebre escritor español, decía: "si rey fuera, instituyera cátedras para enseñar a callar". Es que cuando hablas no puedes escuchar y este mundo se está quedando cada vez más sordo. Oscar Wilde, el novelista Irlandés autor de grandes éxitos como Es retrato de Dorian Gray , aseguraba que la mayoría de la gente no escucha cuando se le habla. Para demostrarlo contaba una anécdota que le sucedió en una importante fiesta a la que había llegado tarde. Para justificarse, Wilde le dijo a su anfitriona: "Disculpe, es que he tenido que enterrar a una de mis tías que acabo de matar". Su interlocutora respondió: "No se preocupe usted, lo importante es que está aquí".
    El placer de escuchar es incomparable, se los puedo asegurar. Vivo en una casa en la periferia de un pintoresco pueblo cordobés. Mi casa es de hecho la última calle. A mi alrededor tengo un plantío de olivos que a juzgar por su tronco y altura tendrán unos 300 metros. La habitación que tengo destinada para oficina tiene un viejo escritorio arrimado a la ventana, por lo que puedo sentir el sonido de la brisa primaveral del sur deslizándose entre los olivos, colándose por mí ventana y acariciando mi cara. El sonido de las aves que buscan sus alimentos en el campo alborota la imaginación y me traslada a aquel primer paraíso. Pájaros cantores me dan conciertos gratuitos que me hacen detener los dedos sobre el teclado de mi ordenador. Mi tecnología anacrónica con el paisaje, pasa a un segundo plano mientras degusto de un concierto de sonidos hechos por insectos, aves y plantas. Escuchar es hermoso, nadie debería perderse esto jamás.
    Un proverbio egipcio asevera que "oír es precioso para el que escucha". Sin embargo, se puede oír y no escuchar. Con tantas prisas que vivimos es esta vertiginosa modernidad se está perdiendo la habilidad de escuchar. Como pastor y consejero familiar la queja que más suelo oír de las parejas es: Mi cónyuge no me escucha. Parece ridículo y hasta improbable, pero por causa de no escuchar muchos matrimonios están acabados. Qué poder tan destructivo tiene esa sordera a sabiendas que cree vanidosamente que él otro no tiene nada que decirnos.
     No escuchar es la enfermedad de un espiritu orgulloso y egoísta. ¿Por qué oír, llevo prisa? ¿Qué me va a enseñar si es tan joven? ¿Me habla de sus problemas?, ya yo tengo bastantes con los míos. Escusas egoístas para no prestar atención, actitudes que nos privan de ayudar a otros. Dios mismo tuvo que regañar a Job por su locuacidad desmedida. Tanto hablar le imposibilitaba dejarse ayudar: "Escucha, Job, y óyeme, calla, y no hables (Job 33:31). Así de obtusos podemos llegar a ser, ya fuere con el hermano, o con Dios.
     "Algunos oyen con las orejas---escribió Khalil Gibran--, algunos con el estomago, algunos con el bolsillo y algunos no oyen en absoluto". Sumaria a la lista los que escuchan con el corazón. Creo que esos son los imprescindibles. Padres que escuchen a sus hijos con paciencia. Maridos que presten más atención a las pláticas de sus esposas. Pastores y líderes espirituales que escuchen a sus congregaciones con absoluta entrega. Políticos que creen foros para escuchar en lugar de tanto decir. ¡Vaya!, ¿sería esto posible?

   No nos ha puesto Dios por gendarmes del mundo y este escrito no es una crítica.

jueves, 7 de mayo de 2015

Devociones: "Si yo te llevara de la mano".

Mi hijo Uziel ahora tiene seis años, ayer salimos de paseo con mi familia a un refugio de animales y mientras atravesábamos uno de los senderos angostos, caminos de tierra y piedras que pueden provocar tropiezos o el deslizarse, yo llevaba tomado de la mano a mi hijo para evitar que tropezara y cayera.
    En el transcurso de unos cien metros tropezó tres veces y en cada una de ellas estuve allí para con mi mano no dejarlo caer, la tercera vez le dije espontáneamente: "Te das cuenta lo importante que es ir de mi mano, si yo no te llevara de la mano ya hubíeras caído al suelo". En ese mismo instante, cuando termine de pronunciar la última palabra. Dios redarguyo mi espíritu y me hizo sentir que Él me decía exactamente lo mismo: "Si Yo te llevara de la mano ya hubieras caído". Un silencio dentro de mi ser se produjo en ese momento, quede sin palabras y solo dije dentro de mí: "Tienes razón Dios mío, gracias por no soltarme de la mano".
     A veces vamos por los caminos peligrosos de la vida, creyendo que somos capaces de caminar solos, creyendo que por nuestras buenas capacidades somos lo suficientemente buenos cómo para salir de cualquier problema o evitar cualquier tropiezo que nos pueda mandar al suelo o provocarnos daños fuertes.
     A veces se nos olvida que Dios nos lleva de la mano, que si no fuera por Él, muchos ya hubiéramos tropezado y caído. El salmista David escribía mientras estaba en el desierto de Judá: "Me aferra a tí; tu fuerte mano derecha me mantiene seguro. "(Salmo 63:8).
    En el camino de la vida nos enfrentaremos a caminos en los cuales habrá obstáculos que propiciaran que tropecemos, pero es lindo saber que Dios nos permitirá que caigamos, pues nos tiene tomados de la mano.
     David escribió el siguiente salmo:
  "Aunque tropiecen, nunca caerán, porque el Señor los sostiene de la mano".
                                            (Salmo 37:24)

   Ese salmo describe exactamente lo que Dios puso en mi corazón ayer al hacer sentir sus palabras: "Si Yo no te llevara de la mano ya hubieras caído". Sin duda Dios ha tenido misericordia sobre nuestra vida que aun en los momentos de descuido en donde hemos creído que podemos caminar solos y nos hemos tratado de soltar de su mano, Dios ha sido fiel no soltándonos.
    Hoy quiero invitarte a reconocer que vas de la mano de Dios, por tal razón aun cuando tropieces no caerás, porque Él está allí para sostenerte y evitarlo. Dedica un tiempo este día para reconocer el cuido que Dios ha tenido contigo y para agradecer por todas las veces que sin darte cuenta te ha sostenido para no caer.

                   ¡Dios ha sido fiel y lo seguirá siendo!

   ¡AUNQUE TROPIECES NO CAERÁS PORQUE ÉL TE SOSTIENE D ELA MANO!
    "Nuestra vida está en sus manos, él cuida que nuestros pies no tropiecen"
                                          (Salmo 66:9)   
      

miércoles, 6 de mayo de 2015

Devociones: "Su fe provocó un milagro".

"Pero una mujer que desde hacía 12 años padecía de flujo de sangre, y había sufrído mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote".
                                      (Marcos 5:25-29)

     El milagro original no era para ella, sino para la hija de Jairo. Sin embargo, para aquella mujer, Jesús era su única y última esperanza. Sin salúd, dinero, ni amigos; con la condición de ser inmunda y enajenada del mundo en que vivía, de las personas que la rodeaban.
      Su corazón reclamaban a gritos, ella necesitaba que algo pasara. Estaba cansada y afligida vivir así. Entonces acudió y utilizó su último recurso: LA ESPERANZA. Ella se movió con una fe superior a sus fuerzas y circunstancias. Realmente su panorama era triste y desesperante, pero ella no se concentró ni en sus limitaciones, ni en los impedimentos que había alrededor de ella. Ella creyó en un poder superior, ella vio una oportunidad de que su problema fuera resuelto de una vez y por todas.
    Por tal razón no le importo ni la multitud, ni lo difícil que parecía que lograra lo que había propuesto. Persiguió a Jesús como lo que era, el único que la podía salvar. Aquella mujer pensó: "si logro aunque sea tocar el borde de su manto, estoy , segura de que algo pasará todo será diferente".
   Yo no sé cuántas cosas pasaron ese día intentando que la fe de esta mujer se desvaneciera. Tal vez hubo una montaña de circunstancia, quizás surgieron muchas dudas en su mente que quisieron  frenarla para que no lograra alcanzar lo que su corazón tanto deseaba. Solo sé que no se rindió y que por no rendirse, provocó que saliera virtud del Maestro Jesús y quedará sana instantáneamente de ese azote que por tantos años había llevado.
  Pueden ser tantas las ocasiones en que pudiéramos sentirnos en un punto donde pensamos que si no ocurre algo pronto, sencillamente no podremos continuar. Donde sentimos carecer de las fuerzas necesarias para seguir luchando. Es posible que los ojos de muchos estén puestos sobre nosotros.
     Que algunos esperan vernos caer o tropezar para señalarnos. Pero el Precioso de Israel, nunca nos dejará ni nos desamparará.

    HAZ QUE TU FE PROVOQUE UN MILAGRO, QUE TU CORAZÓN SINCERO Y SENCILLO LO CONMUEVA, ADÓRARLE MAS ALLÁ DE TUS CIRCUNSTANCIAS Y DE LO QUE VES, ÉL SIGUE SIENDO DIOS, SIGUE ESTANDO AHÍ PARA TI.

    Esta mujer no recibió solo la santidad que su cuerpo tanto anhelaba, sino que algo aún mucho más importante, la salvación de su alma que necesitaba descanso y refrigerío, Su acto tuvo que conmover a aquella multitud que la rodeaba, porque ese milagro fue escrito en la Biblia y relatado por diferentes personas. Y aún su historia, a pesar de los años que han pasado, sigue inspirándonos y motivando nuestra fe.
   Quizás llevas mucho tiempo y aún no ves los resultados. ¡NO DESESPERES, DIOS TE ESTÁ ESCUCHANDO Y A SU TIEMPO OBRARÁ! Nuestro reloj no marca las horas igual que las de él. Pero algo puedo decirte porque Él me lo ha enseñado y demostrado: AUNQUE TÚ PIENSES Y SIENTAS QUE NO PODRÁS SOPORTAR MÁS EL DOLOR Y LA ESPERA, ÉL TE DARÁ LAS FUERZAS PARA QUE PUEDAS LLEGAR HASTA EL LUGAR DONDE LOGRARÁS ENCONTRAR TU PROPÓSITO EN ÉL, DA UN PASO MÁS Y OTRO Y OTRO MÁS.....

     PORQUE UN DÍA ABRIRÁS TUS OJOS Y VERÁS LO QUE POR TANTO TIEMPO HAS ESTADO ESPERANDO.   

lunes, 4 de mayo de 2015

Devociones: "No olvides tu llamado".

              "Pues los dones de Dios y su llamado son irrevocables"
                                                        (Romanos 11:29)

      DIOS depositó en cada uno de sus hijos un llamado, llamado que les da vida y propósito. No obstante con el pasar de los años y las muchas ocupaciones este se puede olvidar. Aquello que al principio era un gran privilegio se ve como algo pesado. Esto porque ya no se incluye a DIOS en ello. Pero aunque la persona intente alejarse de su llamado sin lugar a duda le alcanzará. En una ocasión platicando con un Pastor de reconocida carrera, le pregunté cómo es que él supo cuál era su llamado. A lo que respondió que todo llamaba a ello, y que de no haberle realizado, aquello lo hubiera aplastado. Fue una explicación muy gráfica, si no viviese su llamado hubiera sido aplastado.
     La palabra que se utiliza en el hebreo, idioma original en que se escribió la Biblia, para pecado es "Chata" y significa "Errar el blanco". Entonces cuando el creyente no está viviendo el llamado que DIOS le ha dado, está errando al blanco. Sin importar las buenas obras o éxito que pueda llegar a tener. Las mismas Escrituras destacan lo importante de cumplir el propósito divino. En el Nuevo Testamento se encuentra un breve epitafio de la vida del rey David, en este no se menciona cuantas batallas ganó, tampoco que fue mediante él que DIOS unificó el reino de Israel, ni que de su linaje provenía el Mesías, más solamente que él cumplió su propósito al servir a su generación y después murió. Esto en (Hechos 13:36). Así es, después de cumplir el propósito que DIOS tenia para él simplemente murió. Al Señor no le importó lo demás que David hizo, más solo que cumplió su propósito.
     Algunos individuos de la Biblia intentaron dejar a un lado su llamado pero éste les alcanzó. Moisés se refugió en el desierto después de que en sus fuerzas no pudo liberar a Israel de Egipto, pero DIOS le llamó desde una zarza para recordarle su llamado. El mismo rey David estando desesperado al no tener lo que DIOS le habia prometido, peleó para los filisteos. Pero DIOS en su misericordia le instaló de nuevo en su perfecta voluntad y le puso como rey de su pueblo.
    EL SEÑOR redimió a los suyos para que cumpliesen un llamado en especifico. Cada rasgo de su vida será utilizado por el Todopoderoso para compartir la salvación de Jesucristo.
    Querido hermano, no es casualidad todo lo que hasta el momento has vivido. Sino la preparación de tu llamado. Sin importar que en el pasado no hayas conseguido lo que sabes es un llamado de parte del SEÑOR, no desistas. Pues cuando realmente estés listo ocurrirá.

NO OLVIDES TU LLAMADO, VÍVELO AL LADO DE TU SEÑOR JESUCRISTO.