sábado, 5 de julio de 2014

Devociones: "Cristo amó a la Iglesia, y se entregó a sí mismo por ella".

      "Cristo amó a la Iglesia, y se entregó a sí mismo por ella" (Efesios 5:25).

    Las Iglesia ocupa un lugar de suma importancia en la mente de Cristo, y debe ser extremadamente importante en nuestra estima también.
   Sentirme su importancia por el espacio prominente que se le da en el Nuevo Testamento. También reclamó un lugar significativo en el  ministerio de los apóstoles. Por ejemplo. Pablo hablaba de su doble ministerio, predicar el evangelio y dar a conocer la verdad de la Iglesia (Efesios 3:8-9). Los apóstoles hablaban de la Iglesia con un entusiasmo que extrañamente se ha perdido en nuestros días. Dondequiera que iban establecían iglesias, mientras que la tendencia en nuestros días es la de comenzar organizaciones cristianas.
     La verdad de la Iglesia formaba la piedra final de la revelación bíblica (Colosenses 1:25-26). Ésta fue la última doctrina importante que se reveló. La Iglesia es una enseñanza objetiva para los seres angelicales (Efesios 3:10). Aprenden por medio de ella lecciones extraordinarias acerca de la multiforme sabiduría de Dios.
     La Iglesia es la entidad sobre la tierra que Dios ha escogido para propagar y defender la fe (1 Timoteo 3:15). Se  refiere  a ella como columna, y baluarte d ela verdad. Aunque podemos agradecer a todas aquellas organizaciones paraeclesiales que se han dedicado a diseminar el evangelio e instruir a los creyentes, la verdad es que ellas cometen el error de tomar el lugar de la Iglesia local en las vidas de sus miembros. Dios prometió que las puertas del Hades no prevalecerán contra la Iglesia (Mateo 16:18), pero no dio esta promesa a las organizaciones cristianas.
    Pablo se refiere a la Iglesia como la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo (Efesios 1:20-23). En gracias maravillosa, la Cabeza no se considera completa a sí misma sin Sus miembros.
   La Iglesia no es solamente el cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:12-13), es  también Su novia (Efesios 5:25-27, 31, 32). Como cuerpo, es el vehículo a través del que escoge representarse a Sí mismo al mundo en esta época. La novia es el objetivo especial de Su afecto, y la está preparando para que comparta Su reino y gloria.
   Por todo lo dicho, estamos obligados a concluir que la asamblea más débil y pequeña de creyentes significa más para Cristo que el imperio más grande de este mundo. Él habla de la Iglesia con términos de tierno cariño y dignidad única. También concluimos que un anciano en una asamblea local significa más para Dios que un presidente o un rey. No hallamos muchas instrucciones en el Nuevo Testamento acerca de cómo debe ser un buen gobernante, pero dedica espacio considerable a la obra de un anciano.
   Si alguna vez llegamos a ver a la Iglesia como el Señor la ve, esto revolucionará nuestra vida y ministerio.  
      

jueves, 3 de julio de 2014

Devociones: "Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo".

"Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo" (Isaías 5:20).

       Dios pronuncia un ¡ay! sobre aquellos que invierten los valores morales, luciendo al pecado respetable y sugiriendo que la pureza esmenos que deseable. Herbert Vander Lugst citaba tres ilustraciones contemporáneas de cómo los hombres intentan forzar las distinciones morales. Primero, leí un artículo ligeramente los pésimos resultados de la pornografía, pero que deploraba la "actitud puritana de los religiosos". Segundo , me topé con el realto d eun periódico que hablaba de un grupo de padres preocupados que intentaban quitar de su puesto a una maestra soltera embarazada. El escritor le describía como una bella persona, mientras que se refería a las madres y a los padres como villanos. Tercero, observé cómo un invitado a un programa de televisión defendía el rock duro, la borrachera y el uso de drogas en relación a un concierto en el que varios jóvenes resultaron muertos. Acusaban de nuestros problemas sociales a aquellos individuos que no gustaban de este tipo de reuniones".
    Deseo sugerir dos razones que explican porqué estamos siendo testigos de una ola creciente de cambios morales. En  primer lugar, la gente ha abandonado los absolutos morales que se encuentran en la Biblia. Ahora la moralidad es asunto de la propia interpretación. en segundo lugar, cuanto más rienda suelta, más obligados se sienten a justificar el pecado como una conducta legítima, defendiéndose de esta manera.
     Algunos que encuentran difícil justificar el pecado recurren en cambio a argumentos ad hominen, esto es, atacan el carácter del oponente en vez de contestar a sus argumentos. De este modo, en las ilustraciones antes citadas, los libertarios atacaban  la "actitud puritana de religiosos", presentaban a los padres como villanos y culpaban de los problemas sociales a la gente que hablaba claro contra la borrachera, las drogas y un concierto de rock en el que varios jóvenes resultaron muertos.
    Además de aquellos que invierten las distinciones morales, existen también los que se complacen en enturbiarlas. Desafortunadamente un gran número de éstos son líderes religiosos. En vez de sacar a la luz de lleno el lado bíblico y llamar a los pecados por sus nombres, andan con mucho sigilo por las ramas, dando a entender que, después de todo, no son tan malos. Según ellos, la borrachera es una enfermedad. La perversión es un estilo de vida alternativo. El sexo fuera del matrimonio es admisible si éste es aceptable culturalmente. Los abortos, la desnudez pública y la prostitución son derechos personales que no deben restringirse.
     Semejante pensamiento confuso deja al descubierto una grave ausencia de inteligencia moral. Estos argumentos perversos son mentiras del diablo que al final hunden a los hombres en la perdición.    
     
    

Devociones: "Sin leña se apaga el fuego...."

                  "Sin leña se apaga el fuego...." (Proverbios 26:20).

    Dos hombres riñen. Uno lanza una ráfaga iracunda de palabras y el otro le contesta con una réplica cortante. Uno ataca acaloradamente y el otro contraataca con idéntica vehemencia. Ninguno desea detenerse para que su silencio no se interprete como debilidad o derrota. Y así el fuego aumenta en intensidad y una oleada de odio va de aquí para allá.
     Pero cambiemos el cuadro. Un hombre dirige una descarga verbal a su oponente, pero no recibe fuego. El primero trata de agravar, irritar, calumniar y avergonzar, pero el otro se niega a unirse a la refriega. Al final el antagonista advierte que está perdiendo el tiempo, así que se escabulle refunfuñando y maldiciendo. El fuego se extinguió porque el acusado rehusó añadirle combustible.
     El Dr. H. A. Ironside a menudo se encontraba al final de una reunión con personas que deseaban discutir con él por algo que había dicho. Casi siempre se trataba de espulgar liendres y no de discutir alguna doctrina fundamental. El Dr. Ironside escuchaba pacientemente, luego, cuando el contencioso se detenía para tomar aliento, decía: "Bien, hermano, cuando lleguemos al cielo, uno de nosotros estará equivocado y quizás ése sea yo". Esa respuesta invariablemente liberaba al hermano para atender a otro.
       ¿Cómo tomamos nosotros las críticas? ¿Nos defendemos, devolvemos ojo por ojo, dejamos salir todos los pensamientos críticos que hemos abrigado acerca de la otra persona? O más bien decimos con calma: "Hermano, me alegro de que no me conozcas mejor, porque si así fuera, tendrías más por lo que criticarme". Respuestas como ésta han apagado muchos fuegos.
     Supongo que la mayoría de nosotros hemos recibido en alguna ocasión una carta bastante explosiva. La reacción natural en esta circunstancia es hundir nuestra pluma en ácido y enviar una picante respuesta. Esto alimenta el fuego y muy pronto cartas venenosas corren de aquí para allá. Cuánto mejor es escribir una simple réplica: "Querido hermano, si deseas pelear con alguien, por favor, pelea con el diablo".
    La vida es demasiado breve para gastarla en autodefensa, riñiendo o discutiendo acaloradamente. Estas cosas nos desvían de lo que es de primera importancia, reducen nuestro tono espíritual y perjudican nuestro testimonio. Otros pueden llevar la antorcha con la que deliberadamente comenzarán un fuego, pero nosotros debemos controlar el combustible. Cuando nos negamos a añadir combustible al fuego, éste se apaga. 

Devociones: "Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero".

"Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue  escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová y para los que piensan en su nombre" (Malaquías 3:16).

      Es posible estar tan atareados que nuestras almas lleguen a ser estériles. La mucha actividad hace que nos ocupemos demasiado con nuestro trabajo y muy poco con nuestro Dios. Aquellos predicadores que no pasan mucho tiempo en meditación y comunión solos con el Señor muy pronto empiezan a dar mensajes de segunda mano, copiados de otros, que tienen poco o ningún poder espíritual. Todos debemos orar: "Señor, librame de la esterilidad de una vida ocupada". Muchos creyentes tienen miedo de la soledad, tienen que estar con otros, hablando, trabajando, o viajando. No se toman el tiempo para estar en tranquila contemplación. Las presiones de la vida moderna nos impulsan a ser hiperactivos o personas que rinden más de lo esperado. Cogemos velocidad y nos cuesta detenernos. La vida parece ser un continuo empujar, empujar, empujar, seguir, seguir, seguir. El resultado es que no desarrollamos raíces espirituales profundas. Todavía repetimos las mismas frases hechas que compartimos con la gente veinte años atrás. Ningún progreso en veinte años.
     Y no obstante, están aquellos que se disciplinan a sí mismos para escapar de esta carrera de ratas, que rehusan invitaciones y dejan d elado actividades secundarias para pasar un tiempo a solas con el Señor. Resueltamente hacen tiempo para orar y meditar. Tienen un escondite donde pueden dejar de escuchar el ruido del mundo para estar a solas con el Señor Jesús.
     Estas personas tienen un caminar distinto, de poder interior, en el que andar con el Señor. "La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto" (salmo 25:14). Dios les revela secretos de los que nosotros, en nuestras vidas delirantes, no sabemos nada. Hay una comunicación de inteligencia divina en lo que respecta a la dirección en la vida cotidiana, en relación a los eventos que suceden en el mundo espíritual, y en relación con el futuro. Aquellos que habitan en el santuario a menudo tienen visiones de Dios que no conocen en absoluto los que viven en los suburbios. Fue aquél que se recostaba en el seno del Salvador a quien le fue dada la revelación de Jesucristo.
      Frecuentemente pienso en estas palabras de Cecilio: "Yo digo en todas partes y a todos, que debes mantener una relación con con Dios o tu alma morirá. Debes caminar con Dios o Satanás caminará contigo. Debes crecer en la gracia o la perderás; y no puedes hacer esto sino dándole a este propósito una porción conveniente de tu tiempo y empleando diligentemente los medios pertinentes. No me explico cómo es que algunos cristianos pasan tan poco tiempo de recogimiento y aislamiento. Encuentro en el espíritu de esta edad un fuerte principio de aislamiento. Arrastra violentamente  mi mente a su remolino y me hunde entre las heces y suciedad de la naturaleza carnal. Estoy obligado a retirarme regularmente y decir a mi corazón: "¿Qué estás haciendo? ¿Dónde estás ahora?". 

Devociones: "No tentarás al Señor tu Dios".

                      "No tentarás al Señor tu Dios" (Mateo 4:7).

     ¿Qué significa tentar al Señor? ¿Es algo de lo que podemos ser culpables? Los hijos de Israel tentaron al Señor al quejarse de la falta de agua en el desierto (Éxodo 17:7). Cuando dijeron: "¿Está, pues. Jehová entre nosotros, o no?" dudaron no sólo de Su presencia divina sino también de Su cuidado providencial para ellos.
    Satanás tentó al Señor cuando lo desafió a que saltara desde el pináculo del Templo (Lucas 4:9-12). Jesús habría tentado a Dios el Padre si hubiera actuado así, porque habría ejercitado un truco publicitario, algo que estaba fuera d ela voluntad del Padre.
     Los fariseos tentaron al Señor cuando le preguntaron si era lícito dar tributo  al César (Mateo 22:15-18). Pensamos que fuese cual fuese Su respuesta, tomaría partido por los romanos o por aquellos judíos que eran violentamente antiromanos.
    Safira tentó al Espíritu del Señor al pretender dar la ganancia completa de la venta de una propiedad al Señor, cuando en realidad retuvo una parte para ella (Hechos 5:9).
     Pedro dijo al concilio de Jerusalén que sería tentar a Dios el poner a los creyentes gentiles bajo la ley, un yugo que el pueblo judío mismo no ahbía podido llevar (hechos 15:10).
     Tentar a Dios es: "ver cuán lejos se puede ir sin ser juzgados, abusar o presumir de Su misericordia, ver si cumplirá Su Palabra o se extenderá hasta los límites del juicio (comp. Deuteronomio 6:16; Mt.4:7)" 
    Tentamos a Dios cuando murmuramos o nos quejamos, porque al hacerlo estamos dudando de Su presencia, poder o bondad. Estamos diciendo que no conoce nuestras circunstancias, que no le importan o que no es capaz de librarnos.
   Tentamos a Dios cuando nos exponemos innecesariamente al peligro y esperamos que nos rescate. a menudo leemos de creyentes equiparados que manipulan serpientes venenosas y mueren como resultado. Su argumento consiste en decir que Dios ha prometido seguridad en Marcos 16:18. "Tomarán serpientes en sus manos". Pero esto fue planeado para justificar cada vez que ejecutamos un milagro sólo cuando sea necesario para llevar a cabo Su voluntad en y por medio de nosotros.
    Tentamos a Dios cuando le mentimos, al profesar una mayor dedicación, sacrificio y compromiso del que realmente deseamos dar. Así como los fariseos tentaron a Cristo con su hipocresía, así lo tentamos con la nuestra.
    Finalmente tentamos a Dios cada vez que nos salimos de la esfera de Su voluntad para nosotros y actuamos obstinadamente. Es inaudito que una criatura desee o se atreva a tentar a su Creador o que un pecador insulte a su Salvador.
   

miércoles, 2 de julio de 2014

Devociones: "Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra........"

"Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón  de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal" (Eclesiastés 8:11)

      Mientras escribo esto, hay una gran ola de indignación pública por la alta tasa de crímenes en nuestro país. La gente exige ley y orden. Parece que nuestras leyes y tribunales favorecen al criminal, mientras que las víctimas del crimen reciben escasa o ninguna reparación. Son interminables los casos que pasan por las cortes y con mucha frecuencia abogados criminales ganan sus casos por medio de escapatorias absurdas en contexto de la ley.
    Contribuyendo al desorden general están las declaraciones pontificiales de los sociólogos liberales, psiquiatras y otros supuestos "expertos". Insisten en que la pena capital es irrazonable e inhumana. Declaran que el temor al castigo o sirve para disuadir a los criminales y sugieren que la solución está en rehabilitarlos y no en castigarlos.
   Pero están equivocados. Cuanto más confiado está un hombre de que no será castigado, más fácilmente recurrirá al crimen. O si ve que la sentencia es leve se sentirá alentado una vez más a correr el riesgo de ser pillado. O si piensa que el juicio va a prolongarse indefinidamente, se envalentonará y a pesar de lo que digan, la sentencia de muerte sí que actúa como una fuerza de desilusión.
   Al analizar el creciente índice de criminalidad, una conocida revista de noticias decía que "una de las razones es la carencia de un fuerte disuasivo del sonado sistema judicial americano. todas las autoridades están de acuerdo en que para que la amenaza de castigo sea creíble, debe ser segura y rápida. Desafortunadamente, el sobrecargado sistema judicial de los Estados Unidos no es seguro ni rápido".
     "Un experto en criminología declaró recientemente que por cada hombre virtuoso por amor a la virtud, 10.000 son buenos porque temen al castigo. Isaac Ehrlich de la Universidad de Chicago dio estadísticas que mostraban que la noticia acerca de la ejecución de un asesino impide que se cometan 17 asesinatos". La reforma y la rehabilitación no son la respuesta. Han fallado consistentemente tratando de cambiar a los hombres. Sabemos que solamente el nuevo nacimiento por medio del Espíritu de Dios puede transformar en santo a un pecador. Pero lamentablemente son pocas las autoridades, relativamente hablando, que aceptarían esto para ellos mismos o para sus prisioneros.
    Siendo este el caso, lo mejor que pueden hacer es tomar muy seriamente el versículo de hoy . "por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuestos para hacer el mal". No será sino hasta que el castigo sae imponga con rapidez e imparcialidad que veremos un descenso en las estadísticas del crimen. La solución está ahí, en la Biblia, si los hombres solamente la aceptaran.  

martes, 1 de julio de 2014

Devociones: "El mayor de ellos es el amor".

                  "El mayor de ellos es el amor" (1 Corintios 13:13).

    El amor es el poder conquistador en un mundo de odío, contiendas y egoísmo. Puede hacer lo que ninguna otra virtud puede lograr; en ese sentido es la reina de las gracias. El amor devuelve los improperios con bondades y ora pidiendo misericordia por sus verdugos. Actúa desinteresadamente cuando todos los d esu alrededor vociferan por sus derechos. Da hasta que no puede dar más.
    Un hindú guiaba a su elefante por la calle, aguijoneándole continuamente para que suministre la velocidad. Repentinamente la aguijada de metal resbaló de su mano y cayó con fuerte estruendo sobre el suelo. El elefante, dando media vuelta, levantó la aguijada con su trompa y ala devolvió a su amo. El amor es así.
   En una de las fábulas de Esopo, había una contienda entre el sol y el viento acerca de quién podría hacer que un hombre se quitara el abrigo. El viento sopló furiosamente, pero cuanto más soplaba, el hombre más se apretaba el abrigo. Entonces el sol echó sus rayos sobre aquel hombre, y éste se quitó el abrigo. Lo hizo cambiar de parecer por medio del calor. EWl amor es así.
     Sir Walter Scott arrojó una vez una piedra a un perro callejero, con tal fuerza y precisión que le rompió una pata. Mientras Scott miraba con remordimiento, el perro cojeó hasta él y le lamió al mano que había arrojado la piedra. El amor es así.
   Stanton lanzaba amargas invectivas contra Lincoln llamándole "patán vulgar y zorro" y "el gorila original". Decía que había que estar loco para ir a Africa a buscar un gorila, cuando había uno en Springfield Lincoln volvió la otra mejilla. De hecho, más tarde designó como Ministro de Guerra, insistiendo en que era el hombre más calificado para el trabajo, Cuando Lincoln fue asesinado. Stanton permaneció al lado del cuerpo sin vida, llorando abiertamente y diciendo: "Aquí yace el gobernante más grande que el mundo haya visto jamás". Lincoln le había conquistado volviendo la otra mejilla. El amor es así.
   E. Stanley Jones escribió: "Al volver la otra mejilla desarmas a tu enemigo. Te golpea en la mejilla y tú, con tu audacia moral, al volverle la otra mejilla, le golpea en el corazón. La enemistad se disuelve y tu enemigo deja de ser. Te deshaces de tu enemigo al deshacerte de su enemistad...El mundo está a los pies del Hombre que tenía poder para devolver el golpe, pero que tuvo poder para no devolverlo. Eso es poder, el máximo poder".
   Algunas veces puede parecer que se consigue más hablando con palabras ásperas, devolviendo ojo por ojo y defendiendo los propios derechos. Estos métodos tienen cierta cantidad de poder. Pero el balance del poder está del lado del amor porque, en lugar de profundizar la hospitalidad, el amor transforma a los enemigos en amigos.